En el Aeroclub Alto Paraná de Eldorado, un avión agrícola de fumigación despegó movido solo con etanol hecho de maíz y caña de azúcar argentinos. Fue la primera vez que pasó en el país. Ocurrió días antes de que Brasil aprobara su propio programa de combustibles verdes para aviones, mientras la ley argentina sigue trabada en el Congreso.
En Eldorado, Misiones, los aviones que fumigan los campos son parte del paisaje cotidiano: despegan bajo, cargados de agroquímicos, y vuelven a aterrizar en pistas de tierra o césped. Días atrás, uno de esos aviones hizo algo que ninguno había hecho antes en el país: voló sin quemar una sola gota de nafta.
Fue un Embraer Ipanema 203, el modelo agrícola que la aeronáutica brasileña adaptó para funcionar con etanol hidratado. El combustible que usó no vino de afuera: lo produjo Bioenergías Agropecuarias S.A., del grupo Essential Energy Holding, a partir de maíz y caña de azúcar cultivados en la Argentina. El ensayo se hizo en el Aeroclub Alto Paraná, con un motor Lycoming que Embraer modificó y certificó especialmente para volar con esa mezcla de alcohol y apenas un 5% a 7% de agua.
El vuelo se enmarcó en un memorando de entendimiento que Essential Energy y Embraer firmaron a comienzos de este año, y busca probar si el bioetanol argentino puede sostener no solo autos y camiones, sino también aviones.
**No es una tecnología nueva.** El Ipanema con motor a etanol nació en Brasil hace veinte años, pensado para el mercado sucroalcoholero brasileño. Lo distinto ahora es que, por primera vez, voló con combustible producido enteramente en suelo argentino, con materia prima de las economías regionales del NEA y el centro del país.
El momento no fue casual. Dos días después de este ensayo en Misiones, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva firmó el decreto que reglamenta el ProBioQAV, el programa que obliga a las aerolíneas que operan en Brasil a usar combustible sostenible de aviación (conocido como SAF). La exigencia arranca en 2027 con una reducción de emisiones del 1% y escala hasta el 10% en 2037. El gobierno brasileño proyecta que el sector produzca 1.700 millones de litros anuales para 2030 y 2.800 millones para 2035, con un aporte de 13.000 millones de reales al PBI y cerca de 9.000 empleos hasta 2029.
En la Argentina, mientras tanto, la ley de biocombustibles sigue sin salir del freezer legislativo. Un capítulo sobre el tema quedó afuera de la Ley Bases el año pasado por falta de consenso entre provincias, productores de granos y refinerías, y desde entonces no logró un tratamiento propio en el Congreso. Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA-CEC), lo resumió así: «Mientras Brasil construye futuro nosotros vivimos en el pasado, con una ley vigente de estilo soviética». Para el sector, sancionar una nueva ley no es solo una cuestión ambiental: también significa más demanda de aceites vegetales y residuos agrícolas, inversión en plantas de procesamiento y divisas por exportación.
Esa distancia regulatoria tiene un costo concreto. Si Brasil empieza a exigir SAF a sus aerolíneas desde 2027 y la Argentina no tiene marco legal propio, el país corre el riesgo de quedar como proveedor de materia prima barata -maíz, caña, aceites- para que otros fabriquen el combustible de mayor valor, en lugar de desarrollar esa industria puertas adentro.
Por ahora, el hito de Eldorado queda como una prueba técnica: demostró que el bioetanol argentino puede mover un motor de avión. Lo que todavía no está resuelto es si existirá, en el corto plazo, una ley que permita que ese desarrollo se transforme en una industria con escala, en lugar de en un ensayo aislado.
Glosario
- Bioetanol: combustible hecho a partir de plantas como el maíz o la caña de azúcar, que reemplaza total o parcialmente a la nafta.
- SAF (combustible sostenible de aviación): combustible para aviones fabricado con materias primas renovables, que genera menos emisiones que el combustible tradicional derivado del petróleo.
- Ley Bases: ley de reformas económicas y desregulación aprobada en la Argentina en 2024, que incluyó -y en algunos puntos dejó afuera- distintos sectores productivos.
- Motor Lycoming: marca de motores de pistón usados habitualmente en aviones pequeños y agrícolas.