En Vicente López, un jardín de infantes suele quedar a pocas cuadras de una salita de salud y de una plaza con juegos. En otras localidades del país, esa combinación simplemente no existe: falta la sala de 3 años, el hospital público más cercano está a más de dos horas de viaje y no hay un espacio verde cerca de la casa. Esta semana, por primera vez, una herramienta le puso un número a esa diferencia, localidad por localidad, en toda la Argentina.
La Fundación Bunge y Born presentó el 8 de julio el Índice NIDO, un indicador que mide las oportunidades de desarrollo infantil temprano en localidades de más de 100.000 habitantes. Del acto participaron también referentes de UNICEF, del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) y de CIPPEC, que coincidieron en un diagnóstico: las brechas que viven los chicos y chicas desde que nacen son «bastante generalizadas en todo el país», en palabras de Julio Ichazo, de la Fundación Bunge y Born.
El índice va de 0 a 100 y combina información sobre salud, educación, cercanía a espacios verdes y contexto socioeconómico de cada localidad. Encabezan el ranking la Ciudad de Buenos Aires (59,33 puntos) y Vicente López (58,91), seguidas por Rafaela, en Santa Fe (55,09), Olavarría (54,98) y la ciudad de Mendoza (54,77). Más atrás aparecen Junín, Paraná, Godoy Cruz, Rosario (puesto 9) y Río Cuarto. Ninguna localidad del país supera los 60 puntos sobre 100, lo que para los organizadores confirma que el problema no se limita a una región.
Para construir el índice se cruzaron datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas de 2022, el padrón oficial de establecimientos educativos, los registros de efectores públicos de salud y relevamientos de espacios verdes con información de OpenStreetMap, entre otras fuentes. «Los primeros años de vida son una etapa decisiva para el desarrollo de las personas, dado que es el período en el que se consolidan capacidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales», explicó Gerardo della Paolera, director ejecutivo de la Fundación Bunge y Born.
La novedad no es que existan desigualdades en la primera infancia argentina: distintos organismos vienen documentando ese diagnóstico hace años. El «Mapa de la Educación Inicial en Argentina», un informe elaborado por UNICEF y CIPPEC, ya había mostrado que la sala de 5 años está prácticamente universalizada, pero la cobertura de la sala de 4 llegó al 87% recién en la última década y la de sala de 3 apenas alcanza el 45%, con un crecimiento marginal en el cuidado de bebés y niños de hasta dos años. Lo que aporta el Índice NIDO es la posibilidad de ver esas brechas con precisión geográfica, hasta el nivel de departamento, municipio y radio censal.
Uno de los hallazgos del índice es que las diferencias no dependen solo de cuánto gana una familia. En las grandes ciudades, 5 de cada 25 chicos de hogares de bajo nivel socioeconómico no tienen acceso a un espacio verde cerca de su casa, contra apenas 1 de cada 25 en hogares de mayores ingresos. Además, 240 localidades del país necesitan más de dos horas de viaje en auto para llegar al hospital público más cercano. «Hay niños y niñas que vienen con un destino de la cuna determinante en muchos casos», señaló Javier Quesada, de UNICEF, durante la presentación.
La presentación del índice se da en un contexto de ajuste presupuestario que golpea de lleno a la primera infancia. Según datos difundidos junto con el informe, durante los primeros cuatro meses y medio de 2026 la ejecución del presupuesto destinado a la niñez fue un 6% inferior, en términos reales, a la del mismo período del año anterior, con recortes en educación, alimentación y protección de derechos. Las becas Progresar, uno de los principales programas de acompañamiento a estudiantes, acumulan una reducción real del 78% en su presupuesto desde 2023 y una caída del 37% en la cantidad de jóvenes becados.
La Fundación Bunge y Born espera que la herramienta sirva para orientar decisiones concretas de gobierno: identificar en qué localidades hace falta invertir en jardines, centros de salud infantil o espacios verdes, con el nivel de detalle de cada barrio. «La verdadera banca de inversión es la educación», resumió della Paolera. El desafío, coinciden los organismos que participaron de la presentación, es que ese diagnóstico se traduzca en políticas públicas antes de que la próxima generación de chicos y chicas termine su primera infancia.
Glosario
- Índice NIDO: Una herramienta que mide, con un puntaje de 0 a 100, qué tantas oportunidades tiene un chico o una chica para desarrollarse bien en el lugar donde vive, según el acceso a salud, educación, espacios verdes y la situación económica de su familia.
- Primera infancia: La etapa que va desde el nacimiento hasta los 5 años de edad, considerada clave para el desarrollo físico, emocional y mental de una persona.
- Educación inicial (o nivel inicial): El nivel educativo que reciben los chicos antes de la escuela primaria, en jardines maternales y de infantes, para chicos de entre 45 días y 5 años.
- CIPPEC: Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, una organización que investiga y propone políticas públicas en la Argentina.
- Radio censal: La unidad geográfica más pequeña que usa el Censo para dividir el territorio, equivalente a un grupo reducido de manzanas o viviendas.
- Becas Progresar: Un programa del Estado argentino que da una ayuda económica mensual a jóvenes para que puedan terminar sus estudios.
