Un nuevo proyecto de ley busca crear la «Tarjeta Club», un aporte mensual para clubes de barrio financiado con impuestos a las apuestas online

«El laburo que tienen los clubes de barrios es el encuentro de muchos pibes», dice Víctor Duarte, presidente del Club Social y Deportivo Villa Amelia, en Lomas de Zamora. Un proyecto de ley presentado en Ezeiza busca sostener económicamente a instituciones como la suya, incluidas las que todavía no tienen personería jurídica.

Víctor Duarte lleva un año como concejal, pero antes de eso —y todavía hoy— preside el Club Social y Deportivo Villa Amelia, en Lomas de Zamora. Ahí funciona la Liga Infantil de Lomas, con siete clubes y categorías que van desde 2011 hasta 2020, y la liga juvenil «Potreros Unidos de Lomas», con unos diez equipos de entre 14 y 18 años. «Esta guita tiene que ser para los clubes de barrios», resume Duarte sobre el proyecto que esta semana volvió a tomar estado público.

La iniciativa es de la diputada nacional Natalia Zaracho (Unión por la Patria) y fue presentada formalmente el viernes 14 de agosto en el club Tristán Suárez, en Ezeiza, con la firma de otros legisladores como Cecilia Moreau, Juan Carlos Molina, Carlos Castagneto, Ana María Ianni, Jorge Chica y Agustín Rossi, y el acompañamiento del dirigente social Juan Grabois. Los días siguientes, con actos en distintos municipios del sur del conurbano, sirvieron para que dirigentes de clubes barriales como Duarte se sumaran a respaldar el proyecto.

El objetivo declarado es ampliar la Ley 27.098, la norma de 2015 que reconoce a los clubes de barrio y de pueblo como instituciones de utilidad pública. Según Zaracho, esa ley dejó afuera a una franja de clubes que funcionan hace años en los barrios pero nunca lograron tramitar su personería jurídica, un trámite que en muchos casos requiere recursos con los que estas instituciones no cuentan. El nuevo proyecto permitiría que esos clubes se inscriban igual en el Registro Nacional, si pueden acreditar al menos tres años de actividad deportiva y comunitaria y reconocimiento del barrio donde funcionan.

La herramienta central del proyecto es la «Tarjeta Club»: una prestación económica mensual pensada para cubrir gastos de funcionamiento, mantenimiento, infraestructura y equipamiento. El organismo deportivo nacional asignaría esos fondos según el tamaño de cada institución, sus condiciones sociales y territoriales, y un criterio de equidad federal. El proyecto también crea un Consejo Consultivo Nacional con dirigentes barriales para supervisar la implementación.

El financiamiento no saldría de rentas generales, sino de un aumento en los impuestos a las casas de apuestas online: 10% sobre los depósitos netos (que baja a 5% si la empresa invierte en el país), 20% si el apostador está en el exterior, y 30% si opera desde un paraíso fiscal. La lógica que plantea Zaracho es que parte de lo que se recauda del juego online termine sosteniendo los espacios comunitarios donde miles de chicos y chicas hacen deporte.

Este no es el único proyecto sobre clubes de barrio que circula hoy en el Congreso. A fines de julio, otro grupo de diputados había presentado una iniciativa distinta, que busca que los clubes puedan ser dueños legales de la tierra donde funcionan. Son dos proyectos separados, con autores y objetivos distintos —uno apunta a la propiedad de los predios, este a un aporte económico mensual y a la inclusión de clubes sin personería—, pero ambos responden a un mismo diagnóstico: los clubes de barrio sostienen una tarea social que el Estado reconoce en el papel desde 2015, pero para la que buena parte de las instituciones sigue sin tener respaldo económico ni legal suficiente. Ese mismo problema de sostenibilidad económica había quedado expuesto días atrás en el aumento de las cuotas sociales, que en la Ciudad de Buenos Aires promedian hoy los $23.000 mensuales.

Por ahora, el proyecto de Zaracho es solo eso: un proyecto. Todavía debe pasar por comisiones y conseguir dictamen antes de llegar al recinto, un camino que en el Congreso puede demorar meses o no prosperar. Lo que sí es un dato concreto es el respaldo territorial que empieza a sumar, con dirigentes de clubes de distintos municipios bonaerenses acompañando la propuesta en los actos de esta semana.

Glosario

  • Personería jurídica: el reconocimiento legal que le permite a una institución (como un club) firmar contratos, recibir subsidios o abrir una cuenta bancaria a su nombre.
  • Ley 27.098: la ley nacional de 2015 que declara a los clubes de barrio y de pueblo como instituciones de utilidad pública y bien social.
  • Registro Nacional de Clubes de Barrio y de Pueblo: la base de datos oficial donde un club debe inscribirse para poder acceder a beneficios como subsidios energéticos.
  • Dictamen: el informe que aprueba una comisión del Congreso antes de que un proyecto de ley pueda tratarse en el recinto.

Deja un comentario