La probabilidad de un Súper Niño llegó al 95% y Buenos Aires refuerza el operativo contra las inundaciones

En los barrios bajos del conurbano bonaerense y en Gran La Plata ya arrancaron las tareas de siempre antes de una temporada de lluvias complicada: destapar sumideros, limpiar zanjas, revisar los canales de los arroyos. La agencia climática de Estados Unidos acaba de confirmar que este año el fenómeno de El Niño no va a ser uno más.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) elevó este jueves 13 de agosto al 95% la probabilidad de que El Niño alcance entre octubre y diciembre una intensidad «muy fuerte», la categoría más alta que se usa para describir el fenómeno. Hace apenas un mes esa misma proyección estaba en el 81%, y en junio, en el 63%. La escalada es rápida y viene acompañada de temperaturas oceánicas que ya se comparan con las del Súper Niño de 1997-98, uno de los más destructivos que se recuerdan en Sudamérica.

El Niño es un fenómeno natural que se origina en el Pacífico ecuatorial, cuando esas aguas se calientan por encima de lo normal y alteran los patrones de lluvia en buena parte del planeta. En Argentina, sus versiones más fuertes —las de 1982-83, 1997-98 y 2015-16— dejaron inundaciones en el Litoral, la Cuenca del Plata y el centro del país, con desbordes de ríos y anegamientos en zonas urbanas mal preparadas para absorber tanta agua junta.

Esta nota actualiza lo que CCOMUSOC ya había publicado el 1° y el 2 de agosto, cuando la Organización Meteorológica Mundial, el brazo climático de la ONU, advirtió que El Niño se estaba intensificando y que Argentina había empezado a armar un plan para las lluvias que se vienen entre agosto y octubre. Lo nuevo es el dato duro: la NOAA no solo confirma esa tendencia, sino que la cuantifica con una precisión que un mes atrás no existía, y ubica el fenómeno en una categoría que en el país solo se vivió tres veces en más de cuarenta años.

Los registros oceanográficos de la primera semana de agosto muestran por qué los científicos están atentos: en la región de monitoreo Niño 3.4, la más usada como referencia global, la temperatura del mar está 1,8 grados por encima del promedio histórico. En la región Niño 3 el excedente es de 2,4 grados, y en la Niño 1+2, de 3,3 grados. Ese nivel de calentamiento en la región 3.4 se alcanzó este año antes que en 1997, cuando se llegó recién el 20 de agosto. Los especialistas aclaran que todavía falta monitorear cómo evoluciona la intensidad final, pero la tendencia ya alarma.

Para el Área Metropolitana de Buenos Aires, el antecedente pesa. Según reportó a comienzos de julio el diario platense El Día, el Gobierno nacional inició una instancia de coordinación con las provincias de la Cuenca del Plata, entre ellas Buenos Aires, para revisar información técnica y evaluar impactos posibles. Las zonas señaladas como más expuestas son el norte del conurbano, los barrios ribereños, los sectores atravesados por arroyos y canales, y Gran La Plata —La Plata, Berisso y Ensenada—, una región con memoria todavía fresca de inundaciones catastróficas. Entre las medidas recomendadas figuran el mantenimiento de canales, zanjas, arroyos, sumideros y sistemas de drenaje, mientras las obras del Plan de Prevención del Riesgo Hídrico en Ciudades siguen, en muchos tramos, en ejecución.

El propio informe difundido por la NOAA no detalla qué va a pasar puntualmente en cada provincia argentina: eso depende de pronósticos regionales que todavía se están afinando. Pero el patrón que dejaron los Niños fuertes anteriores —más lluvia concentrada en menos tiempo, ríos que crecen más rápido de lo que las ciudades pueden drenar— es el que ahora vuelve a poner en alerta a los mismos barrios de siempre: los que menos margen tienen para absorber un nuevo golpe de agua.

Glosario

  • El Niño: un fenómeno climático natural en el que las aguas del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo normal y modifican los patrones de lluvia en buena parte del mundo, incluida gran parte de Sudamérica.
  • NOAA: la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, la agencia científica que monitorea el clima y los océanos y emite los pronósticos oficiales sobre la evolución de El Niño.
  • Región Niño 3.4: una zona específica del océano Pacífico que los científicos usan como termómetro de referencia mundial para medir la fuerza de un episodio de El Niño.
  • Cuenca del Plata: la región geográfica que comparten Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, atravesada por los ríos Paraná, Uruguay y de la Plata, y particularmente sensible a las lluvias intensas.
  • Anegamiento: la acumulación de agua en una zona porque el terreno o el sistema de desagües no logra absorberla o evacuarla a tiempo.

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