En San Nicolás, sobre la costa del Paraná, hay vecinos que todavía recuerdan la nube de humo que los obligó a dejar sus casas en 2023, cuando explotó un reactor en la planta de agroquímicos Atanor. Esta semana, después de doce años de juicio, la Justicia de la provincia de Buenos Aires confirmó en forma definitiva que la empresa provocó un daño irreversible en las aguas del río. El fallo, además, apunta directamente contra los controles que debía hacer el Estado y que no se hicieron.
La Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires rechazó el último recurso presentado por Atanor S.C.A. y dejó firme la condena que responsabiliza a la empresa por el daño ambiental causado en el río Paraná, a la altura de su planta industrial en San Nicolás. La decisión se conoció el 16 de julio de 2026 y pone fin a un litigio que llevaba doce años.
La causa fue impulsada por la Asociación Civil Cuenca Río Paraná, representada por el abogado Fabián Maggi. El máximo tribunal bonaerense empezó a analizar el expediente en 2023 y ahora confirmó lo que ya habían resuelto la primera y la segunda instancia: que hubo contaminación con atrazina, un agroquímico de uso industrial, en cantidades por encima de lo permitido, y que los tratamientos que aplicaba la empresa para eliminar esos compuestos fueron insuficientes.
San Nicolás es una ciudad industrial ubicada sobre la costa del Paraná, en el norte de la provincia de Buenos Aires. Allí funciona desde hace décadas la planta de Atanor, una de las principales fabricantes de agroquímicos del país. La demanda judicial que terminó en esta condena se presentó en 2014.
El fallo no llega en el vacío. En agosto de 2023, mientras la Corte ya tenía el expediente en estudio, un reactor de la planta explotó. Un operario resultó herido y se debió evacuar el barrio cercano. En los días posteriores, varios vecinos reportaron síntomas respiratorios y aparecieron manchas blancas sobre plantas, autos y veredas de la zona. A partir de ese episodio, la producción de agroquímicos en la planta de San Nicolás quedó suspendida en forma definitiva y la empresa se encuentra actualmente en proceso de relocalización.
Según explicó el abogado Fabián Maggi, la sentencia se sostiene sobre tres puntos que ya no admiten discusión: el daño causado al río es irreversible, parte de la actividad de la empresa se desarrolló en un marco de ilegalidad, y hubo fallas graves en los controles que debía ejercer el Estado.
Sobre este último punto, la sentencia señala en forma expresa que la Autoridad del Agua y el Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires no verificaban todos los compuestos vinculados a la actividad de Atanor. Es decir: los organismos estatales encargados de vigilar la contaminación no controlaban lo que debían controlar.
A esto se suma un dato relevado por Greenpeace Argentina, que encontró residuos de agroquímicos y de sus productos de degradación en desagües pluviales que desembocan directamente en el río Paraná, otra vía por la que la contaminación llegaba al curso de agua además de los efluentes de la planta.
Aunque la Corte confirmó que el daño sobre el río ya no tiene vuelta atrás, la sentencia no termina en la declaración de responsabilidad: Atanor deberá continuar con las tareas de recomposición ambiental sobre el suelo y el acuífero subterráneo de la zona, trabajos que van a seguir bajo supervisión judicial.
El fallo se conoce, además, en un momento en que la provincia registró nuevos episodios de contaminación durante este mismo año, lo que renueva las dudas sobre la eficacia real de los controles ambientales provinciales y convierte a este caso en uno de los antecedentes judiciales más importantes vinculados a la industria agroquímica en la Argentina.
Glosario
- Suprema Corte de Justicia (provincial): es el tribunal más alto de una provincia. Sus decisiones son definitivas y ya no se pueden apelar ante otro tribunal provincial.
- Daño ambiental irreversible: perjuicio causado a la naturaleza que no se puede revertir ni siquiera con obras de limpieza o reparación.
- Atrazina: un agroquímico usado como herbicida en la agricultura industrial. En cantidades altas puede ser tóxico para el agua y los seres vivos.
- Agroquímico: producto químico fabricado para usar en la agricultura, como pesticidas, herbicidas o fertilizantes.
- Recomposición ambiental: conjunto de trabajos que se hacen para intentar reparar o mejorar un ambiente dañado, como limpiar el suelo o el agua contaminados.
- Acuífero: capa de agua que se encuentra debajo de la tierra, dentro de las rocas o el suelo, y de la que muchas veces se extrae agua para consumo.
- Autoridad del Agua: organismo del Estado provincial encargado de controlar el uso y la contaminación del agua.