Todos los días, miles de autos chocan con el mismo cuello de botella en la autopista Dellepiane, una ampliación de 125 millones de dólares que todavía no termina. Esa obra es parte de por qué Jorge Macri cerró ayer en Washington una gira para pedir más financiamiento internacional, con la Ciudad presentándose como una buena pagadora ante el Banco Interamericano de Desarrollo.
Cada mañana, la autopista Dellepiane se llena de autos que buscan entrar o salir de la Ciudad y se topan con el mismo embotellamiento de siempre. La obra que promete destrabarlo —una ampliación que cuesta 125 millones de dólares y que debería terminar en 2027— es apenas una de las tantas que el Gobierno porteño financia, en parte, con crédito de organismos internacionales. Por eso, cuando Jorge Macri viaja a pedir más plata prestada, no es un trámite abstracto: es la continuidad de las obras que ya están en marcha en la Ciudad.
El jefe de Gobierno porteño cerró este miércoles 16 de septiembre su gira oficial por Estados Unidos con una reunión en Washington con Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Lo acompañaron su jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el secretario general y de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo; y el diputado nacional Cristian Ritondo. Macri repasó ante Goldfajn el estado de las cuentas públicas porteñas y planteó la capacidad de la Ciudad para sostener inversiones con fondos propios, mercados de capital y crédito multilateral. Las áreas que pusieron sobre la mesa fueron salud digital, transporte y movilidad, y adaptación al cambio climático, con foco en la gestión del agua.
No es la primera vez que la Ciudad recurre al BID. En 2025 el organismo ya había aprobado un desembolso de 76 millones de dólares para modernizar hospitales públicos porteños: historias clínicas digitales, consultorios externos y quirófanos nuevos. Ese crédito se enmarca en un plan de obras que el propio Macri cifró en 1.600 millones de dólares para 2027, que incluye además la nueva Línea F de subte, la renovación de 25 estaciones de subterráneo y la ampliación de la autopista Dellepiane.
La gira de esta semana tiene un antecedente directo en algo que ccomusoc ya contó: a principios de septiembre, la Ciudad de Buenos Aires logró la mejor nota crediticia del país, un sello que le permite acceder a financiamiento en mejores condiciones, incluso de fondos que las empresas reservan para pagar indemnizaciones por despidos. Esa calificación es, en los hechos, la carta de presentación que el Gobierno porteño lleva a organismos como el BID: cuanto mejor es la nota, más barato sale pedir prestado.
Durante su estadía en Washington, Macri también se reunió con representantes de la Cámara de Comercio de Estados Unidos y del Consejo Empresarial Argentino-Estadounidense, con el objetivo declarado de atraer inversión privada además de crédito público. En declaraciones difundidas por su equipo de prensa, el jefe de Gobierno sostuvo que «Buenos Aires tiene un rol central en la relación económica entre Argentina y Estados Unidos» y remarcó la intención de «profundizar el vínculo» comercial y financiero.
Ninguna de las fuentes consultadas menciona montos concretos acordados en esta ronda de reuniones: por ahora se trata de una etapa de negociación y análisis conjunto de «alternativas de cooperación», según la información oficial difundida tras los encuentros. Sí hay un antecedente que permite anticipar el tipo de acuerdo que podría cerrarse: en noviembre de 2025, Macri había anunciado que la Ciudad volvería al mercado a levantar cerca de 600 millones de dólares, destinados en parte a refinanciar deuda y en parte a inversión de capital, en el marco de lo que definió como «el menor nivel de endeudamiento» de su gestión.
Para los organismos multilaterales, financiar a un distrito con buena calificación crediticia y superávit fiscal declarado reduce el riesgo del préstamo. Para la Ciudad, cada nuevo crédito que consigue se traduce, en el papel, en obras concretas: hospitales, subtes, autopistas y, ahora, proyectos de adaptación climática que todavía no tienen fecha ni monto definido.
Glosario
- BID (Banco Interamericano de Desarrollo): un organismo internacional que presta dinero a los países de América Latina para financiar obras públicas, como hospitales, rutas o sistemas de agua potable.
- Crédito multilateral: un préstamo que no viene de un solo banco o país, sino de un organismo formado por varios países socios, como el BID o el Banco Mundial.
- Nota crediticia: una especie de «calificación» que le ponen a un gobierno o una empresa para decir qué tan probable es que pague sus deudas a tiempo. Cuanto mejor la nota, más barato le sale pedir prestado.
- Adaptación climática: el conjunto de obras y políticas que buscan preparar a una ciudad para los efectos del cambio climático, como inundaciones más frecuentes o calor extremo.
- Mercados de capital: el sistema donde gobiernos y empresas piden dinero prestado emitiendo bonos que compran inversores, en lugar de pedirle el préstamo a un solo banco.
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