POLO EDUCATIVO: ¿PROMESA O REALIDAD?

El Gobierno de la Ciudad lanzó este 7 de abril de 2026 la licitación para el Polo Educativo Parque de las Victorias en Villa Lugano,con una inversión de más de $14.200 millones y apertura de ofertas el 15 de abril, una obra que busca paliar el déficit de vacantes en la Comuna 8 tras años de postergación y reclamos judiciales de las familias del sur.

El proyecto se ubicará en un sector del Parque de las Victorias, un área verde clave de Lugano. El proyecto, denominado “Polo Educativo Parque de las Victorias”, se ubicará entre las calles 18 de Octubre de 1908, avenida Fernández de la Cruz y Emilio Aubrun. Contempla dos edificios (nivel inicial y primario) y un espacio deportivo común. El objetivo declarado es ampliar vacantes en la zona sur, uno de los sectores con mayor déficit histórico de infraestructura escolar. Aunque el anuncio llega en 2026, la zona arrastra una crisis de infraestructura escolar de décadas: es el distrito con mayor crecimiento demográfico y, paradójicamente, con la menor inversión por alumno de la Capital.

La obra se inscribe en el plan “Buenos Aires Aprende”. También se conecta con una estrategia del Ejecutivo porteño de concentrar servicios educativos y comunitarios en polos integrados, una política que ya se intentó en otras zonas con resultados desiguales. Mientras el Gobierno presenta el polo como un hito de equidad, los colectivos de «Vacantes para Todos» denuncian que estas megaconstrucciones son parches para una deuda estructural. El contraste es nítido: en el norte sobran bancos, mientras en el sur miles de chicos dependen de subsidios para transporte a escuelas lejanas porque en sus barrios no hay lugar.

Si se cumplen los plazos, el polo podría estar operativo en 2027. Sin embargo, el uso de una licitación “por urgencia” y el contexto inflacionario del sector construcción abren interrogantes sobre tiempos reales, costos finales y calidad de ejecución. Además, la experiencia previa en infraestructura educativa en la zona sur muestra que la ampliación de vacantes no siempre resuelve problemas estructurales como abandono escolar o falta de docentes. El historial de obras en la zona está marcado por demoras. El Polo Educativo Lugano (Villa 20), usado hoy como modelo, sufrió frenos presupuestarios que extendieron su finalización por años. Además, el archivo recuerda que muchas «escuelas nuevas» en el sur fueron inauguradas sin servicios básicos o con fallas edilicias graves a los pocos meses de uso.
Con el inicio de obra para fines de 2026, el riesgo es que el proyecto quede atrapado en la vulnerabilidad económica nacional. Si los plazos se estiran, como es habitual, la inauguración en 2028 será insuficiente para la demanda proyectada, manteniendo a la Comuna 8 en una emergencia educativa permanente.

No alcanza con construir escuelas, el dato clave es si esta inversión se traduce en acceso real y sostenido a la educación en Lugano. Ahí se juega si el polo educativo es una solución concreta o una promesa más en una zona históricamente postergada.

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