Esta tarde, cientos de docentes se concentran con antorchas encendidas frente a la Legislatura de la Ciudad. Es el cierre de tres semanas de paros y movilizaciones contra un decreto de Jorge Macri que cambia cómo se evalúa, licencia y puede despedir a los maestros porteños.
Esta tarde, docentes de escuelas públicas de toda la Ciudad se citaron a las 13 horas frente a la Legislatura porteña. De ahí salieron en marcha con antorchas encendidas, la imagen con la que Ademys decidió cerrar un plan de lucha que empezó el 4 de agosto con un paro de 48 horas y sumó semaforazos, jornadas de información y una nueva huelga esta misma semana.
El reclamo tiene un nombre y un número: Decreto 256/2026. Lo firmaron el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, la ministra de Educación, Mercedes Miguel, y el ministro Gabriel Sánchez Zinny. Con esa norma, publicada en el Boletín Oficial durante el receso de invierno y sin una instancia previa de negociación con los gremios, el Gobierno de la Ciudad reformuló buena parte del Estatuto Docente porteño.
Los sindicatos UTE y Ademys —que agrupan a la mayoría de los maestros de la Ciudad— rechazan tanto el contenido del decreto como la forma en que se aprobó. Sostienen que una norma que regula derechos laborales de esta magnitud debería discutirse en paritaria y pasar por la Legislatura, no resolverse por decreto del Ejecutivo.
Los cambios son concretos. Se elimina el puntaje que hoy reconoce la permanencia de un docente en la misma escuela y se reduce el peso de la antigüedad frente al de la formación de posgrado. Para acceder a las mejores calificaciones anuales va a exigirse un 90% de asistencia, lo que —advierten los gremios— puede penalizar a quien se toma una licencia por enfermedad propia o de un familiar, o a quien participa de un paro. El decreto también habilita la cesantía —el despido— de un docente que reciba dos calificaciones «regulares» consecutivas, sin el sumario previo que hoy exige el Estatuto. Y pone un tope de seis pedidos anuales para las licencias por razones particulares, calculado por docente y ya no por cargo.
El Estatuto Docente porteño no es una norma cualquiera. Se sancionó como Ordenanza 40.593 el 30 de mayo de 1985, en plena recuperación democrática tras la última dictadura militar. A diferencia de otros estatutos del país, nació de un proceso participativo: entre 1983 y 1985, los docentes discutieron sus términos escuela por escuela, eligieron delegados por distrito y esos delegados redactaron el texto que después se votó en asamblea. Entre otras cosas, garantizó la estabilidad laboral, los concursos públicos y Juntas de Clasificación con representantes docentes elegidos democráticamente, algo inédito en el país en ese momento.
Esta jornada con antorchas no es un hecho aislado. Se suma a lo que ya viene ocurriendo en la propia Legislatura porteña: hace dos días, en una reunión de la Comisión de Educación donde docentes, estudiantes y familias exponían sobre este mismo ajuste, diputados del PRO y de La Libertad Avanza se retiraron de la sala mientras hablaban. Esta nota es una continuación de esa cobertura: la novedad de hoy es la marcha de cierre del plan de lucha y el detalle concreto de qué modifica el decreto que motiva todo el conflicto.
El Gobierno porteño, por su parte, defiende la reforma con otro argumento: dice que busca «acompañar toda la carrera profesional» de los maestros premiando el mérito y la formación continua, y que apunta a bajar una rotación docente que hoy ronda el 20% anual.
Según el propio texto del decreto, las nuevas reglas no se aplican de un día para el otro: van a regir en forma plena recién a partir del ciclo lectivo 2027. Los gremios ya adelantaron que esto no cierra el conflicto: plantean seguir con medidas de fuerza y reclaman que la discusión se traslade a la Legislatura, con la negociación paritaria que dicen que nunca se abrió.
Glosario
- Estatuto Docente: la ley que fija los derechos y obligaciones laborales de los maestros porteños, desde cómo se accede a un cargo hasta cómo se puede perder.
- Decreto: una norma que firma el Poder Ejecutivo (en este caso, el jefe de Gobierno porteño) sin pasar por el debate de la Legislatura.
- Paritaria: la mesa de negociación donde el Estado y los gremios discuten condiciones laborales y salariales.
- Cesantía: el despido de un empleado público, en este caso un docente.
- Presentismo: un criterio que premia o castiga según cuántos días trabajó efectivamente una persona, sin faltar.
- Junta de Clasificación: el organismo que ordena a los docentes según sus antecedentes para asignarles cargos y suplencias.