En Jujuy, el personal de salud volvió a las puertas del Ministerio: la demanda en los hospitales públicos subió 25% en un año

Norma Churquina lleva meses yendo a trabajar sabiendo que va a atender a más pacientes de los que puede. El viernes 7 de agosto, junto a otros profesionales de la salud jujeña, volvió a plantar carteles frente al Ministerio de Salud provincial: la demanda en los hospitales públicos de Jujuy creció entre 20% y 25% en el último año, mientras el personal profesional escasea.

Norma Churquina es delegada de la Asociación de Profesionales Universitarios de la Administración Pública (APUAP) en Jujuy. El viernes 7 de agosto se paró, junto a decenas de colegas, frente a las puertas del Ministerio de Salud de la provincia. No fue la primera vez este año. Fue, otra vez, un cartelazo: carteles con reclamos, alguna bocina, y una jornada de retención de tareas en los lugares de trabajo, sin llegar a un paro total.

El reclamo central tiene un número detrás: la demanda en los hospitales públicos jujeños creció entre un 20% y un 25% respecto del año pasado, según viene señalando APUAP desde junio. Familias que antes se atendían con una obra social o una prepaga ahora golpean la puerta del hospital público, porque dejaron de poder pagarlas. Al mismo tiempo, sostiene el gremio, hay menos profesionales para responder a esa demanda: muchos emigran a otras provincias o al sector privado en busca de mejores salarios.

Churquina pidió cuatro cosas concretas: la reapertura inmediata de las paritarias provinciales sin techo salarial, un salario inicial equivalente a la Canasta Básica Total, un aumento del adicional por tareas críticas, y el cumplimiento de un compromiso de transporte para los profesionales que trabajan en el interior de la provincia. Sobre esto último fue clara: dijo que muchos trabajadores «no cuentan con recursos suficientes para llegar a sus puestos» por el costo de los servicios básicos y el transporte.

El mismo reclamo, distintas fechas. No es la primera protesta del año. El 20 de mayo, trabajadores de salud ya se habían concentrado en el Hospital Pablo Soria, junto a APUAP, el Foro Provincial de la Salud, UPCN y la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy. Esa vez el reclamo se enmarcó en una Marcha Federal por la Salud Pública que se replicó en varios puntos del país, y apuntó directamente a recortes en programas nacionales: el Plan Remediar (que distribuye medicamentos gratuitos en centros de salud), el Banco de Drogas Oncológicas, la asistencia a pacientes trasplantados y la entrega de vacunas.

El secretario general de APUAP, Nicolás Fernández, había advertido en junio sobre una «sobredemanda hospitalaria que convive con un vaciamiento crítico de recurso humano profesional». Según datos que maneja el gremio, la provincia tiene unos 87.000 empleados estatales, de los cuales apenas 5.000 son profesionales de salud.

Un patrón que se repite en el mapa nacional. Esta protesta jujeña no ocurre aislada. Se suma a un año en el que ccomusoc ya viene cubriendo el impacto del ajuste presupuestario nacional sobre la salud pública argentina: en julio, el recorte del 38% en el programa nacional de VIH que Argentina llevó a la Conferencia Mundial del Sida, y el debate sobre el ajuste presupuestario en salud mental. En los tres casos, el hilo conductor es el mismo: menos financiamiento nacional para programas específicos y un sistema público que absorbe, con los mismos recursos o menos, a personas que antes tenían cobertura privada o de obra social.

Del lado del Gobierno provincial, el ministro de Salud de Jujuy, José Manzur, había reconocido a fines de mayo que el déficit de médicos especialistas es «un problema nacional» y anunció medidas puntuales: un sistema de itinerancia para enviar especialistas a zonas como Abra Pampa, la refacción de sanitarios en el hospital de San Pedro, y concursos regionales de cargos para reforzar personal en la Puna. También mencionó un proyecto de «salud digital» para que especialistas asistan de forma virtual a equipos en puestos remotos.

Por ahora, APUAP declaró que sigue «en estado de alerta hasta obtener respuesta del Ejecutivo provincial» sobre la recomposición salarial. Si no hay una respuesta a la reapertura de paritarias, el gremio no descarta endurecer las medidas de fuerza en las próximas semanas.

Glosario

  • Cartelazo: protesta pública en la que los manifestantes se ubican en un lugar visible con carteles con sus reclamos, sin cortar totalmente la actividad.
  • Retención de tareas: medida de fuerza gremial en la que los trabajadores siguen yendo a su puesto pero solo cumplen las tareas mínimas o urgentes, como forma de protesta sin llegar a un paro total.
  • Paritarias: negociaciones periódicas entre gremios, empleadores y el Estado para acordar aumentos de salario y condiciones laborales.
  • Obra social: sistema de cobertura de salud al que acceden los trabajadores en relación de dependencia, distinto del sistema público y de las prepagas privadas.
  • Canasta Básica Total: valor en pesos que mide el costo mínimo de los bienes y servicios que necesita una familia para no ser considerada pobre; se usa como referencia para medir el poder adquisitivo de un salario.
  • Plan Remediar: programa nacional que distribuye medicamentos de forma gratuita en centros de salud públicos de todo el país.

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