El 9 de agosto, cuando la Feria de Editores cerró su 15ª edición en Chacarita, las ventas habían caído y entre los stands circulaba la misma pregunta: ¿seguirán existiendo el año que viene? Esta semana, el Gobierno nacional decidió no enviar al Congreso, por ahora, el proyecto que buscaba derogar la Ley del Libro.
Según confirmaron fuentes oficiales al medio MDZ este miércoles 12 de agosto, la Mesa Política del Gobierno nacional decidió que la reforma de la Ley 25.542 —conocida como Ley del Libro o Ley de Defensa de la Actividad Librera— no será una prioridad parlamentaria en el corto plazo. El proyecto, impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, queda así descartado de la agenda legislativa inmediata.
La noticia llega apenas tres días después de que ccomusoc contara que esa misma ley pesaba como amenaza sobre la Feria de Editores de Chacarita. Esta nota actualiza, además, la cobertura que ccomusoc viene haciendo sobre esa ley: el 8 de agosto se contó cómo una feria del libro gratuita en San Fernando crecía mientras esa misma norma estaba bajo amenaza, y el 25 de julio, cómo la Feria Internacional del Libro de Gualeguaychú se inauguraba en medio de la alarma nacional por esta ley.
La Ley del Libro existe desde 2001. Establece que el precio de cada ejemplar lo fija la editorial y que ese valor debe respetarse en todo el país, sea cual sea el canal de venta. Este intento de Sturzenegger era, según pudo reconstruirse, el tercero: antes había buscado derogarla mediante el DNU 70/2023, que no prosperó, y luego a través de la Ley Bases de 2024, capítulo que terminó retirando en medio de las negociaciones.
El freno a la Ley del Libro no fue una concesión aislada al sector editorial. Según pudo confirmarse, ocurrió después de que el Senado le recortara al Gobierno dos capítulos centrales de otro proyecto, el de inviolabilidad de la propiedad privada: la reforma de la Ley de Tierras (que regula la compra de tierras por extranjeros) y la de la Ley de Manejo del Fuego. Tras esa derrota, la Mesa Política incorporó un mecanismo de revisión previa para las próximas iniciativas, con el objetivo de evitar nuevos traspiés legislativos como ese.
Sturzenegger había defendido la derogación en público apenas dos semanas antes. «La ley que proponemos derogar solo prohíbe que se ofrezcan descuentos en los libros», había dicho, y agregó que le resultaba «un pecado capital» que una ley «encarezca los libros». El sector del libro respondió con el mismo argumento que ya había sostenido en julio: Carlos Morón, secretario de la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (FALPA), señaló que la baja de precios prometida era «una falacia» y que, de avanzar la derogación, «van a desaparecer un montón de librerías».
Argentina tiene, según datos citados por el sector, alrededor de 1.500 librerías y más de 500 editoriales pequeñas y medianas, la mayoría de las cuales había advertido que un mercado sin precio uniforme termina concentrando las ventas en pocas cadenas grandes, en detrimento de los comercios de barrio y de las editoriales independientes.
Que la reforma no sea prioridad «en el corto plazo» no equivale a que esté descartada de forma definitiva. El propio antecedente de la ley —dos intentos previos que tampoco lograron eliminarla del todo— muestra que el sector del libro sigue con el tema en la agenda, atento a que la iniciativa pueda reaparecer en un próximo paquete de reformas.
Glosario
- Ley del Libro (Ley 25.542): norma vigente desde 2001 que obliga a vender cada libro al mismo precio en todo el país, fijado por la editorial, sin importar el negocio donde se compre.
- Derogar: dejar sin efecto una ley, es decir, eliminarla del todo.
- Desregulación: política que busca sacar o reducir las reglas y controles del Estado sobre una actividad económica.
- DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia): una herramienta que le permite al Poder Ejecutivo dictar una norma con fuerza de ley sin pasar primero por el Congreso.