En Argentina se discute construir centros de datos propios para que la información de salud, identidad (Renaper) y defensa deje de depender de servidores en Estados Unidos o Europa. Es parte de una tendencia mundial que en el bienio 2025-2026 se consolidó como prioridad de seguridad nacional.
Los Estados están sancionando leyes de soberanía de datos para obligar a que la información crítica de sus ciudadanos se guarde en servidores dentro de sus propias fronteras. Participan gobiernos, proveedores de nube como Microsoft, Google y Amazon, y organismos de ciberdefensa.
La medida busca evitar que potencias extranjeras accedan a datos sensibles, garantizar la privacidad de las personas y proteger la infraestructura ante bloqueos digitales externos. Es una tendencia global con epicentro en la Unión Europea, China y, en los últimos meses, Argentina.
La soberanía de datos rompe con la idea de una «nube global» sin fronteras. En Argentina se discute la construcción de centros de datos soberanos para que la información de salud, identidad (a través del Renaper) y defensa no dependa de servidores ubicados en Estados Unidos o Europa.
El concepto cobró relevancia después de las filtraciones masivas de datos estatales registradas en 2024 y 2025, y se vincula con la guerra cibernética en Medio Oriente: si un país aliado de Argentina sufre un ataque a sus servidores y los datos argentinos están alojados allí, el país pierde el control de esa información. La soberanía de datos busca evitar ese «efecto dominó».
El alineamiento de Argentina con Estados Unidos e Israel pone al país ante una encrucijada: usar la tecnología de estos aliados ofrece seguridad, pero también entrega el control de los metadatos nacionales a potencias extranjeras. Por eso la soberanía de datos busca que el Estado argentino sea el único dueño de la «llave» de acceso a esa información.
En materia normativa, la Ley de Protección de Datos Personales (25.326) es la base legal en Argentina, pero quedó desactualizada frente al avance de la inteligencia artificial. En 2026 se busca reformarla para exigir la localización forzosa de los datos críticos. A nivel internacional, el GDPR de la Unión Europea es el estándar que inspiró estas medidas: prohíbe que los datos de los ciudadanos europeos salgan de su jurisdicción sin niveles muy altos de protección.
El avance de la soberanía de datos podría derivar en una fragmentación de internet, conocida como «splinternet», donde la red mundial se divida en «islas» nacionales o regionales. Para cada persona, esto implica mayor protección de su privacidad frente a hackers extranjeros, pero también un mayor poder de vigilancia del propio Estado sobre sus datos.
Glosario
- Soberanía de datos: exigencia de que la información crítica de los ciudadanos de un país se almacene en servidores dentro de sus propias fronteras.
- Renaper: organismo argentino de identidad de las personas, mencionado entre los sistemas que se busca resguardar con centros de datos soberanos.
- GDPR: Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea, que prohíbe que los datos de ciudadanos europeos salgan de su jurisdicción sin altos niveles de protección.
- Splinternet: fragmentación de internet en «islas» nacionales o regionales, posible efecto del avance de la soberanía de datos.
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