Antes que los 16.384: la maratón porteña vuelve a largar primero a los corredores con discapacidad

El domingo, tres minutos antes de que arranque el pelotón principal de la Maratón de Buenos Aires, un grupo de atletas en sillas de ruedas y corredores no videntes saldrá solo por Figueroa Alcorta. Es un gesto que la organización repite edición tras edición, en un año de participación récord.

Faltan minutos para las siete de la mañana del domingo 20 de septiembre. En el cruce de Figueroa Alcorta y Dorrego, en Palermo, todavía es de noche cerrada. Ahí, en un corral aparte —lo llaman «corral P»— se ubican los corredores en silla de ruedas y los atletas no videntes que correrán guiados. A las 6.57 largan ellos. Tres minutos después, a las 7, sale el resto: casi 16.400 corredores de 64 países.

Ese orden de salida no es casual. Al separar a los atletas con discapacidad del pelotón masivo, la organización evita que se amontonen entre miles de corredores en los primeros metros de una carrera de 42 kilómetros, algo especialmente riesgoso para quienes compiten en silla de ruedas, donde la velocidad de arranque es mayor que la de un corredor de a pie.

La Maratón Internacional de Buenos Aires se corre de forma ininterrumpida desde 1984 (con la excepción de 2002) y este año marca un récord de inscriptos: 16.384 personas, según los organizadores, de las cuales 10.615 son argentinas y 5.769 llegaron de otros países. Brasil aporta la delegación extranjera más numerosa, con 2.769 atletas, seguido por Chile, Colombia, Uruguay y Perú.

Dentro de ese número récord, la carrera reserva categorías específicas para personas con discapacidad: silla de ruedas (mujeres y varones) y no videntes B1 y B2/B3 (mujeres y varones), estas últimas para distintos grados de pérdida de visión, donde el atleta corre acompañado de un guía. El reglamento de la prueba, además, establece una distinción técnica poco conocida fuera del ambiente del running adaptado: para competir por el podio y los premios, las sillas de ruedas deben tener una rueda delantera de 20 pulgadas y dos traseras de 28, sin palancas ni mecanismos que faciliten el impulso. Las handbikes (sillas de tracción manual, impulsadas con los brazos mediante un sistema de manivela) y las sillas asistidas quedan fuera de la competencia por premios, aunque pueden completar el recorrido.

La salida diferenciada de este domingo no es un hecho aislado en la política deportiva porteña. Desde 2016, la Comisión para la Plena Participación e Inclusión de las Personas con Discapacidad (COPIDIS), organismo de la Ciudad de Buenos Aires, organiza además su propia «Carrera por la Inclusión», pensada específicamente para personas con discapacidad y sus familias, en articulación con clubes y organizaciones barriales. La maratón grande y esa carrera más chica responden a una misma lógica: que competir o simplemente participar no dependa de que la persona se las arregle sola en un pelotón pensado para otro ritmo de cuerpo.

La misma semana, el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) aprobó un apoyo económico para que el paraciclista Federico Ambrossi, junto a su entrenador, viaje al Mundial de pista que se corre en Países Bajos entre el 25 de octubre y el 2 de noviembre. No es la misma carrera ni el mismo organismo, pero confirma que, en distintos niveles —de la calle porteña a la élite paralímpica—, septiembre trajo varios movimientos simultáneos para sostener el deporte adaptado en Argentina.

Los cortes de tránsito acompañan el recorrido: la Autopista Illia estará cerrada entre las 7 y las 14, y Figueroa Alcorta tendrá cortes parciales desde el sábado a las 22 hasta el domingo a las 14, con interrupciones también en Carlos Pellegrini, Roque Sáenz Peña y Mariquita Sánchez de Thompson. El circuito de 42 kilómetros pasa por Palermo, Recoleta, Puerto Madero y La Boca.

Glosario

  • Corral de largada: sector delimitado donde se agrupan los corredores antes de la salida de una carrera, generalmente según su ritmo o categoría.
  • No vidente B1/B2/B3: clasificación deportiva según el grado de pérdida de visión (B1 la más severa, B2 y B3 grados parciales), usada para organizar categorías y definir si el atleta corre con guía.
  • Handbike: vehículo deportivo de tres ruedas que se impulsa con los brazos mediante un sistema de manivela, usado por personas con discapacidad motriz para correr o pedalear.
  • COPIDIS: Comisión para la Plena Participación e Inclusión de las Personas con Discapacidad, organismo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

CCOMUSOC se sostiene con el aporte de quienes nos leen. Si te sirve, podés colaborar con un aporte mensual y acceder a contenido exclusivo y a la revista completa.

Apoyar a CCOMUSOC

Deja un comentario