En Río Cuarto, Córdoba, un ingeniero que hace años impulsa la idea de un polo tecnológico agropecuario vio el sábado pasado algo que no esperaba: el doble de gente que el año anterior, la mitad menores de treinta, llenando el Polo Científico Tecnológico de la ciudad. Mientras tanto, a 600 kilómetros, la comunidad científica nacional volvía a marchar por los recortes al sistema público de ciencia.
El 12 y el 13 de agosto, el Polo Científico Tecnológico de Río Cuarto recibió la segunda edición de AgTech Week, un encuentro que reunió a productores, universidades, empresas y estudiantes secundarios para hablar de drones, inteligencia artificial, robótica y biotecnología aplicada al campo. La organización estuvo a cargo de la Secretaría de Desarrollo y Promoción Local del municipio junto al Polo Científico Tecnológico.
«Hoy nos estamos acercando a ser el Silicon Valley del agro», dijo Germán Di Bella, ingeniero y presidente del Clúster Río Cuarto, uno de los impulsores de la idea. Contó que años atrás, cuando empezaron a plantear esa meta, «muchos nos miraron de reojo». Este año, según los organizadores, la convocatoria duplicó a la de 2025 y la mitad de los asistentes eran jóvenes, muchos de escuelas secundarias de Córdoba y de otras provincias.
El gobernador Martín Llaryora, presente en el evento, anunció la creación de un fondo provincial de 10.000 millones de pesos destinado a financiar empresas tecnológicas, incluidas las de base agropecuaria. El propio gobernador reconoció que el acceso al financiamiento sigue siendo el obstáculo principal para los emprendedores del sector.
Río Cuarto es la segunda ciudad de la provincia de Córdoba y viene apostando desde hace años a su Polo Científico Tecnológico como plataforma de desarrollo regional. Ocho universidades —entre ellas la Universidad Nacional de Río Cuarto, la Universidad Nacional de Córdoba y la Universidad Católica de Córdoba— presentaron ofertas de posgrado durante el encuentro. También participaron empresas como Semillero Don Lorenzo, firma de semillas, y Mosaic, multinacional estadounidense de nutrición de cultivos, cuyo representante, Oscar Pérez, destacó «el potencial muy grande» de la provincia.
La apuesta de Río Cuarto no aparece de manera aislada. En las últimas semanas, San Luis capacitó a miles de docentes en inteligencia artificial y Chubut avanza con una mega fábrica de centros de datos de IA en Trelew, mientras distintas provincias compiten por posicionarse en la carrera tecnológica. Esa misma semana, sin embargo, la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación cambió de titular en medio de una marcha del sector científico contra los recortes presupuestarios, y días antes trabajadores del INTI habían salido a la calle porque un servicio de calibración de alcoholímetros que el organismo público cobraba 140.000 pesos ahora cuesta 1.200.000 pesos en el sector privado. El contraste es real: mientras el sistema científico nacional pelea por sostener sus fondos, son las provincias las que están poniendo plata propia para financiar tecnología.
Hay otro dato que completa el panorama y que no apareció en el escenario de Río Cuarto. Según un relevamiento publicado en marzo por Canal26, la flota de drones agrícolas en la Argentina proyectaba superar las 3.500 unidades operativas hacia fin de 2026, luego del desembarco del mayor fabricante mundial del rubro, la firma HDT NewForce (representante de DJI Enterprise), lo que ubicó al país como el segundo mercado más importante de América Latina en la materia, detrás de Brasil. Es decir: buena parte de la tecnología concreta que hoy usa el campo argentino —los drones que sobrevuelan los cultivos— no se fabrica en el país, sino que se importa.
Ese cruce no invalida la apuesta de Río Cuarto: las universidades, los estudiantes y las startups locales que se forman en el Polo Científico Tecnológico son, justamente, la apuesta por invertir esa lógica a mediano plazo. Di Bella lo resumió así frente al público: «No queremos traer el futuro: queremos hacer el futuro.»
Glosario
- AgTech: sigla en inglés para «tecnología agrícola». Incluye drones, sensores, inteligencia artificial y otras herramientas aplicadas a la producción del campo.
- Polo Científico Tecnológico: espacio físico donde se agrupan universidades, laboratorios y empresas para desarrollar proyectos de innovación en conjunto.
- Clúster: agrupación de empresas, instituciones y personas de un mismo sector económico que trabajan de forma coordinada en una misma región.
- Agricultura de precisión: forma de producir en el campo que usa datos, sensores y tecnología para tomar decisiones más exactas sobre riego, siembra o fumigación.