Dolkun Isa, líder uigur exiliado en Alemania, viajó a Buenos Aires para hablar de la persecución a su pueblo y terminó dando su charla en un club privado, no en la Legislatura de la Ciudad. Según los organizadores, la embajada china presionó a la Cancillería argentina para que el acto no se hiciera en el recinto porteño.
Dolkun Isa preside el Congreso Mundial Uigur y vive exiliado en Alemania desde hace años, perseguido por el gobierno chino por denunciar la represión contra su pueblo. El lunes 24 de agosto viajó a Buenos Aires para dar una charla que, en principio, iba a ser en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. No pudo ser: terminó hablando en el Club Alemán, a pocas cuadras de ahí.
El acto lo organiza desde 2011 el CADAL (Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina), cada 23 de agosto, para conmemorar el Día en Recuerdo de las Víctimas del Totalitarismo. Este año, por primera vez en quince ediciones, la sala de la Legislatura porteña no estuvo disponible.
Según Gabriel Salvia, director general de CADAL, la embajada de la República Popular China presionó a la Cancillería argentina, que a su vez le bajó la orden a la Legislatura de la Ciudad para que el encuentro no se realizara ahí. Salvia responsabilizó puntualmente a Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales, y a Luis Fernando del Solar Dorrego, a cargo de la división Asia y Oceanía de la Cancillería. La Legislatura, en cambio, atribuyó la cancelación a razones administrativas: dijo que no se habían cumplido los requisitos formales para reservar el espacio.
El 23 de agosto es una fecha que impulsó el Parlamento Europeo en 2008 para recordar a las víctimas del nazismo y el estalinismo. En la Ciudad de Buenos Aires se convirtió en ley en 2015 (ley 5608), a instancias de los entonces legisladores porteños Cecilia de la Torre y Francisco Quintana, con el impulso de CADAL. Es decir: el mismo cuerpo legislativo que sancionó esa ley terminó, once años después, sin sala disponible para el acto que la conmemora.
No es la primera vez que se documenta este tipo de presión diplomática en el país. En mayo de este año, legisladores y académicos ya habían expresado preocupación por gestiones chinas para frenar la presentación de un libro en una universidad argentina. El patrón que señalan quienes trabajan en derechos humanos es el mismo: un gobierno extranjero interviniendo, por vía diplomática, sobre la agenda de instituciones argentinas.
De fondo está la situación de los uigures, el pueblo de mayoría musulmana de la región china de Xinjiang al que pertenece Dolkun Isa. En agosto de 2022, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos publicó un informe que documentó detenciones arbitrarias masivas, tratamiento médico forzado, condiciones de detención severas y políticas de control de la natalidad aplicadas de forma discriminatoria contra uigures y otras minorías musulmanas en esa región. El informe concluyó que esas prácticas podrían constituir crímenes de lesa humanidad. China rechazó las conclusiones con un documento de 131 páginas.
El episodio abrió un debate que excede lo protocolar: hasta dónde puede un gobierno extranjero condicionar la agenda de un cuerpo legislativo argentino, y qué margen le queda a la Argentina para sostener su propia política de derechos humanos y memoria cuando esa agenda choca con los intereses de un socio comercial con peso creciente en el país. El acto, finalmente, se hizo igual —en otro edificio, con el mismo orador—, lo que para CADAL demuestra que la presión no logró silenciar el reclamo, aunque sí logró sacarlo de la casa de las leyes porteña.
Glosario
- CADAL: Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina, una organización que trabaja temas de derechos humanos y democracia y organiza este acto desde 2011.
- Uigures: pueblo de mayoría musulmana que vive principalmente en la región china de Xinjiang, denunciado internacionalmente como víctima de persecución por parte del Estado chino.
- Crímenes de lesa humanidad: categoría del derecho internacional para actos graves como la detención masiva o la tortura, cometidos de forma sistemática contra una población civil.
- Cancillería: nombre habitual del Ministerio de Relaciones Exteriores, el organismo que maneja los vínculos de un país con otros gobiernos.