«El año pasado, el primer día, unos diez libreros compraron ocho o nueve títulos cada uno. Este año pasaron solo tres, y se llevaron tres títulos», contó un editor en los pasillos de la Feria de Editores (FED). Entre el 6 y el 9 de agosto, más de 330 sellos independientes de ocho países se reunieron en Chacarita mientras el Gobierno nacional avanza con un proyecto para derogar la ley que regula el precio de los libros.
El testimonio lo recogió La Nación entre los stands de la FED, en el predio C Art Media de Avenida Corrientes 6271, Chacarita, Ciudad de Buenos Aires. No hizo falta preguntar por números oficiales: la caída de compradores mayoristas, de diez a tres en un solo día, la contó un editor con sus propias cuentas.
La FED cerró este domingo su 15ª edición, la más grande desde que nació en 2013 por iniciativa de Hernán López Winne y Víctor Malumián, fundadores de Ediciones Godot. En cuatro días, de 14 a 21 horas y con entrada libre y gratuita mediante código QR, pasaron sellos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay y España.
La feria ocurre en un momento delicado para el sector. El Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger, impulsa un proyecto para derogar la Ley de Protección a la Actividad Librera (25.542), la norma que desde 2001 obliga a fijar un precio uniforme de venta al público para cada libro. Esa regla es la que hoy le permite a una editorial chica competir, con las mismas condiciones, contra una cadena grande.
Esta alarma no es nueva para los lectores de CCOMUSOC: a fines de julio, cuando cubrimos la apertura de la Feria del Libro de Gualeguaychú, ya circulaba entre libreros y editoriales el mismo temor por esta ley. Un mes después, la amenaza sigue en pie y ahora tiene, además, un escenario propio: la feria más grande de edición independiente en español.
La Fundación El Libro, que nuclea al sector, calificó la ley como «la columna vertebral» del ecosistema editorial y rechazó el proyecto oficial. Según su comunicado, derogarla «dejará en situación de vulnerabilidad a los sectores más pequeños del mercado, como las librerías independientes, las editoriales de menor escala y los autores, al tiempo que favorecerá la concentración del negocio». La norma argentina, además, no es una rareza local: el mismo esquema de precio uniforme rige en Francia, Alemania, España, Portugal, Italia, Austria, Japón y los Países Bajos.
A la amenaza regulatoria se suma otra, más silenciosa: la caída del consumo. María Valle, de la editorial Los Lápices, contó que tuvo que reducir tiradas y sacar algún título de su plan editorial por la retracción en las ventas. No es una denuncia contra el Gobierno ni una queja aislada: es lo que los propios editores describen como el combo de deterioro salarial y menor circulación de dinero que golpea primero a los libros, un bien no esencial en la economía de cualquier familia.
En ese contexto, la feria funcionó también como estrategia de supervivencia. Por ley, los expositores pueden ofrecer hasta 10% de descuento respecto del precio de librería, y la mayoría de los títulos se vendió entre $22.000 y $26.000, muy por debajo del techo de $30.000. Hubo además un premio de $4 millones a la mejor librería del país y la entrega gratuita de un libro sobre el mundo del trabajo a cada visitante.
Si el proyecto de derogación avanza en el Congreso, el propio sector anticipa el escenario: sin precio uniforme, las cadenas grandes y las plataformas de venta online —con más espalda financiera— podrían ofrecer descuentos que ninguna editorial chica ni ninguna librería de barrio podría igualar. Eso es exactamente lo que advierte la Fundación El Libro cuando habla de concentración del negocio: no una hipótesis, sino el mecanismo que la propia ley fue diseñada para evitar desde 2001.
Glosario
- Ley de Protección a la Actividad Librera (Ley 25.542): norma argentina de 2001 que obliga a fijar un mismo precio de venta al público para cada libro, sin importar dónde se compre, para que las librerías chicas puedan competir con las cadenas grandes.
- Precio uniforme de venta al público (PVP): el precio único que un libro debe tener en cualquier local, fijado por la editorial o el importador.
- Editorial independiente: sello editorial pequeño o mediano, no perteneciente a un grupo multinacional del libro.
- Desregulación: proceso por el cual el Estado elimina o reduce normas que regulan una actividad económica.