El FMI llegó a evaluar un ajuste que el propio Gobierno admite que ya no puede estirar más

El lunes, en la conferencia de prensa que compartió con la titular del FMI, el ministro Luis Caputo reconoció algo poco habitual en un funcionario: que el margen para seguir recortando el gasto público es cada vez más chico. Kristalina Georgieva llegó a la Argentina en su primera visita desde que asumió el Fondo en 2019, en medio de una meta fiscal incumplida y a dos meses de la revisión que puede habilitar un nuevo desembolso.

El lunes al mediodía, en el Ministerio de Economía, Luis Caputo se paró junto a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y dijo en voz alta lo que hasta ahora se discutía puertas adentro: que seguir bajando el gasto del Estado «ya es muy difícil» y que, de ahora en más, el equilibrio de las cuentas públicas va a depender más de recaudar que de ajustar. Fue la frase que más repercutió de la conferencia de prensa que compartió con Kristalina Georgieva, quien esa misma mañana había llegado al país.

Georgieva es la directora gerente del FMI. Milei la invitó a la Argentina y su agenda incluyó una reunión con el presidente en Casa Rosada, una reunión de Gabinete ampliado, una cena con empresarios y, al día siguiente, una visita al yacimiento de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén. El viaje se extendió por unas 48 horas, entre el lunes 27 y el martes 28 de julio.

Es la primera vez que Georgieva pisa la Argentina desde que asumió al frente del organismo en 2019, y la primera visita de un máximo directivo del Fondo a Buenos Aires en ocho años. La ocasión no es protocolar: llega antes de la tercera revisión del programa económico vigente, prevista para septiembre, que evaluará si el país cumplió las metas fijadas para fin de junio y de la que depende un eventual desembolso de US$860 millones.

El acuerdo actual con el FMI se apoya en tres metas que se miden en cada revisión: el nivel de reservas del Banco Central, el resultado fiscal y, en menor medida, la base monetaria. Durante 2026 la preocupación central había sido la acumulación de reservas: Argentina no llegó a esa meta en dos revisiones seguidas, aunque el Fondo igual aprobó las excepciones (llamadas «waivers») y el Banco Central terminó comprando más de US$13.000 millones en lo que va del año, cumpliendo el objetivo fijado para el primer semestre.

Lo que ahora genera atención dentro del organismo es otro frente: el fiscal. En junio, el Sector Público Nacional registró un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones, por debajo de la meta comprometida para el semestre. Es el primer semestre completo en el que el resultado fiscal no cierra como estaba previsto.

Ese dato conecta con lo que el propio FMI había pedido en revisiones anteriores para sostener el equilibrio de las cuentas: nuevas reducciones de subsidios energéticos, «mejor focalización de las transferencias sociales» y contención del gasto discrecional. Son las partidas que, en la práctica, más se relacionan con programas sociales, jubilaciones y ayudas directas a sectores de menores ingresos.

El propio organismo advirtió, además, sobre un riesgo concreto de cara a las elecciones legislativas de octubre de 2027: si el Gobierno decide adelantar transferencias sociales, bonos o aumentos jubilatorios como parte de una estrategia electoral, el Fondo podría revisar a la baja su proyección de superávit para fin de año. Ese ajuste de expectativas, señalan fuentes del organismo, llegaría justamente en la revisión de septiembre.

El otro dato que rodea esta visita es el del mercado de trabajo. Según el último informe del INDEC, la desocupación llegó a 7,8% en el primer trimestre de 2026, con 1.145.000 personas sin empleo. La informalidad laboral, en tanto, alcanzó un récord de 44,2%, es decir 5,9 millones de personas trabajando sin aportes ni cobertura social. Los propios organismos oficiales señalan que la creación de empleo de los últimos meses estuvo motorizada, en gran parte, por trabajos precarios o de tiempo parcial.

Esa es, en definitiva, la tensión de fondo que atraviesa la visita de Georgieva: un programa que logró ordenar las reservas y mostrar señales de estabilidad financiera, pero que llega a la revisión de septiembre con una meta fiscal incumplida y con el propio ministro de Economía admitiendo que el margen para seguir ajustando gasto ya casi no existe.

Glosario

  • FMI (Fondo Monetario Internacional): un organismo internacional que presta dinero a los países con problemas económicos, a cambio de que cumplan ciertas metas y condiciones.
  • Déficit fiscal / déficit primario: quiere decir que el Estado gastó más dinero del que recaudó en un período determinado, sin contar los intereses de la deuda.
  • Superávit fiscal: lo contrario al déficit; ocurre cuando el Estado recauda más de lo que gasta.
  • Revisión del programa: la evaluación periódica que hace el FMI para chequear si un país está cumpliendo lo acordado y así decidir si le presta más dinero.
  • Waiver: un permiso especial que da el FMI cuando un país no cumplió una meta, pero igual se le permite seguir en el programa.
  • Informalidad laboral: trabajar sin estar registrado, lo que implica no tener aportes jubilatorios, obra social ni otros derechos laborales.

Deja un comentario