SINDICATOS MARCHAN EN TODO EL PAÍS POR EL DÍA DEL TRABAJADOR CON RECLAMOS SALARIALES Y CONTRA LA REFORMA LABORAL

La CGT, las dos CTA y más de cien organizaciones sociales y gremiales movilizan este 30 de abril y 1° de mayo en Buenos Aires y en todo el país para exigir paritarias libres, frenar la reforma laboral y defender el poder de compra de los salarios.

La Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA) convocaron a sus bases esta semana a marchar y movilizarse en todo el país en el marco del Día Internacional del Trabajador. El acto central de la CGT fue previsto para las 15 horas en Plaza de Mayo, donde se leerá un documento con consignas y críticas a las políticas del gobierno de Javier Milei.

La central obrera convocó a la protesta contra la política económica del Gobierno, la reforma laboral y los cambios en el sistema aduanero. El reclamo sumó el respaldo de más de 100 organizaciones sindicales, sectores estatales y agrupaciones sociales.

El 1° de Mayo se conmemora desde 1890 en todo el mundo. En la plaza López de Rosario se realizó el histórico primer acto de ese día en Argentina, en aquel año. Desde entonces, la fecha es el símbolo de las luchas del movimiento obrero por los derechos laborales: la jornada de ocho horas, el descanso semanal y el salario digno, conquistas que tardaron décadas en concretarse en todo el mundo.

La movilización de este año se inscribe en un ciclo de conflictividad que no se detenía desde principios de 2025. Tras el paro general del 10 de abril, los sindicatos prepararon esta nueva medida de fuerza convocada por la CGT en la previa al Día del Trabajador. El dirigente sindical Jorge Sola remarcó que los conflictos sindicales se multiplicaron en los últimos meses y que el incremento se observa especialmente en zonas productivas como Cuyo, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.

Hay un trasfondo que pocas veces aparece en los titulares: el salario funciona en este modelo como variable de ajuste y como ancla inflacionaria. Un gobierno que se define enemigo de la intervención estatal aplica desde hace meses la práctica más vieja del intervencionismo: bloquear acuerdos salariales alcanzados libremente entre trabajadores y empleadores. El gobierno no homologó un acuerdo que las partes habían firmado de manera autónoma, forzó una renegociación a la baja y dejó a 120 mil trabajadores de supermercados sin cobrar el aumento de abril. Esta práctica golpea a sindicatos de todo el espectro político, no solo a los más combativos.

Los números son contundentes. El poder adquisitivo de los ingresos formales sufrió una contracción del 19% en los primeros dos años de la gestión Milei, según la consultora Equilibra. Desde que asumió Milei, en diciembre de 2023, cerraron más de 22.000 empresas, con la destrucción de unos 300.000 puestos de trabajo. A horas de la marcha, el Gobierno anunció además que le impuso una multa récord de 21.241.500.000 pesos al sindicato La Fraternidad por no acatar una conciliación obligatoria y por haber adherido al último paro general.

La CGT ya empezó a discutir los pasos a seguir después de la movilización. Uno de los integrantes del triunvirato de conducción, Jorge Sola, anticipó que la central obrera podría avanzar hacia una medida de mayor intensidad contra el Gobierno. «Claramente, vamos a ir hacia una medida de fuerza mucho más fuerte», afirmó el dirigente, aunque evitó confirmar si derivará en un nuevo paro general, que sería el quinto contra la gestión de Milei. La unidad construida en estas jornadas, inédita en los últimos años, podría ser el punto de partida de una escalada mayor en el conflicto laboral.

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