La canasta básica subió más que la inflación general y una familia necesitó $1.531.473 para no ser pobre en junio

Un trabajador que gana el salario promedio formal cubre esa cifra con lo justo; alguien que cobra $600.000 por ocho o nueve horas diarias, como ocurre en buena parte del mercado laboral argentino, queda muy por debajo. El INDEC difundió los nuevos valores de la Canasta Básica Total y Alimentaria, que volvieron a crecer por encima del índice de precios general.

Hay trabajadores que cumplen su jornada completa y, aun así, no les alcanza para cubrir lo que el Estado considera necesario para no ser pobres. Ese es el cuadro que surge de cruzar dos datos difundidos por el INDEC este mes: el costo de la canasta básica de una familia y lo que efectivamente gana buena parte de quienes tienen empleo en la Argentina.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó el martes 14 de julio de 2026 que la Canasta Básica Total (CBT) —la línea que marca el umbral de pobreza— aumentó 2,2% en junio. Una familia tipo, de dos adultos y dos menores, necesitó $1.531.473 durante ese mes para no caer bajo esa línea. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define la indigencia, subió 1,3% y se ubicó en $689.852.

El dato se conoció en todo el país, con la referencia metodológica del Gran Buenos Aires, y compara los precios de junio con los de mayo de 2026.

La suba de la CBT volvió a superar a la inflación general, que el INDEC midió en 1,9% para junio. En el acumulado del primer semestre, la canasta básica total creció cerca de 17%, y en la comparación interanual avanzó 35,7%, por encima del 33,5% de la inflación general del mismo período.

Este comportamiento no es nuevo: según el propio informe, la CBT viene mostrando subas superiores al 2% mensual durante nueve meses consecutivos. Es decir, el costo de no ser pobre lleva casi un año creciendo más rápido que los precios en general.

¿Por qué ocurre esto? El informe del INDEC señala que los rubros que más empujaron el alza de la canasta total en junio fueron las tarifas eléctricas, los alquileres, los medicamentos y los servicios turísticos, estos últimos por las vacaciones de invierno. La CBA, en cambio, desaceleró su ritmo gracias a precios más estables en carnes y bajas en frutas. La diferencia explica por qué la canasta total —que incluye servicios y vivienda, además de alimentos— crece más rápido que la puramente alimentaria.

Este dato no aparece aislado. En el primer trimestre de 2026, el INDEC había medido que la informalidad laboral llegó a 44,2% de las personas ocupadas, el nivel más alto desde que existen registros comparables, con un aumento de 2,2 puntos porcentuales respecto de un año antes. El desempleo, en el mismo período, se mantuvo en 7,8%, con 1,7 millones de personas buscando trabajo sin conseguirlo.

La consecuencia de ambos fenómenos combinados —canasta que sube más que los precios generales e informalidad en máximos históricos— es que cada vez más personas recurren a un segundo trabajo o a changas para completar el ingreso familiar. Eliana Bracciaforte, cofundadora de la plataforma de empleo Workana, graficó la brecha salarial que atraviesa el mercado: «El salario promedio privado formal ronda $1.800.000», pero «hay mucha gente que cobra $600.000 por ocho o nueve horas de trabajo». Esa cifra equivale a menos de la mitad de lo que una familia tipo necesitó en junio para no ser pobre.

Los ingresos que dependen de la actualización estatal tampoco le ganan a la canasta: en julio, ANSES aplicó un aumento del 2,15% a jubilaciones, pensiones y asignaciones, apenas por debajo del 2,2% que subió la CBT en junio. Eso significa que, mes a mes, quienes cobran haberes mínimos o la Asignación Universal por Hijo pierden capacidad de compra frente al costo de no ser pobres, aunque sea por una diferencia pequeña.

Los patrones ya documentados —informalidad creciente, pluriempleo y una canasta básica que corre más rápido que los ingresos fijos— permiten anticipar que la presión sobre los presupuestos familiares seguirá siendo un tema central de la economía argentina en los próximos meses, especialmente mientras persista la brecha entre lo que cuesta vivir y lo que efectivamente se cobra por trabajar.

Glosario

  • Canasta Básica Total (CBT): Conjunto de bienes y servicios (alimentos, vivienda, transporte, salud, entre otros) que el INDEC usa para calcular cuánto dinero necesita una familia por mes para no ser considerada pobre.
  • Canasta Básica Alimentaria (CBA): Es solo la parte de alimentos de la canasta básica. Sirve para medir la indigencia, es decir, cuando una familia no puede cubrir ni siquiera sus necesidades de comida.
  • Informalidad laboral: Situación de quienes trabajan sin estar registrados, es decir, sin aportes jubilatorios, obra social ni las protecciones que da un empleo formal.
  • Interanual: Comparación entre un valor actual y el mismo mes o período del año anterior, para ver cuánto cambió en doce meses.
  • ANSES: Administración Nacional de la Seguridad Social, el organismo del Estado que paga jubilaciones, pensiones y asignaciones como la AUH.
  • AUH (Asignación Universal por Hijo): Ayuda económica mensual que el Estado paga a familias con hijos que no tienen trabajo formal o cobran salarios bajos.

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