ANMAT halló un lote de toxina botulínica falsificada que ya circulaba en consultorios estéticos de Buenos Aires

Una ampolla con la marca Dysport, usada para tratamientos estéticos y también para problemas de salud como la espasticidad muscular, resultó ser trucha y ya se había distribuido en el mercado antes de ser detectada. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió el lote de forma inmediata y lo sumó a una seguidilla de controles sobre productos sin registro sanitario que se conocieron este 20 y 21 de julio.

Alguien, en algún consultorio de estética de la Ciudad de Buenos Aires, pudo haber recibido en el rostro o el cuerpo una inyección de un producto que decía «Dysport» en la etiqueta pero que nunca pasó ningún control sanitario. Eso es lo que confirmó esta semana la ANMAT: una unidad falsificada de ese medicamento ya estaba circulando en el mercado comercial argentino cuando el organismo logró detectarla.

La ANMAT es el organismo del Estado nacional que controla la seguridad de los medicamentos, alimentos y productos médicos que se venden en el país. Esta semana ordenó la prohibición inmediata de un lote específico de «Dysport 500 IPSEN», identificado como P22179, con vencimiento en diciembre de 2028. La medida se oficializó a través de la Disposición 4394/2026, publicada el lunes 20 de julio en el Boletín Oficial.

El aviso llegó por parte de Galderma Argentina S.A., la empresa que tiene la autorización legal para vender Dysport en el país. Fue ella quien detectó la unidad sospechosa y dio aviso a la ANMAT. Al revisarla, los técnicos del organismo encontraron que el rótulo y el estuche estaban completamente en inglés, que faltaba el logo de la firma autorizada para venderlo en la Argentina, y que el número de lote no correspondía a ningún envío registrado oficialmente para ningún mercado.

Dysport es una toxina botulínica tipo A. Se usa bajo receta médica tanto en tratamientos estéticos —para reducir arrugas de expresión— como en tratamientos terapéuticos, por ejemplo para aliviar la espasticidad muscular o algunos tipos de migraña. Es un polvo que se disuelve para inyectarse, y necesita condiciones estrictas de fabricación y esterilidad. Por eso, cuando se desconoce su verdadero origen, la ANMAT advirtió que «su uso representa un alto riesgo para la salud de los pacientes», ya que no hay forma de garantizar su composición, calidad ni seguridad.

Este no es un hecho aislado. En abril de este año, la ANMAT ya había prohibido otro producto de toxina botulínica —de la marca Israderm— y un supuesto medicamento para adelgazar con tirzepatida (Lipoless), ambos vendidos sin ningún registro sanitario a través de redes sociales y plataformas digitales. En aquel momento, el organismo señaló que los tratamientos estéticos y de pérdida de peso se convirtieron en uno de los segmentos más expuestos a la venta de productos falsificados, impulsados por la alta demanda de la población.

La prohibición del Dysport falso no llegó sola. El mismo lunes, la ANMAT publicó otras dos disposiciones en el Boletín Oficial: la 4300/2026, que prohibió tres marcas de protectores solares de origen chino (Karité, Kiss Beauty y Miss Vanesa) por no tener inscripción sanitaria, y la 4297/2026, que hizo lo mismo con tres productos de limpieza vendidos por internet —pastillas descalcificadoras para cafeteras, un limpiador de lavarropas y un destapador de cañerías— por carecer de autorización y de un establecimiento responsable habilitado. Según pudo reconstruirse, las inspecciones que originaron estos controles habían comenzado el 15 de mayo en comercios de la Ciudad de Buenos Aires, donde no pudieron presentar documentación sobre el origen de los productos.

Frente a este hallazgo, la ANMAT recomendó a quienes puedan tener el producto falsificado que no lo utilicen, y pidió reportar cualquier caso sospechoso al correo pesquisa@anmat.gob.ar o a través del servicio ANMAT Responde. El organismo también inició acciones legales por la falsificación detectada.

Para la comunidad, el episodio es un recordatorio concreto: los tratamientos estéticos inyectables solo deberían realizarse con profesionales matriculados y con productos que tengan registro sanitario verificable, evitando ofertas informales que circulan por redes sociales, donde según la propia ANMAT se concentra buena parte de este comercio irregular.

Glosario

  • ANMAT: Es el organismo del Estado argentino que controla que los medicamentos, alimentos y productos médicos que se venden en el país sean seguros y estén autorizados.
  • Toxina botulínica: Sustancia que, en dosis controladas y bajo receta médica, se usa para tratar problemas musculares o para fines estéticos, como reducir arrugas.
  • Disposición: Es un tipo de norma que dicta un organismo público, en este caso la ANMAT, para ordenar algo con fuerza legal, como prohibir un producto.
  • Boletín Oficial: Es el medio oficial del Estado argentino donde se publican las leyes, decretos y disposiciones para que tengan validez legal.
  • Registro sanitario: Es la autorización que un producto necesita del Estado para poder venderse legalmente, que certifica que fue controlado y es seguro.

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