La organización social activó su protocolo de géneros y decidió el «corrimiento total» de uno de sus referentes históricos, luego de que la psicóloga y sexóloga Cecilia Ce lo denunciara públicamente por control, manipulación y abuso emocional.
La organización social La Poderosa apartó este viernes 26 de junio a Nacho Levy, uno de sus fundadores y referentes más visibles, después de que su expareja, la psicóloga y sexóloga Cecilia Ce, publicara en redes sociales un testimonio en el que describió situaciones de violencia psicológica, control y hostigamiento durante la relación. La medida fue adoptada de forma colectiva mediante la activación del protocolo de género de la organización, una herramienta interna creada para abordar situaciones de violencia, y se formalizó con el «corrimiento total» de Levy, declarando los hechos denunciados incompatibles con cualquier rol de conducción.
El proceso comenzó el martes, cuando Cecilia Ce publicó en sus historias de Instagram una serie de reflexiones sobre comportamientos asociados a perfiles narcisistas y psicópatas. La psicóloga aclaró que estas conductas no eran exabruptos aislados, sino un patrón que se repetía: «Es metódico y persistente. Por suerte, pude salir.» Ante quienes se preguntaban cómo podía pasarle esto a una profesional de la salud mental, Ce respondió que «hay mucho para decir sobre mecanismos de manipulación, recursos propios y vulnerabilidades», y remarcó que fue su formación lo que le permitió salir y contarlo.
El caso cobró una dimensión mayor cuando la actriz Gloria Carrá, quien mantuvo una relación con Levy entre 2020 y 2023, intervino para solidarizarse con Ce. Carrá escribió un mensaje en sus redes donde informó que se comunicó con Ce en privado y que ella también atravesó «situaciones de violencia». Subrayó además que «tenemos derecho a elegir cómo atravesar estos momentos», ya sea hablando o preservando la intimidad, y que «ambas decisiones merecen respeto».
Nacho Levy es periodista, docente y uno de los referentes más reconocidos de La Poderosa, organización surgida en villas y barrios populares que ganó un rol central en el debate público sobre derechos humanos, vivienda y violencia institucional, y que impulsó la revista La Garganta Poderosa. Hasta el momento, Levy no se pronunció y cerró su cuenta de Instagram.
La Poderosa remarcó en su comunicado que la organización está integrada mayoritariamente por mujeres y diversidades que sostienen tareas comunitarias en barrios populares, y que «nuestro feminismo no es un discurso, es una práctica cotidiana.» También rechazaron la lógica del escrache y la cancelación como herramientas de intervención, al considerar que no son mecanismos efectivos para enfrentar la violencia de género.
El caso reabrió un debate que se repite en distintos espacios militantes. Tras conocerse las denuncias, crecieron en redes los testimonios de personas que relataron situaciones de maltrato y abuso de poder dentro de organizaciones sociales.
Varias mujeres, mayoritariamente activistas y compañeras de militancia, reconocieron que las acusaciones de Ce no se contradecían con comentarios y experiencias que otras mujeres ya habían circulado en determinados espacios entre compañeras y redes vinculares, pero nunca en público.
Hay una causa poco mencionada detrás de este tipo de situaciones: Ce es una de las principales divulgadoras sobre sexualidad y vínculos saludables en Argentina, y su propio relato de vulnerabilidad desarma la idea de que las profesionales están «inmunes» a las dinámicas de abuso. Esto visibiliza algo estructural: el prestigio social y militante puede funcionar como escudo. Una persona pública, referente de una organización social, debiera asumir que una agresión íntima se convierte en un conflicto político colectivo, con responsabilidad sobre el daño que también provoca a las causas por las que lucha su agrupación.
Haciendo la diferencia.
Lejos de naturalizar el maltrato dentro de la organización social. El modo en que La Poderosa gestionó el caso ,con protocolo, asambleas y comunicado colectivo, sienta un precedente para otras organizaciones.
El comunicado de La Poderosa reconoció además que ninguna organización está exenta de reproducir las prácticas que busca combatir. El machismo no se reproduce únicamente en los espacios de derecha: la diferencia es que la derecha lo justifica ideológicamente, mientras que las organizaciones populares que lo reproducen enfrentan la contradicción de combatirlo en el discurso sin erradicarlo en la práctica.
Glosario
Protocolo de géneros: Conjunto de pasos que una organización define de antemano para actuar ante denuncias de violencia de género. Establece quién decide, cómo se escucha a la víctima y qué medidas se toman.
Violencia psicológica: Forma de maltrato que no deja marcas físicas, pero daña la salud mental. Incluye manipulación, hostigamiento, humillaciones y conductas
