La Plaza de Mayo desbordó de manifestantes este 24 de marzo, cuando se cumplen 50 años del golpe de Estado de 1976. Organismos de derechos humanos, centrales obreras, movimientos sociales y una masiva concurrencia de autoconvocados marcharon también en Córdoba, Rosario, Tucumán y Mendoza para ratificar el «Nunca Más» y exigir la continuidad de los juicios de lesa humanidad, frente a un Gobierno que cuestiona la cifra de desaparecidos.
Hoy, 24 de marzo de 2026, millones de personas ganaron las calles en el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976 para ratificar el consenso del «Nunca Más» y denunciar el vaciamiento de las políticas de derechos humanos. La concentración central se desarrolló en Plaza de Mayo, con movilizaciones masivas en Córdoba, Rosario, Tucumán y Mendoza.
A la marcha se sumaron organismos históricos como Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, centrales obreras, movimientos sociales y una masiva concurrencia de autoconvocados. El reclamo se dio frente a un Gobierno que cuestiona la cifra de desaparecidos y buscó frenar el avance de discursos negacionistas desde el Poder Ejecutivo, exigiendo la continuidad de los juicios de lesa humanidad.
La marcha ocurrió en un escenario de confrontación directa entre la calle y la Casa Rosada. Mientras la Plaza de Mayo desbordaba de manifestantes, el Gobierno nacional optó por una narrativa que equipara el terrorismo de Estado con la violencia guerrillera, algo que rompe el pacto democrático construido desde 1983.
Este aniversario se dio bajo la sombra del desfinanciamiento de los Sitios de la Memoria y el desmantelamiento de unidades de investigación que asisten a la justicia en la búsqueda de nietos apropiados. También se vinculó con la reciente visita de legisladores oficialistas a represores condenados en cárceles, un hecho que actuó como detonante de la masividad de la convocatoria.
Detrás de la movilización subyace además una crisis social profunda. La efeméride funcionó también como canal de protesta contra el ajuste económico y el alineamiento geopolítico del país, factores que varios sectores interpretaron como una pérdida de soberanía similar a la que proyectó el plan económico de la dictadura, conducido por Martínez de Hoz.
Frente al cuestionamiento oficial, los organismos reafirmaron la cifra de los 30.000 desaparecidos como emblema de la magnitud del genocidio administrativo. Desde 1983, Argentina es referencia mundial por juzgar a sus propios dictadores en tribunales civiles; hoy, por primera vez en 40 años, esa política de Estado es puesta en duda por la actual administración. El texto leído en Plaza de Mayo denunció un «plan sistemático de miseria planificada» y exigió la apertura de los archivos de inteligencia que el Estado todavía retiene.
La contundencia de la marcha anticipa un escenario de mayor conflictividad social. El Gobierno enfrenta ahora el costo político de haber subestimado la capacidad de movilización del movimiento de derechos humanos, lo que podría obligar a una renegociación de la agenda legislativa o profundizar el aislamiento del Ejecutivo en temas de sensibilidad histórica.
Glosario
- Lesa humanidad: delitos graves cometidos contra la población civil, como el terrorismo de Estado, que no prescriben y pueden juzgarse sin límite de tiempo.
- Terrorismo de Estado: uso de los recursos y el aparato del Estado para perseguir, desaparecer o asesinar sistemáticamente a opositores políticos.
- Nunca Más: consigna que sintetiza el consenso democrático contra el terrorismo de Estado, retomada hoy frente al cuestionamiento oficial a la cifra de desaparecidos.
- Negacionismo: discurso que niega, minimiza o relativiza hechos históricos comprobados, en este caso los crímenes de la última dictadura.
- Nietos apropiados: hijos de personas desaparecidas que fueron sustraídos de sus familias durante la dictadura y criados con identidades falsas.
CCOMUSOC se sostiene con el aporte de quienes nos leen. Si te sirve, podés colaborar con un aporte mensual y acceder a contenido exclusivo y a la revista completa.