La comunidad de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini realizó este viernes un «abrazo» simbólico a su colegio. La protesta se enmarca en la crisis salarial y presupuestaria que atraviesa la educación pública en Argentina.
Este viernes 17 de abril, a las 17, familias, estudiantes y docentes de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini —conocida popularmente como «el Pelle»— se reunieron en la puerta del colegio, ubicado en Marcelo T. de Alvear al 1800, en el barrio de Recoleta, Ciudad de Buenos Aires. La actividad, bautizada «Abrazo al Pelle», fue convocada por madres, padres y familias autoconvocadas de la institución.
Los reclamos fueron concretos: se exige el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, mejoras salariales para docentes y no docentes, y un presupuesto educativo que permita sostener la calidad de la enseñanza. A las 18, la misma comunidad se sumó a la Marcha de Antorchas que partió desde Callao y Corrientes.
La convocatoria llegó también en un contexto sensible: durante la semana, el colegio recibió amenazas de tiroteo —vinculadas a un supuesto desafío viral en redes sociales— que generaron alarma entre las familias. El comunicado de los padres interpretó estos episodios no como hechos aislados, sino como expresión de un «profundo deterioro» que atraviesa la sociedad argentina y, en particular, el sistema educativo.
Una crisis que tiene historia y números
El Pellegrini depende de la Universidad de Buenos Aires (UBA), una de las más de 60 universidades públicas del país. Su situación refleja un problema más amplio: según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre 2023 y 2026 el presupuesto nacional en Educación y Cultura caerá un 47,3% en términos reales (es decir, considerando el aumento de precios).
Los salarios docentes universitarios perdieron alrededor del 34% de su poder adquisitivo desde que asumió la actual gestión nacional en diciembre de 2023. Esto significa que muchos docentes cobran hoy menos en relación a los precios que hace dos años. La propia UBA advirtió que parte de sus profesores cobra por debajo de la línea de pobreza.
El presupuesto universitario para 2026 representa, según organismos especializados, la inversión más baja en educación superior en las últimas dos décadas. Durante 2025, el porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) destinado a educación superior fue del 0,49%, el más bajo desde 2005.
Además, se eliminaron partidas para infraestructura, se paralizaron obras y no se actualizaron las becas estudiantiles. El Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional recibió en 2026 un recorte del 93% respecto a 2023.
Un conflicto que no es nuevo
La comunidad del Pellegrini tiene una larga historia de participación y reclamo. En 2024 y 2025, las marchas universitarias reunieron a cientos de miles de personas en todo el país en defensa del financiamiento educativo.
El Congreso aprobó en dos oportunidades una Ley de Financiamiento Universitario que buscaba recuperar el poder adquisitivo de los salarios docentes y garantizar fondos para el funcionamiento de las universidades. En ambas ocasiones, el Poder Ejecutivo la vetó. En 2025 el Congreso revirtió ese veto, pero la ley sigue sin aplicarse por una medida judicial impulsada por el Gobierno.
En marzo de 2026, ante la falta de respuesta, los sindicatos de docentes universitarios convocaron a paros que afectaron el inicio del ciclo lectivo. La Federación Universitaria Argentina (FUA) denunció que el Presupuesto 2026 implica «un ajuste del 34% a lo que la Universidad Pública Argentina necesita».
¿Qué puede pasar de ahora en más?
La movilización del Pellegrini es parte de un conflicto que tiene muy pocas señales de resolución en el corto plazo. Si el Estado no aplica la Ley de Financiamiento Universitario vigente, las universidades y colegios preuniversitarios como el Pellegrini seguirán operando con recursos insuficientes.
El impacto más concreto es la deserción de docentes: muchos dejan la docencia pública porque los salarios no les permiten cubrir sus necesidades básicas. Eso afecta directamente la calidad de la enseñanza y la continuidad pedagógica de los estudiantes.
La comunidad educativa —estudiantes, familias y trabajadores— advierte que la situación compromete no solo el presente, sino el acceso futuro a una educación pública de calidad para amplios sectores de la población. «Sin docentes bien pagos y sin edificios en condiciones, no hay educación de calidad. Y sin educación no hay futuro», concluye el comunicado de las familias del Pelle.
Glosario
- Ley de Financiamiento Universitario: Una ley aprobada por el Congreso que ordena al Estado aumentar el presupuesto de las universidades públicas y mejorar los salarios docentes según la inflación. Fue vetada dos veces por el Poder Ejecutivo y su aplicación está frenada por la Justicia.
- Presupuesto en términos reales: Es el presupuesto calculado teniendo en cuenta la inflación. Si los precios suben mucho y el presupuesto no sube lo mismo, en términos reales hay menos dinero disponible aunque el número nominal sea mayor.
- Poder adquisitivo: La capacidad de compra de un salario. Si los precios suben más que los sueldos, el poder adquisitivo baja: con el mismo sueldo se puede comprar menos.
- PBI (Producto Bruto Interno): Es el total de bienes y servicios que produce un país en un año. Se usa como referencia para medir cuánto destina el Estado a distintas áreas, como educación o salud.
- Línea de pobreza: Es el ingreso mínimo que necesita un hogar para cubrir sus necesidades básicas (alimentación, vivienda, transporte, etc.). En enero de 2026, la Canasta Básica Total para un hogar tipo superaba $1.360.000 por mes.
- Colegios preuniversitarios: Son escuelas secundarias que dependen de una universidad nacional, como el Pellegrini (UBA) o el Colegio Nacional Buenos Aires. Su funcionamiento está ligado al presupuesto universitario.