Rodolfo Ortega Peña salía de una pizzería porteña con su compañera cuando un comando armado lo esperaba en la esquina. Era abogado, diputado nacional y defensor de obreros y presos políticos: esa noche del 31 de julio de 1974 se convirtió en una de las primeras víctimas de la Triple A, la organización parapolicial que anticipó el terrorismo de Estado de la dictadura.
Eran las 22.15 del 31 de julio de 1974. Rodolfo Ortega Peña salía de una pizzería de la calle Riobamba, en el centro de Buenos Aires, junto a su compañera, Elena Villagra. Venían de una jornada larga: él era diputado nacional y esa tarde había estado en el Congreso preparando, junto a otros compañeros, un homenaje para los militantes fusilados en la Base Aeronaval de Trelew dos años antes.
Cuando llegaron a la esquina de Arenales y Carlos Pellegrini, un Ford Fairlane verde se cruzó en su camino. Bajaron tres hombres armados. Uno, con la cara cubierta con una media de mujer, se arrodilló y disparó una ráfaga de metralleta. Ortega Peña recibió al menos 23 impactos de bala en la cabeza y el cuerpo. Villagra fue herida en el labio. El operativo había sido planificado: autos cortando la calle, hombres armados desviando a los transeúntes en las esquinas y ningún policía a la vista, en lo que se conoció como una «zona liberada».
Ortega Peña tenía 37 años. Era abogado —también había estudiado Filosofía y Ciencias Económicas— y se había dedicado a defender a obreros en lucha y presos políticos. Pertenecía al ala izquierda del peronismo y, para julio de 1974, era el último legislador de esa corriente que seguía ocupando su banca, después de que otros ocho diputados renunciaran meses antes. Al jurar el cargo había dicho una frase que lo definió: «La sangre derramada no será negociada». La organización responsable, la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), se atribuyó el crimen públicamente pocas horas después.
El asesinato ocurrió apenas un mes después de la muerte de Juan Domingo Perón, con María Estela Martínez de Perón ya en la presidencia. José López Rega, ministro de Bienestar Social y hombre fuerte del gobierno, conducía en la sombra la Triple A, que actuaba con participación de sectores de la Policía Federal. El jefe de esa fuerza, Alberto Villar, cercano a López Rega, se negó a investigar el crimen. Y Raúl Lastiri, yerno de López Rega y presidente de la Cámara de Diputados, impidió que el velorio se realizara en el Congreso. Cuando el cuerpo fue velado en la sede de la Federación Gráfica Bonaerense, la policía reprimió a quienes habían ido a despedirlo y detuvo a unas 400 personas.
Ortega Peña no fue un caso aislado. Entre 1973 y 1975, la Triple A asesinó a alrededor de 3.000 personas, entre ellas el sacerdote tercermundista Carlos Mugica, el intelectual Silvio Frondizi y los abogados Antonio Deleroni y Alfredo Curuchet. Ese entramado de violencia parapolicial, montado desde el propio Estado antes del golpe militar de 1976, funcionó como antesala del terrorismo de Estado que la última dictadura llevaría a una escala mucho mayor.
Durante décadas, casi ninguno de esos crímenes fue investigado ni juzgado. Recién en los últimos años la Justicia argentina empezó a juzgar hechos de la Triple A como delitos de lesa humanidad: en agosto de 2024, un tribunal federal de Bahía Blanca condenó a integrantes de esa organización, entre ellos a Raúl Aceituno, sentenciado a prisión perpetua por el asesinato de un dirigente estudiantil. El crimen de Ortega Peña, en cambio, sigue sin responsables condenados.
Se cumplen 52 años del asesinato de Rodolfo Ortega Peña. Cada 31 de julio, familiares, colegas y organismos de derechos humanos recuerdan su figura como la de un abogado que puso el cuerpo por sus defendidos y como uno de los primeros nombres de una lista de víctimas que la democracia argentina todavía intenta terminar de esclarecer.
Glosario
- Triple A (Alianza Anticomunista Argentina): grupo parapolicial armado, creado en 1973 bajo la órbita del Ministerio de Bienestar Social, que asesinó a miles de militantes, dirigentes sindicales y opositores antes del golpe de 1976.
- Terrorismo de Estado: uso de estructuras y recursos del propio Estado para perseguir, secuestrar o matar a opositores políticos.
- Ala izquierda del peronismo: sector del movimiento peronista de los años 70 que impulsaba posiciones más radicales de transformación social, distinto de otros sectores del propio peronismo.
- Masacre de Trelew: fusilamiento de dieciséis militantes políticos detenidos, ocurrido en agosto de 1972 en la Base Aeronaval Almirante Zar, en Trelew.
- Crímenes de lesa humanidad: delitos graves, como el asesinato o la desaparición forzada, cometidos de forma sistemática desde el Estado, que no prescriben con el paso del tiempo.
- Zona liberada: expresión que designa un operativo en el que las fuerzas de seguridad se retiran deliberadamente de un lugar para permitir, sin testigos ni intervención policial, un ataque planificado.
