En noviembre de 2025, más de 631 mil chicos y chicas de sexto grado rindieron la prueba Aprender en escuelas de todo el país. Esa misma generación había arrancado primer grado en 2020, el año en que la pandemia cerró las aulas. Ese dato es el centro de una discusión que se abrió esta semana entre el Gobierno nacional y un equipo de investigadoras de una universidad pública, que puso en duda la explicación oficial de por qué mejoraron los resultados en lectura.
El Observatorio de Prácticas de Enseñanza y Mediación de la Lectura y la Escritura, que funciona en la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (FHAyCS) de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), difundió el 16 de julio de 2026 un informe titulado «Las pruebas Aprender y el Programa Nacional de Alfabetización». Lo firman la especialista Marcela Cicarelli, las magísteres Gabriela Olivari y Myrian Olego, con la colaboración del profesor Maximiliano Godoy.
El trabajo cuestiona un argumento que había repetido el Gobierno nacional: que la suba en los puntajes de Lengua de la prueba Aprender 2025 fue un efecto del Plan Nacional de Alfabetización. Las autoras señalan que los chicos y chicas evaluados en 2025 «comenzaron teóricamente su escolaridad primaria en el año 2020» y ya cursaban quinto grado cuando los ministerios provinciales presentaron sus planes de alfabetización. Para el Observatorio, ese desfasaje de tiempos hace que sea prematuro atribuir la mejora a una política que, en la práctica, alcanzó de lleno a generaciones más chicas.
La prueba Aprender es una evaluación censal que el Estado argentino aplica todos los años a estudiantes de distintos grados. La edición de noviembre de 2025 llegó a 631.366 chicos y chicas de sexto grado, en 19.414 escuelas de todo el país, un 95% del total. Esa cohorte había iniciado la primaria en plena pandemia, con clases virtuales o suspendidas durante buena parte de 2020.
El cuestionamiento de la UADER no es un caso aislado. Los resultados generales de Aprender 2025, difundidos a comienzos de julio, ya habían mostrado un país desigual puertas adentro: 76,9% de los estudiantes alcanzó nivel satisfactorio o avanzado en Lengua, diez puntos y medio más que en 2023, pero en Matemática solo el 55% llegó al nivel esperado, con una brecha de 36 puntos entre la Ciudad de Buenos Aires (74,5%) y Chaco (38,4%). La propia provincia de Buenos Aires ya había planteado una objeción similar a la del Observatorio, al remarcar que esos alumnos «estaban en 5° grado» cuando arrancó el plan enfocado en el ciclo inicial.
El Plan Nacional de Alfabetización, lanzado en 2024, sí muestra avances medibles en otros terrenos: las 24 provincias adoptaron lineamientos comunes, más de 11.500 docentes hicieron capacitaciones presenciales y el presupuesto destinado al plan creció un 152% en términos reales entre 2024 y 2025. Pero la implementación fue despareja. Según un relevamiento citado por Ámbito, solo 12 provincias completaron la entrega de los libros previstos, mientras que siete no la iniciaron o no la incluyeron en sus planes. La especialista Anabella Díaz lo resumió así: «En la escuela, la diferencia entre tener un libro en marzo o tenerlo en agosto es un año de lectura perdido».
A eso se suma una limitación que el propio sistema educativo reconoce: solo cinco jurisdicciones usan los datos de las evaluaciones para tomar decisiones pedagógicas concretas, y apenas cuatro provincias devuelven los resultados a las escuelas que los generaron. Esa falta de información dificulta, según especialistas, saber con precisión qué intervención produjo qué resultado.
El informe de la UADER no niega que la lectura haya mejorado en el país. Lo que plantea es una advertencia metodológica: «las evaluaciones estandarizadas deben ser interpretadas con rigor y prudencia», sostienen las autoras, sobre todo cuando se las quiere vincular de manera directa con políticas que recién empiezan a implementarse. Hasta el momento, ni el Ministerio de Capital Humano ni otras autoridades educativas nacionales respondieron públicamente al informe.
Glosario
- Prueba Aprender: Es un examen que el Estado argentino toma todos los años a estudiantes de distintos grados en escuelas de todo el país, para medir qué aprendieron en materias como Lengua y Matemática.
- Evaluación censal: Un tipo de evaluación que se toma a todos los estudiantes de un grado o nivel, y no solo a una muestra, para tener un panorama completo de un país o una región.
- Plan Nacional de Alfabetización: Una política del Gobierno argentino, iniciada en 2024, que busca mejorar cómo se enseña a leer y escribir en los primeros años de la primaria.
- Nivel satisfactorio o avanzado: Son las dos categorías más altas con las que se clasifica el desempeño de un estudiante en la prueba Aprender; significa que aprendió lo que se espera para su grado, o más.
- Observatorio universitario: Un equipo de investigación dentro de una universidad que se dedica a analizar de forma permanente un tema, en este caso cómo se enseña a leer y escribir en las escuelas.