MILLONES DE HOGARES PERDERÁN EL DESCUENTO EN LA BOLETA DE GAS TRAS EL RECORTE EN ZONAS FRÍAS

La Cámara de Diputados aprobó una reforma que elimina el subsidio al gas para más de 3 millones de hogares fuera de la Patagonia. Quienes pierdan el beneficio no recibirán ningún reembolso y verán subir su factura hasta un 100%.

El Gobierno consiguió media sanción en la Cámara de Diputados el miércoles 20 de mayo para el proyecto que reforma el régimen de Zona Fría. Tras negociaciones con un grupo de gobernadores, el oficialismo logró aprobar el recorte de subsidios al gas natural por zonas frías con 132 votos a favor, 105 en contra y 4 abstenciones. El proyecto ahora pasa al Senado.

¿Qué es una zona fría? Es una región del país donde el Estado descuenta parte del precio del gas en la boleta, porque el clima obliga a consumir más energía para calefaccionarse. Hasta ahora, ese descuento podía llegar al 50% de la factura.

Según datos de la Secretaría de Energía, el cambio podría afectar a 3,2 millones de usuarios residenciales en todo el país, de los cuales 1,3 millones corresponden solamente a la provincia de Buenos Aires. La iniciativa oficial restringe la bonificación de hasta el 50% de la tarifa de gas únicamente a la Patagonia, Malargüe (Mendoza) y la Puna, y excluye a las provincias que ingresaron en la ampliación de 2021, como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y San Luis.

La normativa original, sancionada en 2002, establecía una bonificación del 50% sobre el precio del gas para los hogares de la Patagonia, la Puna y el departamento de Malargüe, en Mendoza, por su clima más hostil. En 2021, el Congreso había extendido el criterio de «zona fría» a partir de parámetros bioambientales, llevando el número de beneficiarios de 950.000 a 4 millones de hogares, casi la mitad de los usuarios residenciales con acceso a gas por red.

El Gobierno justifica el recorte diciendo que el sistema se volvió insostenible. Según el mensaje enviado al Congreso, el recargo del 7,5% sobre el gas ya no alcanza para financiar el sistema y actualmente se requieren aportes adicionales del Tesoro Nacional para cubrir el costo del subsidio. Esa situación derivó en una ruptura de la cadena de pagos: la escasez de fondos y el déficit fiscal provocaron falta de pago a las distribuidoras y la consecuente ruptura de la cadena de pagos del gas a productores.

Sin embargo, hay causas que el debate oficial casi no mencionó. La Casa Rosada negoció con provincias del norte la creación de una «Zona Cálida», que incluiría subsidios adicionales en las boletas de electricidad para distritos como Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Misiones y Santa Fe. Las negociaciones clave para destrabar el texto incluyeron compromisos formales por parte de la Casa Rosada para otorgar futuras compensaciones energéticas a las provincias del norte del país. Es decir: se les quitó el subsidio al gas a millones de familias, y a cambio se ofreció subsidio eléctrico a los diputados del norte para conseguir sus votos. Esa transferencia política no aparece en el texto de la ley.

La necesidad oficial de preservar el equilibrio fiscal explica buena parte de la ofensiva sobre los subsidios energéticos. Con la desaceleración inflacionaria y una economía todavía débil, el margen político y económico para continuar profundizando el ajuste comenzó a achicarse. En ese contexto, el recorte sobre zonas frías aparece como una vía para reducir gasto sin tocar partidas más sensibles políticamente.

Para los hogares que queden fuera del régimen, no habrá devolución de lo que ya pagaron ni compensación. A modo de ejemplo, una diputada bonaerense mostró la boleta de una jubilada de Marcos Paz que en abril pagó $26.000 y sin el subsidio pasaría a pagar $45.500, lo que significa el 11% de sus ingresos como jubilada de la mínima. La reforma comenzará a impactar sobre las facturas en plena temporada invernal, cuando aumenta el consumo residencial de gas.

La iniciativa también establece que el subsidio se calculará únicamente sobre el precio del gas y no sobre el total de la tarifa, lo que podría reducir aún más el monto del descuento. Esto significa que incluso quienes conserven el beneficio pagarán más que antes. El titular de la consultora Paspartú advirtió que «la quita del subsidio a zonas frías implica entre un 30% y un 50% adicional a todos los usuarios residenciales de la zona centro del país».

Desde la Casa Rosada aseguran que «ninguna persona que la necesite perderá la ayuda estatal», ya que los hogares con ingresos inferiores o iguales a tres Canastas Básicas Totales podrán registrarse en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) para mantener el subsidio. Eso equivale a aproximadamente 4,4 millones de pesos mensuales para una familia tipo.

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