Tras la clasificación de la Selección a la final del Mundial 2026, un grupo de jugadores desplegó una bandera alusiva a las Islas Malvinas y miles de personas colmaron el Obelisco al grito de «el que no salta es un inglés». El gesto reavivó una disputa que excede el fútbol.
Los futbolistas argentinos, desplegaron este miércoles 15 de julio una bandera blanca con la frase «Las Malvinas son argentinas» sobre el césped del estadio de Atlanta, minutos después de que la Selección venciera 2 a 1 a Inglaterra y se clasificara a la final del Mundial 2026. En simultáneo, miles de personas se congregaron en el Obelisco de Buenos Aires y en otras ciudades del país para festejar, coreando canciones como «el que no salta es un inglés».
El gesto de los jugadores tiene un peso que va más allá del resultado deportivo. Argentina e Inglaterra mantienen desde 1982 un conflicto de soberanía por las Islas Malvinas, que ese año derivó en una guerra con 649 militares argentinos y 255 británicos muertos. Desde entonces, cada cruce futbolístico entre ambos países —como el de México 1986, con la «mano de Dios» de Diego Maradona— quedó marcado por esa memoria histórica.
Horas antes del partido, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, había anticipado que estaría prohibido el ingreso al estadio de banderas o elementos con mensajes sobre las Malvinas, por considerarlos «un mensaje político». La medida buscaba evitar tensiones diplomáticas, en línea con una restricción similar de FIFA. Sin embargo, la bandera terminó apareciendo igual, ya no en la tribuna sino en la cancha, en manos de los propios jugadores durante los festejos.
Leandro Paredes, uno de los futbolistas consultados por la prensa, respondió sobre la bandera: «Siempre serán argentinas». Omar De Felippe, entrenador y excombatiente de la guerra de 1982, agradeció públicamente el gesto de los jugadores. Del otro lado, medios británicos como el Daily Mail calificaron la bandera de «repugnante» y señalaron que el hecho podría ser denunciado ante las autoridades del Mundial.
La celebración popular tuvo un correlato masivo: la avenida 9 de Julio y el Obelisco se llenaron de familias, bombos y banderas celestes y blancas, un fenómeno que se repite en el país cada vez que la Selección avanza en un torneo. El gobierno porteño desplegó un operativo de 800 efectivos policiales para ordenar la circulación, después de que festejos anteriores en este mismo Mundial —tras la victoria sobre Egipto— terminaran con incidentes y 13 personas detenidas.
De cara a los próximos días, el episodio de la bandera podría generar un reclamo formal de organismos futbolísticos o del gobierno británico, similar a otros roces diplomáticos previos entre ambos países por el mismo tema. Mientras tanto, Argentina se prepara para jugar la final del domingo ante España, en un clima de expectativa que combina la pasión futbolística con una memoria histórica que sigue sin resolverse.
Glosario
- Guerra de Malvinas: Conflicto armado entre Argentina y Reino Unido en 1982 por la soberanía de las Islas Malvinas, que terminó con la derrota argentina y dejó cientos de muertos de ambos países.
- Soberanía: El derecho de un país a gobernar un territorio sin injerencia de otro Estado.
- FIFA: Federación Internacional de Fútbol Asociación, el organismo que regula los torneos mundiales de fútbol, incluido el Mundial.
