China y Estados Unidos se disputan los centros de datos de IA en la Patagonia, y sus empresas pasaron por la Casa Rosada el mismo día

El lunes 7 de septiembre, el fundador de la mayor empresa china de centros de datos y un equipo de Tesla se reunieron por separado con Javier Milei, en medio de una pulseada geopolítica por la tierra, el agua y la energía de la Patagonia. La región todavía no tiene reglas específicas para estos megaproyectos de inteligencia artificial.

En Neuquén, la lonko mapuche Liliana Romero describe así lo que dejó el boom energético de los últimos años: «Ya no tenemos la misma tranquilidad. Hay mucha contaminación, polvo en suspensión, el campo está reseco.» A esa misma región llegan ahora nuevos actores. Ya no buscan petróleo ni gas, sino levantar los centros de datos que necesita la inteligencia artificial. Y, por primera vez, lo hacen en medio de una disputa abierta entre China y Estados Unidos.

El lunes 7 de septiembre, William Huang, fundador de la empresa china DayOne (vinculada a GDS Holdings, el mayor operador de centros de datos de China), se reunió en Buenos Aires con Javier Milei, el ministro Luis Caputo y el canciller Pablo Quirno para hablar de un proyecto de infraestructura de inteligencia artificial en la Patagonia. El mismo día, una delegación de Tesla se reunió por separado con Milei, Karina Milei y Diego Santilli. Ninguna de las dos reuniones tuvo comunicado oficial con detalles. La información se conoció recién el viernes 12 de septiembre, a través de una investigación del medio Letra P.

Las reuniones no son un hecho aislado. Desde octubre de 2025, cuando Sur Energy anunció junto a OpenAI una inversión de hasta 25 mil millones de dólares para un centro de datos en Patagonia, se sucedieron anuncios similares: Green Capital (con capitales polacos) proyecta un polo de 3.000 MW en Trelew, Chubut, por el que ya arrendó 130 mil hectáreas a 14 propietarios; FlexDomes anunció 1.400 millones de dólares en Neuquén; y Pampa Energía avanza con instalaciones en Loma de la Lata y Bahía Blanca. El Gobierno declaró a los centros de datos «industria estratégica» y los habilitó a los beneficios impositivos y cambiarios del RIGI, el régimen para grandes inversiones que espera su aprobación definitiva en el Senado.

Este mismo diario ya contó cómo una cooperativa eléctrica de Neuquén quedó en el medio de la disputa entre Estados Unidos y China por la tecnología de Vaca Muerta. Lo que muestran las reuniones del 7 de septiembre es que esa pulseada se trasladó también al negocio de la inteligencia artificial: China y Estados Unidos buscan cada uno asegurarse un lugar en la infraestructura digital que se construye en el sur argentino.

Detrás de la disputa hay una razón que trasciende los negocios. El 13 de agosto, el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, advirtió públicamente que China exige a las empresas que usan su tecnología «entregar al Estado cualquier dato que pasara» por ella, en referencia a Huawei. La empresa china respondió que es una compañía «privada» que «cumple las leyes y regulaciones de cada país» en las que opera. La Embajada china, por su parte, acusó a Washington de intentar «impedir la cooperación entre empresas argentinas y Huawei».

Mientras la geopolítica avanza, la regulación local no acompaña. Según una investigación de Chequeado publicada en marzo, la Secretaría de Ambiente de Neuquén reconoció que no existen normativas específicas para estos centros de datos. Beatriz Busaniche, de la Fundación Vía Libre, advirtió que el RIGI «elimina cualquier obligación de controlar trabajo local y regulaciones ambientales». Cada megavatio-hora que consume un centro de datos requiere en promedio 7,1 metros cúbicos de agua, en una región donde comunidades mapuches ya reportan escasez y contaminación por la actividad petrolera existente.

Pese al despliegue de anuncios y reuniones, ninguno de los proyectos de mayor escala tiene todavía una decisión final de inversión: nueve meses después del anuncio original de Sur Energy y OpenAI, solo existe una carta de intención, sin socio constructor definido ni predio confirmado. Lo que sí es un hecho verificado es que, mientras la definición se demora, dos potencias compiten por un lugar en la Patagonia antes de que se firme un solo contrato en firme.

Glosario

  • Centro de datos (data center): instalación con miles de computadoras que almacenan y procesan información. Los que usa la inteligencia artificial consumen mucha electricidad y agua para refrigerarse.
  • RIGI: Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, una ley argentina que da beneficios impositivos y cambiarios a inversiones superiores a 200 millones de dólares (o 1.000 millones en el caso del «súper-RIGI»).
  • Carta de intención: documento en el que una empresa expresa que quiere avanzar en un proyecto, pero sin comprometerse todavía a ejecutarlo ni a poner el dinero.
  • Lonko: en la cultura mapuche, autoridad tradicional que representa y guía a una comunidad.

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