El sábado 18 de julio, mientras buena parte del país todavía festejaba el partido de la Selección, las salas de Rafaela se llenaron igual para el cierre del Festival de Teatro. Fueron cuatro días, 18 obras y 32 funciones que la ciudad santafesina sostiene desde hace 21 años como parte de su identidad.
El sábado a la noche, en el Cine Teatro Municipal Manuel Belgrano de Rafaela, no quedó un asiento libre. Afuera, buena parte de Argentina seguía con el clima futbolero del Mundial. Adentro, cientos de personas eligieron el teatro, como vienen haciendo edición tras edición desde hace dos décadas.
Ese cierre, el sábado 18 de julio de 2026, puso fin a la 21ª edición del Festival de Teatro de Rafaela, organizado por la Municipalidad de la ciudad junto al Gobierno de Santa Fe. Se desarrolló entre el 15 y el 18 de julio, con 18 espectáculos y 32 funciones repartidas en cuatro sedes de la ciudad —el Centro Cultural La Máscara, la Sala Sociedad Italiana, el Cine Teatro Belgrano y el Teatro Lasserre— además de tres funciones extra en la vecina localidad de Suardi.
Rafaela es una ciudad del centro-oeste de Santa Fe que no es capital de provincia, pero construyó una tradición teatral fuerte desde sus orígenes, ligada a los inmigrantes italianos que se instalaron allí y trajeron consigo el gusto por las artes escénicas. Esa tradición encontró un punto de inflexión en 2004, cuando la ciudad fue elegida sede de la Fiesta Nacional del Teatro que organiza el Instituto Nacional de Teatro: fue la primera vez que ese evento se hacía en una ciudad que no era capital provincial. La respuesta multitudinaria del público de ese año impulsó al entonces intendente, Omar Perotti, a crear un festival propio de la ciudad, que arrancó en 2005 y ya lleva 21 ediciones ininterrumpidas.
Este año, el festival coincidió con el fin de semana en que la Selección argentina jugaba en el Mundial 2026, algo que los propios organizadores remarcaron. El intendente Leonardo Viotti dijo que, pese a ser «una edición más reducida» y compacta, «miles de personas» disfrutaron igual de las funciones, con público llegado «de la región y más allá». Paulo Ricci, secretario de Desarrollo Cultural de la provincia de Santa Fe, afirmó que «no hay lugar en la comunidad teatral de Argentina o del mundo donde no se hable maravillas» del festival, al que calificó como el mejor del país en su tipo.
La programación combinó teatro, danza, circo y títeres, con producciones llegadas de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Santa Fe y Casilda, junto a obras locales seleccionadas por concurso y trabajos surgidos de laboratorios de creación escénica de la propia ciudad. Entre los títulos que colgaron el cartel de «localidades agotadas» estuvieron «El Truco de la Mujer sin Cabeza», «La rota madre que te parió», «Chayka» y «Ruin, la decadencia de la belleza». También se presentó «Voy con mis amigos a Saturno», un drama centrado en víctimas de violencia policial, dentro de la programación de laboratorios locales.
Las entradas generales costaron $10.000, mientras que los espectáculos locales, los de laboratorio y las propuestas familiares tuvieron un valor reducido de $6.000, en línea con el objetivo declarado del festival de ser un proyecto cultural público, inclusivo y de alcance federal.
Para una ciudad mediana del interior, sostener durante 21 años consecutivos un festival de esta escala —con salas llenas incluso compitiendo con un partido de la Selección— funciona como un termómetro de qué lugar ocupa la cultura comunitaria en la vida cotidiana de sus vecinos y vecinas, más allá de la agenda nacional del momento.
Glosario
- Instituto Nacional de Teatro (INT): organismo público argentino que promueve y financia actividades teatrales en todo el país.
- Fiesta Nacional del Teatro: encuentro anual organizado por el Instituto Nacional de Teatro que reúne producciones teatrales de distintas provincias.
- Laboratorio de teatro: espacio de formación y experimentación donde grupos locales crean y ensayan obras nuevas antes de estrenarlas.