Mientras Kristalina Georgieva se reunía con Javier Milei y Luis Caputo en Buenos Aires, un diputado presentó en el Congreso un proyecto que busca que ningún acuerdo con el FMI se firme sin el visto bueno de los legisladores. La iniciativa llega ocho años después del préstamo de 2018, que sigue siendo la principal deuda del país con el organismo.
El 27 de julio de 2026, mientras la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, caminaba por la Casa Rosada para reunirse con el presidente Javier Milei, el diputado Máximo Kirchner entraba al Congreso con un proyecto de ley bajo el brazo. Lo firmaron él y otros 15 legisladores de Unión por la Patria. El objetivo declarado: que ningún gobierno argentino pueda volver a endeudarse con organismos internacionales sin el aval expreso del Congreso.
Quién: el diputado nacional Máximo Kirchner, junto a un grupo de 15 legisladores de su bloque (entre ellos Germán Martínez, Cecilia Moreau, Pablo Yedlin, Carlos Castagneto, Itai Hagman y Agustín Rossi).
Qué: presentó un proyecto de ley de 22 artículos llamado «Defensa de la posición argentina frente a los organismos financieros internacionales y reforma del convenio constitutivo del FMI».
Cuándo: el lunes 27 de julio de 2026.
Dónde: en la Cámara de Diputados de la Nación, en Buenos Aires.
Por qué: para limitar el endeudamiento externo, exigir que el Congreso apruebe cualquier acuerdo con el FMI y frenar el uso de decretos de necesidad y urgencia (DNU) en esta materia.
El proyecto llega en un momento puntual. Georgieva llegó ese mismo lunes a la Argentina para una visita oficial de dos días, la primera de una titular del FMI al país en ocho años. Su agenda incluyó un encuentro con Milei en Casa Rosada, una conferencia de prensa junto al ministro de Economía, Luis Caputo, en el Palacio de Hacienda, y una charla abierta en el Palacio Libertad. Para el gobierno, la visita representa un respaldo político; para la oposición representada por Kirchner, fue la ocasión elegida para instalar el debate sobre los límites de ese vínculo.
El texto del proyecto apunta directamente al préstamo tomado en 2018, durante la gestión de Mauricio Macri, que según los propios cálculos oficiales del gobierno actual se instrumentó por Derechos Especiales de Giro (DEG) equivalentes a unos 20 mil millones de dólares mediante el decreto 179/2025. Kirchner explicó su postura con una distinción: «frente a la situación actual de endeudamiento que atraviesa la Argentina se hace necesario distinguir lo que se debe pagar siempre (la cuota) de aquello que fue una decisión política tomada por fuera de las reglas (el excedente)».
El proyecto propone derogar la Ley 27.612, de Sostenibilidad de la Deuda Pública, y reemplazarla por un esquema más restrictivo. Establece que la deuda pública externa no podrá superar el equivalente a dos años del promedio de exportaciones de bienes y servicios de los últimos tres años, y que cualquier excepción a ese techo necesitará el respaldo de dos tercios del Congreso. También crea una Comisión Bicameral Permanente de Seguimiento, con acceso sin restricciones de confidencialidad a la documentación de las negociaciones con el FMI.
Como dato de contexto que el propio proyecto utiliza para fundamentar el reclamo: entre mayo de 2018 y la actualidad, salieron del país unos 45.100 millones de dólares en concepto de formación de activos externos (es decir, fuga de capitales), una cifra cercana a los 44.500 millones de dólares que el FMI desembolsó en ese mismo período.
El Poder Ejecutivo, por su parte, mostró una lectura distinta de la relación con el organismo. El ministro Caputo señaló que «la relación con el FMI es excelente» y dijo haber sentido «la confianza de Kristalina en el país desde el día uno». La propia Georgieva calificó a la Argentina como un país «en una posición mucho más sólida» gracias al ajuste aplicado y «al sacrificio» de la población.
Por tratarse de un proyecto recién ingresado, todavía no tiene fecha de tratamiento en comisión ni cuenta con los votos necesarios para avanzar en un Congreso donde el oficialismo y sus aliados retienen el control de la agenda legislativa. Su recorrido dependerá, como ocurre con buena parte de las iniciativas de la oposición, de la correlación de fuerzas que se configure de cara a las elecciones legislativas de 2027.
Glosario
- FMI (Fondo Monetario Internacional): un organismo internacional que presta dinero a los países que lo necesitan, a cambio de que apliquen ciertas políticas económicas.
- DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia): una herramienta que le permite al Poder Ejecutivo dictar una norma con fuerza de ley sin pasar primero por el Congreso, en situaciones excepcionales.
- Derechos Especiales de Giro (DEG): una unidad de cuenta que usa el FMI para medir sus préstamos, que no es una moneda pero se puede convertir a dólares u otras divisas.
- Formación de activos externos: el nombre técnico de cuando personas o empresas de un país compran moneda extranjera o bienes en el exterior, sacando dinero del circuito local (comúnmente llamado «fuga de capitales»).
- Comisión Bicameral: un grupo de trabajo formado por diputados y senadores juntos, que existe para controlar o hacer seguimiento de un tema específico.