DÍA DE LA MADRE TIERRA: QUÉ PODÉS HACER HOY EN TU BARRIO PARA CUIDAR EL AMBIENTE

Cada 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Madre Tierra. Este año, el llamado es claro: la defensa del ambiente empieza en el barrio, y los que menos tienen son quienes más necesitan que ese cuidado sea real.

Hoy, martes 22 de abril de 2026, se conmemora el Día Internacional de la Madre Tierra en todo el mundo. La fecha convoca a vecinos, organizaciones y municipios a realizar acciones concretas de cuidado ambiental: limpiezas de espacios públicos, huertas comunitarias, charlas sobre residuos y encuentros barriales. El lema de este año es el mismo que el adoptado en 2025: «Nuestro poder, nuestro planeta».

La primera celebración del Día de la Tierra tuvo lugar en 1970, impulsada por el senador estadounidense Gaylord Nelson. Preocupado por el creciente deterioro ambiental, Nelson propuso una jornada de concientización que movilizó a más de 20 millones de personas en Estados Unidos. Esa manifestación masiva fue clave para la creación de la Agencia de Protección Ambiental y la promulgación de leyes ambientales fundamentales en ese país.

En 2009, la Asamblea de las Naciones Unidas creó mediante resolución el Día Internacional de la Madre Tierra y designó el 22 de abril como fecha para su celebración, con el propósito de alcanzar un equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras. Actualmente, el Día de la Tierra se celebra en más de 190 países, con la participación de más de 1.000 millones de personas.

El cambio no solo nace de los grandes acuerdos internacionales: empieza en las decisiones cotidianas y se fortalece mediante las acciones colectivas, desde la ciudadanía hasta las comunidades. En este marco, se impulsa el Earth Action Day como espacio de participación ciudadana a través de actividades locales: plantaciones, ferias de energía limpia, asambleas vecinales, talleres educativos o limpiezas comunitarias.

Pero hay una dimensión de esta fecha que pocas veces se menciona con claridad: la crisis ambiental no golpea a todos por igual. En Argentina, los barrios populares cargan con una deuda ambiental que no eligieron. Cuatro de cada diez barrios populares en Argentina están expuestos a al menos un factor de riesgo ambiental. Pueden ser la cercanía a cursos y cuerpos de agua, la presencia de residuos, y la vulnerabilidad a inundaciones por precipitaciones.

La mayoría de los asentamientos informales se ubica en «terrenos no apetecibles para el mercado». «Son vulnerables en términos ambientales: se inundan, están cerca de cursos de agua o próximos a fuentes de contaminación como industrias, rellenos sanitarios o expuestos a agrotóxicos». Muchos barrios tampoco tienen sistemas de recolección de residuos, lo que deriva en microbasurales, se contamina el agua y afecta los suelos.

Esta desigualdad tiene causas estructurales que rara vez aparecen en el debate ambiental. La falta de planificación urbana integral y el déficit estructural de vivienda dieron lugar a una expansión sostenida de estos barrios, caracterizados por el acceso restringido a servicios básicos, la falta de infraestructura adecuada y condiciones de vida muy por debajo de los estándares mínimos. Mientras que el 83,9% de la población argentina accede al agua potable según el Censo, el 57% de los barrios del Registro Nacional de Barrios Populares tiene una conexión irregular de agua. En otras palabras: contaminar menos es también una cuestión de acceso, no solo de voluntad individual.

A pesar de estas adversidades, muchas veces son las propias comunidades quienes se auto-gestionan y organizan para generar respuestas locales. La crisis climática que se acrecienta día a día demanda incluir una perspectiva ambiental en el diseño, gestión y evaluación de políticas públicas tendientes a mejorar la calidad de vida y asegurar el acceso a servicios básicos para las familias que se encuentran en mayor vulnerabilidad socioeconómica.

Hoy es un buen día para sumar el propio granito. Cualquier persona puede participar en campañas de limpieza de espacios públicos, sumarse a una huerta comunitaria, asistir a charlas sobre separación de residuos o conectarse con organizaciones ambientales del barrio. Para saber qué actividades hay en tu municipio. Se alienta a las comunidades a crear sus propias acciones de cuidado del medio ambiente, desde la jardinería comunitaria hasta el uso del transporte más sostenible.

La crisis climática dejó de ser una amenaza futura: ya es una realidad. La Organización Meteorológica Mundial confirmó que 2024 fue el año más cálido jamás registrado, con una temperatura media global que superó en 1,55 °C los niveles preindustriales. Los barrios más vulnerables serán, una vez más, los primeros en pagar esa cuenta. Actuar en comunidad no es solo cuidar el planeta: es defender el derecho a vivir en un ambiente sano.

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