Las mineras financiarán la red eléctrica del litio

Salta, Jujuy y Catamarca negocian crear un fondo de USD 1.500 millones para construir líneas de alta tensión de 500 kV eléctricas para la minería de litio. Como el Estado redujo la obra pública, las empresas financiarían las obras y luego descontarían esa inversión de futuras regalías.


El plan de obras se centra en el Nodo Puna y la interconexión entre la Puna salteña y el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) en General Güemes. Históricamente, las provincias han dependido de fondos federales para grandes obras de transporte, pero la actual acefalía de inversión centralizada ha forzado a los gobernadores del NOA a buscar autonomía financiera mediante acuerdos directos con el sector privado.

Esta iniciativa está vinculada con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que permite a las empresas computar inversiones en infraestructura de uso común como parte de sus obligaciones de capital. Se relaciona, además, con el modelo de Chile, donde las mineras de cobre han financiado gran parte de la red eléctrica del Desierto de Atacama mediante contratos de largo plazo que garantizan la amortización de la obra a través de la tarifa o beneficios impositivos.

Un factor determinante es la presión de los bancos internacionales (como el BID o el Banco Mundial), que solo otorgan créditos a proyectos de litio si estos demuestran una reducción drástica de su huella de carbono. Sin líneas de alta tensión, las empresas no pueden certificar el uso de energía limpia, lo que pone en riesgo el financiamiento de las propias plantas de litio, convirtiendo a la obra eléctrica en una condición de supervivencia para el negocio minero.

Las empresas adelantarían el capital para la obra y el Estado Provincial les otorgaría certificados de crédito fiscal aplicables al pago de regalías por los próximos 10 a 15 años.
El plan incluye la ampliación de la Estación Transformadora Alumbrera y la creación de una nueva línea de 132 kV que recorra el cordón de salares desde Catamarca hasta Jujuy.
Firmas como Rio Tinto, Posco y Arcadium Lithium ya han manifestado interés en integrar el fideicomiso para evitar los sobrecostos de la generación con diésel.

Se anticipa una descentralización de la gestión energética en Argentina, donde las provincias mineras operen con una red eléctrica virtualmente independiente y de alta calidad. Pero esto podría generar una brecha de desarrollo entre las zonas mineras (con energía solar barata y moderna) y el resto del sistema eléctrico nacional, que sigue descapitalizado. El éxito del modelo dependerá de que el marco regulatorio nacional permita el «peaje de red» preferencial para quienes financien la ampliación del sistema.

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