La UBA se mantuvo entre las 300 mejores universidades del mundo, en medio del reclamo por el financiamiento universitario

En los pasillos de la Universidad de Buenos Aires todavía quedan afiches de la última medida de fuerza docente por los sueldos. En ese contexto llegó otra noticia: el ranking de Shanghái 2026 volvió a ubicar a la UBA entre las 300 mejores universidades del mundo, en la misma banda que el año pasado.

La noticia se conoció el sábado 15 de agosto, mientras la Universidad de Buenos Aires sigue en conflicto abierto con el Gobierno nacional por el financiamiento de las universidades públicas, un reclamo que motivó paros y movilizaciones en las últimas semanas. En medio de esa disputa, la UBA sumó un dato que no tiene que ver con presupuestos ni con paritarias: volvió a integrar el grupo de las 300 mejores universidades del planeta.

El Academic Ranking of World Universities (ARWU), conocido como «ranking de Shanghái», ubicó este año a la UBA en la banda 201-300, la misma posición que había obtenido en la edición 2025. El ranking lo elabora todos los años la consultora independiente ShanghaiRanking Consultancy y mide parámetros objetivos de producción científica: premios Nobel y Medallas Fields entre los egresados, publicaciones en revistas como Nature y Science, e investigadores altamente citados en sus disciplinas.

En la región, la UBA quedó detrás de la Universidad de San Pablo (USP), de Brasil, que se ubicó en la banda 101-150 y es la mejor posicionada de América Latina. En cambio, compartió rango con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que también quedó entre los puestos 201 y 300. La diferencia con la universidad brasileña es de fondo: según el propio ranking, la USP casi duplica la cantidad de publicaciones científicas indexadas de la UBA y triplica su proporción de investigadores altamente citados.

Puertas adentro, las mejores posiciones de la UBA por disciplina fueron Salud Pública (101-150), Ciencias Atmosféricas (151-200) y un grupo integrado por Ciencias de la Tierra, Ecología, Tecnología de Alimentos, Ciencias Agrícolas y Ciencias Veterinarias, todas en la banda 201-300.

Esta noticia llega después de meses en los que ccomusoc viene cubriendo el reclamo de las universidades públicas argentinas por fondos: en julio, el Gobierno debió destinar $1,32 billones adicionales al sistema universitario para cumplir un fallo de la Corte Suprema, y el 12 de agosto los gremios docentes universitarios realizaron un nuevo paro nacional por financiamiento y por la crisis de los hospitales universitarios. La UBA, en esa misma semana, había garantizado que sus facultades seguirían abiertas pese a la medida de fuerza.

Ese contraste —una universidad que sostiene su lugar entre las mejores del mundo mientras discute con el Estado cómo se paga su funcionamiento— tiene un antecedente concreto en otro ranking. El QS World University Rankings 2026, publicado en junio pasado, había ubicado a la UBA en el puesto 84 a nivel mundial, la mejor posición de toda América Latina, con un puntaje de reputación académica de 98,1 puntos, comparable al de universidades de primera línea internacional. Pero ese mismo informe marcó una debilidad: el indicador de citas por facultad, que mide el impacto de las investigaciones publicadas, apenas llegó a 2,3 puntos. Según el propio reporte del QS, esa diferencia refleja las limitaciones de presupuesto que enfrenta la universidad para financiar investigación.

Es decir: los rankings internacionales reconocen el prestigio académico de la UBA, construido durante décadas, pero también dejan a la vista que ese prestigio convive con recursos acotados para investigar. La reputación se sostiene; la capacidad de producir y citar ciencia, según esos mismos indicadores, es lo que más se resiente.

Glosario

  • Ranking de Shanghái (ARWU): un listado anual de las mejores universidades del mundo, elaborado por una consultora china independiente, que mide sobre todo la producción científica de cada institución.
  • Investigadores altamente citados: científicos cuyos trabajos son mencionados con mucha frecuencia por otros investigadores en sus propios estudios, lo que se toma como una señal de impacto e influencia académica.
  • QS World University Rankings: otro ranking internacional de universidades, elaborado por una consultora británica, que además de la producción científica mide reputación entre empleadores, internacionalización y empleabilidad de los egresados.
  • Financiamiento universitario: el conjunto de fondos públicos que el Estado destina a sostener el funcionamiento de las universidades: sueldos docentes, becas, infraestructura e investigación.

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