La historieta vuelve a ser puerta de entrada a la lectura para los chicos en Argentina

En estos días de vacaciones de invierno, muchos chicos y chicas eligen hojear historietas antes que mirar una pantalla. Editoriales grandes y pequeñas confirman que el género crece como primer contacto con la lectura infantil, en medio de la preocupación por el tiempo que los más chicos pasan frente a celulares y tablets.

En los kioscos, librerías y comiquerías del país, las vacaciones de invierno trajeron una escena que se repite: chicos y chicas parados frente a una batea —el mostrador bajo donde se apilan los libros— eligiendo historietas. No es una percepción aislada. Editoriales especializadas y también grandes grupos editoriales internacionales coinciden en que el género gana espacio como primera puerta de entrada a la lectura infantil.

La nota, publicada este martes por el periodista Andrés Valenzuela en el diario Página/12, plantea que «tanto las editoriales especializadas en viñetas como los conglomerados internacionales» suman títulos y propuestas para chicos. Una de las claves, según el artículo, es que «las infancias saturadas de pantalla encuentran en los objetos fuera de la pantalla un interés renovado».

**Quién.** Editoriales argentinas dedicadas a la historieta infantil, junto con grandes sellos internacionales, y como protagonistas centrales, los propios chicos y chicas lectores.

**Qué.** La historieta pensada para la infancia gana lugar en las bateas de librerías de todo el país, en un contexto donde padres, madres y educadores buscan alternativas a las pantallas.

**Cuándo.** El fenómeno se profundiza en estas vacaciones de invierno, que en la Ciudad de Buenos Aires se extienden del 20 al 31 de julio de 2026, y fue documentado en la edición de este martes de Página/12.

**Dónde.** En librerías, kioscos y comiquerías de distintos puntos de la Argentina, con la industria editorial concentrada principalmente en Buenos Aires.

**Por qué.** Editoriales y especialistas señalan que, frente a una infancia con alta exposición a celulares y tablets, la historieta funciona como un objeto físico atractivo que reintroduce a los chicos en el hábito de la lectura.

La historieta tiene una tradición larga en Argentina, con antecedentes que se remontan a comienzos del siglo XX. Pero el segmento pensado específicamente para chicos y chicas es un fenómeno más reciente: ya en 2022, un relevamiento de Infobae señalaba que el género de historietas infantiles mostraba «vitalidad» y se mantenía «en ascenso», con editoriales independientes que arman catálogos enteramente nacionales, con guionistas e ilustradores locales y temáticas propias del país.

Ese crecimiento no ocurre en el vacío. Se enmarca en un movimiento más amplio de fomento a la lectura que este año tiene otros capítulos: la convocatoria al Premio VIVALECTURA 2026, que reconoce experiencias de promoción lectora en escuelas, bibliotecas y organizaciones sociales, y el refuerzo de fondos para bibliotecas populares —como el aporte de más de 142 millones de pesos que la provincia de Neuquén giró en julio a 26 bibliotecas populares registradas, para sostener su funcionamiento como espacios de lectura y educación comunitaria.

En el plano editorial, sellos especializados como Comiks Debris construyeron catálogos enfocados en historieta para las infancias, mientras que editoriales como Maten al mensajero sostienen desde hace años su línea «Grandes historietitas», que suele llegar a las bateas cada diciembre, en la previa de las vacaciones de verano. La coincidencia de estos lanzamientos con los recesos escolares no es casual: son las semanas en que las familias buscan actividades y objetos que acompañen a los chicos fuera del aula y, cada vez más, fuera de la pantalla.

Si la tendencia que describen las editoriales se sostiene, es esperable que el catálogo de historietas infantiles de producción nacional siga ampliándose en los próximos lanzamientos, en sintonía con las políticas de promoción lectora que distintos organismos culturales y educativos vienen impulsando este año.

Glosario

  • Batea: mostrador bajo, típico de librerías y kioscos, donde se exhiben apilados los libros y revistas para que el público los revise directamente.
  • Historieta: relato contado a través de una secuencia de dibujos o viñetas, combinados generalmente con texto, también conocido como cómic.
  • Conglomerado editorial: grupo empresarial grande que reúne a varias editoriales bajo un mismo dueño, con capacidad de producir y distribuir libros a gran escala.
  • Editorial independiente: casa editora de tamaño pequeño o mediano que no pertenece a un gran grupo empresarial y suele especializarse en géneros o públicos específicos.
  • Bibliotecas populares: bibliotecas gestionadas por asociaciones civiles, con apoyo del Estado a través de organismos como la CONABIP, que funcionan como espacios de lectura y encuentro comunitario.

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