En Maipú, entre Sarmiento y Corrientes, pleno microcentro porteño, dos obreros de la construcción revisan bolsas de residuos junto a un contenedor. Uno todavía lleva el casco puesto. Esto es el centro financiero y administrativo del país. Y esos hombres no son personas fuera del sistema son trabajadores.
La imagen no es un hecho aislado. Hoy, más del 40 % de los trabajadores en Argentina está en la informalidad. En la construcción, el porcentaje es aún mayor. Eso significa empleo sin aportes, sin estabilidad y con ingresos que muchas veces no alcanzan para cubrir la canasta básica. Tener trabajo ya no garantiza poder comer todos los días sin depender de ayuda externa.
Los datos oficiales marcan una baja de la pobreza en los últimos trimestres. Sin embargo, la informalidad se mantiene en niveles récord y una parte creciente de los ocupados está bajo la línea de pobreza. Es el fenómeno del “trabajador pobre”: personas que cumplen jornadas completas, pero cuyos ingresos no cubren lo esencial. Alquiler, alimentos, transporte y servicios básicos compiten por un salario que perdió poder de compra.
El sector de la construcción es uno de los más golpeados por la precariedad. Alta rotación, contratos temporales y empleo no registrado son parte de la dinámica habitual. En ese contexto, una paralización de obra o una semana sin changas puede significar no tener efectivo para comprar comida. La red de contención es mínima.
La foto fue enviada a CCOMUSOC por un trabajador de aplicaciones de delivery. Es otro sector atravesado por ingresos variables, costos propios y ausencia de protección laboral tradicional. El dato no es menor: trabajadores registrando a otros trabajadores en situación límite. La precariedad se cruza.
Mientras el debate político gira en torno a reformas, ajustes y promesas de crecimiento, en la calle la discusión es más básica: cuánto rinde el día de trabajo. Cuando obreros con ropa de faena buscan comida en la basura en el centro de la ciudad, el problema no es individual. Es estructural. Y no se resuelve con discursos.