Un diario porteño demandó a OpenAI y Microsoft por usar sus notas para entrenar IA, la misma semana en que los robots ya son más de la mitad del tráfico de internet

Editorial Perfil, con redacción en Buenos Aires, llevó a la Justicia federal a las dos tecnológicas por «exprimir» el trabajo de sus periodistas sin pagarles. Días después, un informe global confirmó que ese tipo de tráfico automatizado ya supera al de personas reales navegando la web.

Un cronista de Perfil escribe una nota, la publica, y minutos después un programa que nunca duerme la copia, la trocea en fragmentos y la guarda para enseñarle a hablar a una inteligencia artificial. Nadie le avisó al cronista. Nadie le pagó. «Son verdaderos parásitos porque toman el contenido y lo exprimen, y a la larga van a matar a las empresas periodísticas que lo producen», resumió Agustino Fontevecchia, director digital de Editorial Perfil.

Con esa frase explicó por qué, el 24 de agosto, Editorial Perfil presentó una demanda por daños y perjuicios contra OpenAI, Microsoft Corporation y Microsoft de Argentina ante la Justicia Civil y Comercial Federal, con sede en Buenos Aires. La acusación: usar sin autorización el contenido producido por su redacción para entrenar y comercializar productos de inteligencia artificial, después de que una mediación previa con las empresas fracasara.

Perfil es, según su propio abogado, Gonzalo Vidal Devoto (Estudio Biscardi & Asociados), el primer medio de habla hispana en hacer este reclamo. No es un caso aislado: se inspira en las demandas que The New York Times le inició a OpenAI y Microsoft en Estados Unidos, y en la que el diario brasileño Folha de S.Paulo presentó contra las mismas empresas, además de otra demanda separada de Folha contra Perplexity AI. Todas por el mismo mecanismo: rastrear, descargar y usar como materia prima artículos que otros pagaron para producir.

La demanda de Perfil se apoya en pericias técnicas que describen procesos de scraping, tokenización y vectorización de sus artículos. En criollo: un rastreo automático que primero copia el texto y después lo convierte en números que el sistema de IA puede procesar y aprender. Según la editorial, eso es distinto a que una persona entre a leer una nota en la web.

Esta semana llegó un dato que le da peso a la queja de Fontevecchia. Cloudflare, una de las empresas que administra buena parte del tráfico de internet a nivel mundial, informó el 30 de agosto que los bots y agentes automatizados ya generan más de la mitad del tráfico de su red: 57,4% contra 42,6% de humanos. Las solicitudes diarias de estos robots crecieron más de 1.700% en apenas doce meses, un salto que hasta el propio fundador de Cloudflare, Matthew Prince, dijo no haber anticipado tan pronto.

Ese tráfico de robots no es solo curiosidad técnica: para un medio de comunicación significa visitas que no generan ni un peso de publicidad, porque no hay una persona del otro lado mirando un aviso. Cloudflare ya anunció que empezará a bloquear por defecto a los bots que no distinguen entre buscar información, entrenar modelos o consultar páginas en nombre de un usuario, y ofrece un sistema para cobrarles cada vez que consumen contenido protegido.

Lo que Perfil pide, en el fondo, es algo parecido: que si una IA usa su trabajo para vender un producto, pague por eso, como ya lo hacen OpenAI y Microsoft con otros medios que sí llegaron a un acuerdo comercial, como el Financial Times o el grupo español Prisa.

El caso también expone un vacío que ccomusoc ya viene señalando: Argentina todavía no tiene una ley nacional que regule la inteligencia artificial. Mientras el Congreso sigue sin sancionar un marco general para estos sistemas, son los tribunales civiles los que, caso por caso, tienen que decidir si copiar el trabajo periodístico de otro para entrenar un algoritmo es un uso legítimo o una apropiación. De cómo falle la Justicia en esta causa porteña puede depender qué reglas rijan, de hecho, para el resto de los medios del país que todavía no demandaron.

Glosario

  • Scraping: técnica que usa un programa para recorrer sitios web de forma automática y copiar su contenido, sin que una persona lo lea.
  • Tokenización y vectorización: proceso que convierte un texto en números para que un sistema de inteligencia artificial pueda procesarlo y «aprender» de él.
  • Bot o agente automatizado: programa que navega internet solo, sin que lo maneje una persona en tiempo real, para buscar, copiar o recolectar información.
  • Fuero Civil y Comercial Federal: parte de la Justicia argentina que resuelve conflictos entre empresas o por daños económicos, cuando alguna de las partes es del Estado nacional o hay una ley federal de por medio.

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