El jueves a la tarde, tres familias productoras de Campo Colorado, en Huacalera (Jujuy), vieron cómo el fuego devoraba sus campos en pocas horas. Todo empezó con una quema de basura domiciliaria que el viento zonda transformó en un incendio fuera de control. Bomberos y brigadistas tardaron más de cuatro horas en apagarlo.
El fuego arrancó el jueves 16 de julio en una finca de Campo Colorado, un paraje de Huacalera, en la Quebrada de Humahuaca, provincia de Jujuy. Alguien quemaba basura de la casa, una práctica habitual en la zona. Pero las ráfagas de viento zonda —que ese día tenían alerta naranja y amarilla en toda la provincia— empujaron las llamas hacia los campos vecinos.
En total ardieron entre 1,5 y 2 hectáreas. Tres productores agrícolas de la zona perdieron parte de sus cultivos. El Cuartel de Bomberos de Maimará y las Brigadas de Manejo del Fuego de la provincia trabajaron más de cuatro horas para controlar el fuego, ya avanzada la tarde del viernes 17.
«El viento hizo lo suyo. Empezó en una finca y terminó quemando los campos contiguos de otros dos vecinos», resumió Sergio Farfán, del Cuartel de Bomberos de Maimará.
Huacalera es una de las localidades que integran la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 2003 por su paisaje cultural y su valor arqueológico. Julio marca allí el arranque de la temporada alta de incendios, que en Jujuy se extiende durante los meses secos del invierno.
No es un hecho aislado. Según datos oficiales difundidos un día antes por la Dirección de Incendios Forestales, en lo que va de 2026 ya se habían registrado 33 incendios en la provincia, con 325 hectáreas afectadas, todos originados por la actividad humana. En 2025 la cifra había llegado a 426 incendios en todo el año, incluido uno en agosto con vientos de hasta 80 kilómetros por hora.
El director provincial de Incendios Forestales, Torrico, explicó que el 99% de los focos de vegetación en Jujuy los provoca una persona, generalmente al quemar pastizales o restos de poda sin autorización. También señaló otro factor que agrava el riesgo este año: el pasto cubano, una especie que puede crecer hasta seis metros y que, al secarse, arde «como un papel». Esta semana la humedad ambiente rondaba el 13% y la temperatura llegó a 35 grados, condiciones que multiplican la velocidad con la que se propaga el fuego.
Farfán, el bombero de Maimará, agregó un dato que no suele aparecer en los partes oficiales: la falta de fondos para combustible y para sostener los servicios básicos del cuartel, algo que —dijo— condiciona la rapidez con la que los brigadistas pueden llegar a los focos.
Las autoridades provinciales insisten en que encender fuego a cielo abierto, incluida la quema de basura, está prohibido por ley y constituye un delito ambiental que puede derivar en sanciones penales y multas. Piden no hacer fogatas, no quemar residuos ni colillas de cigarrillo, despejar el pasto seco alrededor de las viviendas y avisar de inmediato a Bomberos o a la Policía ante cualquier columna de humo. Con la alerta por viento zonda vigente y la temporada de incendios recién empezando, el riesgo de que se repitan episodios como el de Huacalera sigue firme en gran parte del territorio jujeño.
Glosario
- Viento zonda: viento cálido y muy seco que sopla desde la cordillera hacia el este del país, típico del invierno en el norte argentino. Puede alcanzar ráfagas muy fuertes y seca rápidamente la vegetación.
- Quebrada de Humahuaca: valle angosto en la provincia de Jujuy, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 2003 por su paisaje y su historia.
- Brigada de Manejo del Fuego: grupo de personas entrenadas especialmente para prevenir y combatir incendios forestales.
- Pasto cubano: especie de pasto que crece muy alto y, cuando se seca, se vuelve un material que arde con mucha facilidad.
- Delito ambiental: infracción a la ley que daña el ambiente y que puede tener como consecuencia sanciones penales o multas económicas.
