La ‘batalla cultural’: la estrategia de comunicación que explica buena parte del clima de época

Hay un concepto que el propio Gobierno nacional repite en casi todos sus discursos: la “batalla cultural”. No es una frase suelta: es, según el propio entorno presidencial, la clave para que las reformas económicas “no sean duraderas si no se logra ganar” esa disputa de sentido.

Un ejército de comunicadores coordinado

Según una investigación del medio verificador Chequeado, un grupo de influencers libertarios —con comunidades de entre 800 y 500.000 seguidores— opera de forma coordinada en Instagram y TikTok: se mencionan entre sí, colaboran en publicaciones cruzadas y replican las mismas consignas a favor del Gobierno. El grupo se organiza a través de un chat de WhatsApp y fue recibido en la Casa Rosada y en la Quinta de Olivos en más de una ocasión este año, en encuentros articulados desde el propio Gobierno.

Qué significa “dar la batalla cultural”

Para el sociólogo e investigador del CONICET Mariano Salomone, todo proyecto político implica alguna forma de disputa cultural, pero la de esta gestión tiene un rasgo particular: identificar lo público con “la casta” y con el fracaso. “Está esa idea de desprestigiar a Aerolíneas, a YPF, al CONICET, a las universidades. Lo público es identificado como el gran problema de la Argentina”, explicó el investigador, que traza una línea de continuidad con el neoliberalismo de los años 90.

Un marco teórico propio

El propio Presidente respaldó recientemente un paper académico que sostiene que “la batalla cultural es clave” porque la valoración social del trabajo y la desregulación determinan si una economía “permanece por encima” de un umbral de supervivencia. Según sus autores, no se trata de consignas ideológicas sino, literalmente, de “cuestión de supervivencia” para el modelo económico.

El periodismo, como blanco fijo

En distintos actos públicos de los últimos meses, el Presidente acusó al periodismo tradicional de actuar con “malicia” y de ser un vehículo de “extorsión”, mientras privilegia formatos donde controla el mensaje: entrevistas seleccionadas, redes propias y voceros designados específicamente para “la batalla cultural”.

Por qué importa

Entender esta estrategia ayuda a leer mejor buena parte de lo que circula a diario en redes: no es un fenómeno espontáneo, sino una disputa de sentido organizada y sostenida desde el propio Estado, que busca construir consenso social para sostener políticas que, en los hechos, afectan de forma muy concreta a los sectores populares, a la ciencia pública y a la industria nacional.

Glosario: Batalla cultural (concepto que designa la disputa por el sentido común y los valores sociales dominantes, más allá de la política económica) · Consenso (acuerdo social amplio que legitima determinadas políticas o decisiones de gobierno) · Desprestigio (estrategia discursiva orientada a debilitar la reputación pública de una institución o sector).

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