Terminar el secundario sin haber visto nunca cómo se lee un recibo de sueldo, qué es la inflación o cómo se pide un crédito es hoy la norma en las escuelas porteñas. Un grupo de legisladores presentó esta semana en la Legislatura de la Ciudad un proyecto para que la educación financiera sea obligatoria desde el segundo ciclo de primaria hasta el final de la secundaria.
El miércoles 12 de agosto, la legisladora porteña Solana Pelayo presentó junto a otros 12 legisladores el proyecto de ley que crea el Programa Integral de Educación Financiera, registrado como expediente 2463-D-2026 en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La iniciativa alcanza a los establecimientos educativos de gestión estatal y privada de la Ciudad, en todos los niveles desde el segundo ciclo de la primaria hasta el egreso de la secundaria, y también a los profesorados que dependen del Gobierno porteño.
El objetivo declarado es que los estudiantes adquieran, antes de terminar la escuela obligatoria, herramientas para manejar su dinero y moverse con más autonomía en la vida económica. Entre los contenidos que propone incorporar figuran el ahorro, el trabajo y los ingresos, la inflación, el acceso al sistema financiero, el crédito, las finanzas digitales, los derechos del consumidor y los tributos laborales.
El proyecto no crea una materia nueva: plantea sumar estos contenidos a espacios curriculares ya existentes, con un módulo específico en el último año de la secundaria centrado en la búsqueda de empleo y la interpretación de un recibo de sueldo. También prevé capacitación docente obligatoria mínima anual y que cada escuela designe un referente de Educación Financiera.
Esta no es la primera vez que la idea de enseñar educación financiera en la escuela llega a un recinto legislativo argentino. En el Congreso nacional se presentaron proyectos con ese mismo objetivo en 2018, 2021, 2024 y 2025, ninguno de los cuales llegó a convertirse en ley. La diferencia esta vez es que el intento se traslada a la Legislatura porteña, con jurisdicción directa sobre las escuelas de la Ciudad.
El proyecto se suma, además, a una serie de leyes vinculadas a la educación que la Legislatura porteña impulsó en los últimos dos años, según un repaso publicado por la propia Legislatura: la adhesión a la Ley TEA, una nueva versión de la Ley Micaela para instituciones deportivas y la gratuidad del Subte para estudiantes.
En términos presupuestarios, el texto establece que el programa debe implementarse con las partidas ya asignadas a la autoridad de aplicación, sin prever una partida adicional específica. Si el proyecto avanza y se convierte en ley, el Poder Ejecutivo porteño tendrá 120 días corridos desde su sanción, o hasta el inicio del ciclo lectivo siguiente —lo que ocurra primero— para reglamentarlo.
Por el momento, el proyecto recién ingresó a la Legislatura y todavía no tiene giro a comisión confirmado ni fecha de tratamiento, por lo que su destino dependerá de los pasos legislativos habituales: dictamen de comisión, eventual debate en el recinto y votación.
Glosario
- Expediente parlamentario: el número con el que se registra e identifica un proyecto de ley apenas ingresa a la Legislatura, para poder seguir su recorrido.
- Reglamentar una ley: es el paso en el que el Poder Ejecutivo define en la práctica cómo se va a cumplir una ley ya aprobada, con detalles que la ley por sí sola no fija.
- Segundo ciclo de primaria: en la Ciudad de Buenos Aires, son los últimos años de la escuela primaria (aproximadamente 4°, 5° y 6° grado).
- Dictamen de comisión: es el informe que elabora una comisión de legisladores antes de que un proyecto de ley pueda discutirse en el recinto completo.