En los laboratorios de INVAP, en Bariloche, un equipo de ingenieros terminó de ensamblar las cámaras que en 2027 empezarán a mirar el Mar Argentino desde el espacio. El satélite SABIA-Mar, desarrollado íntegramente por científicos y técnicos argentinos, entró esta semana en su fase final de pruebas y promete detectar barcos pesqueros ilegales, floraciones tóxicas y cambios en los recursos del océano.
En Bariloche, un grupo de científicos e ingenieros de INVAP terminó de integrar las cámaras y los sistemas del satélite SABIA-Mar. Es la pieza que más tiempo demandó fabricar en la Argentina: un instrumento óptico capaz de medir el color exacto del mar desde 700 kilómetros de altura, algo que hasta ahora ningún equipo nacional había construido.
El anuncio lo hizo la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) este martes 21 de julio. El satélite, cuyo nombre completo es SABIA-Mar («Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar»), entró en su etapa final de integración en las instalaciones de INVAP en Bariloche, Río Negro. El lanzamiento está previsto para el primer semestre de 2027, con una ventana estimada entre abril y mayo.
El proyecto es liderado por CONAE, con INVAP como contratista principal —responsable de la computadora de vuelo y el módulo de potencia— y la participación de la empresa VENG y la Universidad Nacional de La Plata, que desarrolló el receptor de posicionamiento AGR-T. El objetivo es monitorear la salud del Mar Argentino: medir la concentración de clorofila para saber dónde hay más recursos pesqueros, detectar «mareas rojas» (floraciones de algas tóxicas), estudiar la calidad del agua y, mediante una cámara nocturna de alta sensibilidad, identificar embarcaciones que pescan de noche con las luces de detección apagadas.
«El SABIA-Mar es un satélite que permite medir el color del mar a partir de la energía emergente de la superficie marina», explicó Martín Álvarez, jefe del proyecto, quien destacó que la capacidad óptica de los equipos técnicos argentinos «ha crecido enormemente» durante el desarrollo.
Argentina construye satélites propios desde hace más de dos décadas, con antecedentes como los SAOCOM y ARSAT, siempre a través de INVAP, la empresa estatal rionegrina especializada en tecnología espacial y nuclear. SABIA-Mar se suma a esa lista, pero con una diferencia: es el primer satélite argentino enfocado exclusivamente en el océano, en un momento en que el control del Mar Argentino se volvió un tema urgente.
Esa urgencia tiene un motivo concreto. Frente al límite de la Zona Económica Exclusiva argentina —conocido como la «Milla 201″— opera una flota extranjera de entre 400 y 600 buques, en su mayoría de China, Corea del Sur y Taiwán, que según datos oficiales difundidos en junio extrae entre dos y cuatro veces más recursos que toda la pesca argentina combinada. La pérdida económica anual se estima entre 600 y 1.000 millones de dólares, y el esfuerzo de la flota china creció 85% entre 2019 y 2024. Una vez en órbita, SABIA-Mar completará unas 14 vueltas diarias a la Tierra y pasará seis veces por día sobre el Mar Argentino, lo que sumará información propia para vigilar esa zona.
El satélite todavía no tiene asegurado el cohete que lo pondrá en órbita. CONAE recomendó contratar a la empresa estadounidense Montero USA Inc. para el servicio de lanzamiento, por un monto de 26,5 millones de dólares. Fue la única oferta que llegó a la instancia de evaluación. Según el dictamen de la comisión evaluadora, todavía resta que se formalice administrativamente esa contratación, por lo que ni el tipo de cohete ni el lugar de despegue están confirmados.
Antes del lanzamiento, el satélite deberá superar una campaña de ensayos ambientales —pruebas de vibración, vacío y temperatura que simulan las condiciones del espacio— que se extenderá desde mediados de agosto hasta fin de este año.
Glosario
- Satélite de observación terrestre: aparato que orbita la Tierra y usa cámaras o sensores para estudiar la superficie del planeta, sin tripulación a bordo.
- Zona Económica Exclusiva (ZEE): franja de mar, de hasta 200 millas náuticas desde la costa, donde un país tiene derecho exclusivo a explotar los recursos pesqueros y minerales.
- Milla 201: el límite exterior de la Zona Económica Exclusiva argentina, donde se concentran las flotas pesqueras extranjeras porque un paso más adentro ya sería pesca ilegal.
- Clorofila-a: sustancia verde que producen las algas microscópicas del mar; medirla desde el espacio permite saber dónde hay más alimento para los peces.
- Marea roja: floración de algas tóxicas que puede envenenar peces y mariscos, y representar un riesgo para la salud de quien los consume.
- INVAP: empresa estatal argentina, con sede en Bariloche, que diseña y fabrica satélites, reactores nucleares y otra tecnología de alta complejidad.
