Hoy no apareció una novedad puntual y verificable sobre educación en la Ciudad de Buenos Aires, así que esta nota cubre la alternativa nacional más relevante del día —un informe difundido este martes que compara a la Argentina en el tiempo—, con los datos que también hablan de lo que pasa puertas adentro de las escuelas porteñas.
En 1997, la Argentina era el segundo país de América Latina con mejores resultados en lectura entre los chicos de tercer grado, según las pruebas regionales de la UNESCO. Casi treinta años después, en la última medición, cayó al décimo puesto. Esa caída resume, mejor que cualquier discurso, lo que un informe difundido este martes llama la «crisis educativa» argentina.
El dato central lo construyó la organización Argentinos por la Educación: solo la mitad de los chicos que terminan la escuela primaria en el país lo hacen «en tiempo y forma», es decir, sin repetir ni abandonar y habiendo aprendido lo que el programa espera para su edad. En sexto grado, apenas el 54% alcanza un nivel satisfactorio o avanzado en Lengua y Matemática al mismo tiempo. En Matemática sola, el número baja al 58%; en Lengua sube al 79%, pero sigue lejos de ser universal.
El fenómeno tiene nombre y se repite en la secundaria: cada vez más chicos acceden a la escuela y llegan más lejos en el sistema, pero eso no viene acompañado de mejores aprendizajes. Más matrícula, no necesariamente más conocimiento.
**Dónde entra la Ciudad.** Dentro de ese panorama nacional, la Ciudad de Buenos Aires aparece como una de las jurisdicciones con mejores indicadores relativos: en las escuelas privadas porteñas, solo el 20% de los alumnos está en los niveles más bajos de rendimiento, un piso mucho menor al de otras provincias, donde esa proporción es bastante más alta. Es un dato que ordena la comparación, pero no saca a la Ciudad del problema de fondo: la brecha entre gestión estatal y privada, y entre distritos, sigue siendo uno de los ejes que explican por qué «ir a la escuela» y «aprender en la escuela» dejaron de ser la misma cosa en la Argentina.
**Una causa que sí está confirmada: los días de clase que se pierden.** Otro informe, elaborado por Cecilia Veleda (CIPPEC) junto con Tomás Besada y Martín Nistal (Argentinos por la Educación), calculó que los estudiantes argentinos faltan en promedio 30 días de clase por año, lo que deja el tiempo escolar efectivo en 155 días sobre un calendario de 195. Sumado a lo largo de toda la primaria, esa ausencia equivale a que un chico pierda, en promedio, un año entero de escolaridad. El 49,3% de los directores de escuela consultados para las pruebas Aprender 2023 señaló al ausentismo estudiantil como el factor que más golpea la enseñanza y el aprendizaje, más que cualquier otra causa. El país, además, todavía no tiene un sistema que permita monitorear en tiempo real la asistencia de alumnos y docentes en todas las jurisdicciones.
**La conexión con lo que ya viene pasando en la Ciudad.** Este diagnóstico nacional llega en medio de dos frentes abiertos puntualmente en CABA que CCOMUSOC viene cubriendo: el rechazo de los gremios docentes a la reforma del Estatuto que el Gobierno porteño avanzó por decreto, y el conflicto salarial y de financiamiento que mantiene en alerta a la UBA y al Hospital de Clínicas. Ninguno de esos conflictos figura como causa confirmada de la caída en los aprendizajes —el informe no los menciona—, pero conviene tenerlos presentes: los propios directores encuestados también citaron los paros y las suspensiones de clases, junto al ausentismo, entre los factores que recortan el tiempo real que un chico pasa aprendiendo.
**Lo que viene.** El informe de Argentinos por la Educación no arriesga una fecha de mejora. Su diagnóstico apunta a que, mientras la política educativa se concentró en sumar estudiantes al sistema —con éxito, porque hoy hay más chicos escolarizados que nunca—, no logró garantizar en la misma medida que esos chicos efectivamente aprendan. Si esa brecha entre acceso y aprendizaje no se cierra, las próximas mediciones de Aprender y de las pruebas internacionales probablemente sigan mostrando el mismo patrón: más alumnos, mismos resultados estancados.
Glosario
- Argentinos por la Educación: organización sin fines de lucro que produce informes y estadísticas sobre el sistema educativo argentino a partir de datos oficiales.
- Pruebas Aprender: evaluación nacional que el Ministerio de Educación toma todos los años a alumnos de distintos grados para medir qué aprendieron en Lengua y Matemática.
- LLECE/UNESCO: estudio regional de la UNESCO que compara los aprendizajes de lectura y matemática entre países de América Latina.
- Trayectoria escolar «en tiempo y forma»: cuando un alumno pasa de grado cada año sin repetir ni abandonar y, además, aprende lo que se espera para su edad.
- Ausentismo escolar: cantidad de días de clase que un alumno o un docente falta a la escuela a lo largo del año.