En julio, funcionarios de la embajada de Estados Unidos les escribieron a los directivos de CALF, la cooperativa de servicios públicos de Neuquén, para preguntar por un contrato con Huawei para tender fibra óptica. Querían saber si la cooperativa había «traspasado los límites». Dos meses después, esa presión quedó escrita en un acuerdo firmado entre ambos gobiernos. El Corredor Andes-Atlántico, lanzado ayer en Nueva York, promete hasta 7.000 millones de dólares y además define de quién puede comprar tecnología la Argentina.
El miércoles 23 de septiembre, el canciller argentino Pablo Quirno y el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, lanzaron el Corredor Andes-Atlántico. Fue en Nueva York, durante la semana de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Se presentó como un plan para conectar el petróleo y el gas de Vaca Muerta y los minerales del noroeste, como el litio y el cobre, con los puertos del Atlántico. Prevé hasta 7.000 millones de dólares hasta 2027, que aportarían los organismos de crédito estadounidenses DFC y EXIM, la agencia USTDA y empresas privadas.
La mayor parte de la cobertura se quedó con los números de trenes, oleoductos y puertos. Pero el texto oficial también tiene un capítulo digital. Según la declaración conjunta publicada por el Departamento de Estado, ese capítulo apoya «el uso de tecnología confiable» y la cooperación en «seguridad de plataformas y equipos de inspección aduanera». Aclara que esto se hará de acuerdo con el artículo 3.2 del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos que ambos países firmaron en febrero.
**Qué dice ese artículo**
El artículo 3.2 compromete a la Argentina a usar solo proveedores de tecnologías de la comunicación que «no comprometan la seguridad». Eso abarca las redes 5G, la futura 6G, los cables submarinos y los satélites. El acuerdo no nombra ninguna empresa. Sin embargo, el portal especializado Mobile Time señaló que apunta a fabricantes chinos como Huawei y ZTE. Ambas figuran desde 2021 en la lista de proveedores vetados por la FCC, el organismo que regula las telecomunicaciones en Estados Unidos.
El mismo acuerdo obliga a la Argentina a reconocer que Estados Unidos ofrece una «protección de datos adecuada». Eso habilita a mandar allá datos personales de argentinos y argentinas sin restricciones.
**La Aduana, un punto que casi nadie mencionó**
Que el corredor incluya los escáneres de Aduana tiene historia. En 2006, Estados Unidos creó el programa «Puertos Seguros»: dejaba de recibir carga de puertos que no tuvieran control electrónico. Para cumplir, la Argentina gastó 21,47 millones de dólares en nueve escáneres de la empresa china Nuctech, y después sumó otros once con un segundo contrato. Fueron al puerto de Buenos Aires, a Campana y a San Lorenzo, según publicó La Nación en 2013.
Ese mismo año, la Auditoría General de la Nación (AGN) determinó que ninguna terminal tenía escáneres capaces de distinguir materia orgánica de inorgánica. Por eso no servían para detectar drogas.
Nuctech siguió trabajando con el Estado. En 2023, la Aduana sumó dos detectores portátiles de esa marca, donados por el ORSNA, el organismo que regula los aeropuertos, según informó El Cronista.
Es decir: una exigencia de Washington llevó al país a comprar equipos chinos, y veinte años después otro acuerdo con Washington pide cambiar de proveedor. En 2024, Estados Unidos ya le había advertido a Honduras que perdería la certificación de puerto seguro si le compraba escáneres a Nuctech.
**De Neuquén a la Patagonia**
La presión ya se había hecho pública. El embajador Peter Lamelas les pidió a las empresas locales que dejaran afuera a Huawei. Argumentó que «China exige a las empresas que le den al Estado chino acceso a cualquier dato que pasa por su tecnología» y que eso «no ayudará a traer inversores extranjeros a Vaca Muerta».
CALF, que tiene una alianza con Huawei desde 2024, le pidió a la embajada el 29 de julio «precisiones y fundamentos técnicos». La embajada china respondió que Washington actuaba «con arrogancia y prejuicio» y dijo que esa presión violaba la soberanía argentina.
Esto se suma a lo que ccomusoc publicó el 13 de septiembre sobre la competencia entre empresas chinas y estadounidenses por los centros de datos de inteligencia artificial en la Patagonia. Ahora esa competencia tiene una regla firmada: la Argentina se comprometió a elegir proveedores con el criterio de seguridad de Estados Unidos.
**Qué puede venir**
El acuerdo no dice qué pasará con los equipos chinos que ya están en las redes y los puertos argentinos, ni quién pagará reemplazarlos. Según Canal 26, el Gobierno estudia declarar «infraestructura crítica» a las redes y los centros de datos. Eso permitiría fijar requisitos de seguridad para los proveedores.
Las cooperativas, las provincias y las empresas que compraron tecnología china tendrán que ver cómo cumplen reglas que se decidieron en Nueva York.
Glosario
- Corredor económico: plan de obras (trenes, rutas, puertos, energía, comunicaciones) que une zonas de producción con los lugares desde donde se exporta.
- Tecnología «confiable»: expresión que usa el gobierno de Estados Unidos para hablar de los proveedores que considera seguros. En la práctica deja afuera a empresas chinas como Huawei y ZTE.
- 5G / 6G: la quinta generación de redes de telefonía celular, más rápida que las anteriores, y la que vendrá después.
- Escáner aduanero: máquina que usa rayos X para ver qué hay dentro de un contenedor o una valija sin abrirlo.
- FCC: la Comisión Federal de Comunicaciones, el organismo que regula la telefonía, la radio y la televisión en Estados Unidos.
- AGN: la Auditoría General de la Nación, el organismo que controla cómo gasta el Estado argentino.
- Cooperativa de servicios públicos: empresa que pertenece a sus propios usuarios y les da luz, agua, internet u otros servicios.
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