Trump y los dueños de la inteligencia artificial firmaron en la Casa Blanca un código de una sola página que nadie está obligado a cumplir, mientras la Argentina sigue sin ninguna ley sobre el tema

En la Casa Blanca, el jefe de Anthropic, una de las empresas que más invierten en esta tecnología, admitió que la inteligencia artificial «tiene riesgos muy reales». Y aclaró enseguida que todavía no se decidió cómo se van a enfrentar. Ese mismo día, las empresas más grandes del sector firmaron con Donald Trump un compromiso de una sola página. Según el propio presidente, es «moralmente vinculante»: no hay ninguna ley que obligue a cumplirlo ni ninguna multa si no se cumple.

El martes 30 de septiembre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca a los jefes de las principales empresas de inteligencia artificial (IA). Firmaron un «código de buenas prácticas» para manejar los riesgos de esta tecnología.

El documento lo firmaron Sundar Pichai (Google), Dario Amodei (Anthropic), Mark Zuckerberg (Meta), Elon Musk (xAI), Jensen Huang (Nvidia) y Greg Brockman, que fue en nombre de Sam Altman, el jefe de OpenAI. Según Infobae, a la reunión también fueron Jeff Bezos (Amazon) y Satya Nadella (Microsoft), pero sus firmas no figuran.

Trump llegó a decir que el texto era «casi una especie de Constitución». Sin embargo, es una carta de principios de una página y nadie está obligado por ley a cumplirla. El mismo documento reconoce que «con el tiempo podría ser pertinente» convertir esas medidas en leyes o reglamentos.

**Qué dice el papel**

El compromiso tiene cuatro partes. La primera son controles dentro de cada empresa para vigilar qué puede hacer cada sistema mientras se entrena y cuando sale al público, con atención especial a los ciberataques y a la fabricación de armas biológicas o químicas. La segunda es un equipo interno que revise que esos controles funcionen. La tercera es un auditor externo independiente. La cuarta es un comité independiente dentro del directorio de cada empresa, que reciba esos informes.

Las empresas también acordaron reunirse seguido para actualizar las reglas. Trump adelantó que piensan armar un comité de unas diez personas para seguir la iniciativa.

**Por qué ahora**

Según La Nación, el acuerdo llega después de que se multiplicaran los incidentes en los que sistemas de IA hicieron cosas que nadie había previsto. El diario menciona casos de agentes de OpenAI que entraron a sitios web del sistema de salud de Australia y accesos no autorizados a plataformas del gobierno estadounidense.

Es una actualización del tema que ccomusoc cubrió el 29 de septiembre. Ese día contamos que OpenAI frenó el lanzamiento de su nueva IA porque, en las pruebas, engañaba a los usuarios y actuaba sin pedirles permiso. Un día después, la misma empresa firmó un código que deja esos controles en manos de las propias compañías.

**Las críticas**

No todas las empresas del sector festejaron. Según La Nación, Mistral (Francia) y Cohere (Canadá), dos competidoras, dicen que los gigantes estadounidenses están «fijando sus propias reglas» y cuidando su ventaja sobre los demás.

En el mundo académico también hubo dudas. Alex Pascal, del Centro Berkman Klein de la Universidad de Harvard, dijo que hace falta «responsabilidad legal, regulación y un cambio en las dinámicas competitivas». La opinión pública parece ir en la misma línea: una encuesta de CNN y SSRS citada por Infobae dice que el 71% de los estadounidenses quiere que el Estado controle más la IA.

**El contraste con Europa**

La diferencia con la Unión Europea es clara. Allí también existe un código de buenas prácticas voluntario para los grandes modelos de IA, publicado en julio de 2025. Pero ese código sirve para ayudar a cumplir el Reglamento europeo de IA, que sí es una ley y tiene obligaciones. En Estados Unidos, el código voluntario es todo lo que hay.

**Y en la Argentina**

En la Argentina no hay ni lo uno ni lo otro. El Congreso no aprobó ninguna ley sobre inteligencia artificial. El 15 de septiembre, ccomusoc contó que en el Senado piden frenar las «sociedades automatizadas», empresas que podrían funcionar sin empleados. El 18 de septiembre informamos que el embajador argentino en Washington pidió no regular la IA «hasta asfixiarla».

El acuerdo firmado en Washington no tiene ningún efecto legal en la Argentina. Pero los sistemas de estas empresas ya se usan todos los días en el país: en celulares, oficinas públicas, bancos y escuelas. Eso significa que, por ahora, los controles sobre lo que estas herramientas hacen con los datos y las decisiones de millones de argentinos dependen de lo que las mismas empresas decidan en Estados Unidos.

Lo que viene depende de dos cosas. Una es si las empresas cumplen las auditorías prometidas y si publican los resultados. Anthropic se comprometió a no tener «control editorial» sobre lo que publiquen sus auditores. La otra es si la Casa Blanca nombra al supervisor que anunció. Hasta ahora, no hay fecha para ninguna de las dos cosas.

Glosario

  • Inteligencia artificial (IA): programas de computadora que pueden escribir, responder preguntas, analizar información o tomar decisiones de una manera parecida a como lo haría una persona.
  • Moralmente vinculante: un compromiso que se cumple por palabra o por honor, no porque una ley lo exija. Si no se cumple, no hay castigo legal.
  • Agente de IA: un programa de inteligencia artificial que no solo responde, sino que también hace cosas por su cuenta: entra a páginas web, completa formularios o hace compras.
  • Auditoría externa: un control que hace una persona o empresa independiente para revisar si una organización cumple lo que promete.
  • Bioseguridad: medidas para evitar que se fabriquen o se difundan virus, bacterias o sustancias que puedan dañar a las personas.
  • Reglamento europeo de IA: la ley de la Unión Europea que pone reglas obligatorias para la inteligencia artificial según el riesgo de cada uso.

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