En una pantalla que muestra el Mar Argentino salpicado de puntos rojos —barcos que apagan su localizador para no ser vistos— tres oficiales de la Prefectura Naval pasaron dos jornadas en Bogotá junto a colegas de otros países, analizando cómo la inteligencia artificial puede anticipar maniobras de narcotráfico y pesca ilegal. El encuentro, organizado por Naciones Unidas, buscó compartir herramientas tecnológicas que ya se usan para vigilar el océano en tiempo real.
La Prefectura Naval Argentina participó los días 21 y 22 de julio de una reunión de expertos en Bogotá, Colombia, dedicada a las tecnologías para la detección temprana de actividades ilícitas en el mar. Representaron a la fuerza el prefecto principal Fernando Roberto Rodríguez, el prefecto Mario David Herlein y el subprefecto Andrés Enrique Hansen, especialistas de las direcciones de Informática y Comunicaciones y de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre.
El encuentro fue organizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), a través de su Programa Mundial contra la Delincuencia Marítima (GMCP), y financiado por el gobierno de Japón dentro del proyecto regional «Fortalecimiento de la Seguridad Marítima Regional». Participaron también especialistas de Colombia y representantes de otras naciones de la región, junto a las organizaciones Ai2 y Skylight, especializadas en inteligencia artificial aplicada al monitoreo oceánico. El objetivo declarado fue intercambiar experiencias sobre herramientas de inteligencia artificial, análisis de datos y modelos predictivos para detectar a tiempo el narcotráfico y la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (conocida como INDNR).
El problema que motiva estos encuentros no es abstracto para Argentina. El país tiene, desde hace años, un frente abierto en la llamada «milla 201», el límite exterior de su Zona Económica Exclusiva, donde cada año operan entre 400 y 600 buques extranjeros, muchos con licencias otorgadas por el Reino Unido en Malvinas. Según datos oficiales y de organizaciones especializadas, esa pesca representa pérdidas de entre 600 y 1.000 millones de dólares anuales para el país, y el esfuerzo de la flota china en la zona creció un 85% entre 2019 y 2024.
Esta no fue una reunión aislada. En febrero, el Gobierno nacional había endurecido los controles sobre el mar argentino a través de la disposición 20/2026, que estableció que el comportamiento de navegación y la velocidad de un buque pueden usarse como evidencia para iniciar sumarios y aplicar multas por pesca ilegal. En julio, además, la Prefectura firmó una alianza con Interpol para combatir la pesca ilegal y el crimen organizado en el mar, y semanas atrás había aportado su experiencia al desarrollo de estándares internacionales contra el delito marítimo. El encuentro en Bogotá se suma a esa serie de acciones coordinadas.
La tecnología que se discutió en la reunión ya tiene un nombre y una historia. Skylight es un programa del instituto de investigación Ai2 (Allen Institute for AI), creado a partir de una iniciativa del cofundador de Microsoft, Paul Allen, para proteger la salud de los océanos. Combina imágenes satelitales gratuitas y comerciales con datos de rastreo de embarcaciones para señalar comportamientos sospechosos: un barco que apaga su sistema de localización, o dos barcos que se encuentran en alta mar para transferir su carga sin ser detectados. A esos casos se los conoce como «buques oscuros».
Durante las jornadas, los delegados también trabajaron sobre el fortalecimiento de los Centros de Fusión de Información e Inteligencia Marítima de la región, espacios donde distintos países comparten datos para actuar de forma coordinada. El GMCP, el programa de la ONU que organizó el encuentro, opera actualmente en 90 países de América Latina y el Caribe, África, Asia, Europa y Oceanía, y aborda desde el tráfico de armas y personas hasta los delitos ambientales y pesqueros.
Ninguna de las partes anunció, por el momento, la implementación concreta de estas herramientas en el Mar Argentino. Lo que sí quedó planteado es la intención de seguir intercambiando capacidades entre países de la región que enfrentan el mismo desafío: vigilar un océano inmenso con recursos limitados, apoyándose en sistemas capaces de procesar en minutos información que antes tomaba días.
Glosario
- Inteligencia artificial (IA): programas de computadora capaces de analizar grandes cantidades de datos y reconocer patrones, por ejemplo para identificar comportamientos sospechosos de un barco.
- Buque oscuro: embarcación que apaga o desactiva su sistema de localización para que no se sepa dónde está ni qué está haciendo.
- Zona Económica Exclusiva (ZEE): franja de mar que se extiende hasta las 200 millas náuticas desde la costa de un país, donde ese país tiene derecho exclusivo a explotar los recursos naturales.
- Pesca INDNR: sigla que significa pesca ilegal, no declarada y no reglamentada; se usa para nombrar a la actividad pesquera que no respeta las normas de un país o de un acuerdo internacional.
- UNODC: Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el organismo de la ONU que trabaja contra el narcotráfico y otros delitos internacionales.
- Centro de Fusión de Información Marítima: espacio donde distintos países comparten datos sobre lo que ocurre en el mar para poder actuar de forma más coordinada.
