La Legislatura porteña reconoció a una fábrica de platos biodegradables y a un local que ya recicló dos millones de prendas de ropa

En 2012, dos socios abrieron un local en Villa Crespo para vender ropa usada con la plata de un préstamo familiar. Catorce años después, esa idea se convirtió en Galpón de Ropa, una cadena con seis locales en la Ciudad que hizo circular más de dos millones de prendas. El lunes, la Legislatura porteña declaró de interés ese proyecto y también a Ecotown, una empresa que fabrica vajilla descartable que se degrada sola en un mes.

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró de interés, el lunes 14 de septiembre, a dos emprendimientos que trabajan con economía circular: Ecotown, que fabrica vajilla biodegradable, y Galpón de Ropa, dedicado a la reventa de ropa usada. El proyecto fue impulsado por la legisladora porteña Guadalupe Tagliaferri y el acto se realizó en el Salón Presidente Alfonsín de la Legislatura, en el barrio de Monserrat.

La declaración de interés es una distinción simbólica: no implica financiamiento ni subsidio del Estado porteño, pero sí un respaldo institucional que puede dar visibilidad y facilitar contactos con otros programas públicos o privados. Es una herramienta que la Legislatura usa con frecuencia: en los últimos meses reconoció, por ejemplo, a la librería La Juglaresa y a la radio comunitaria Radio Asamblea.

Ecotown nació en 2019, de la mano de Abdón Zavaleta, Diego Navarro y Nicolás Keunecke. Fabrica platos, vasos y cubiertos de un solo uso hechos con residuos agroindustriales, como salvado de trigo y cáscara de maní, en sociedad con la empresa polaca Biotrem. Según datos de la propia compañía, esa vajilla se degrada en 30 días sin necesidad de compostaje industrial y reduce en un 80% la huella de carbono frente a las alternativas de plástico o telgopor. Hoy sus productos se distribuyen en 21 provincias argentinas.

Galpón de Ropa, en cambio, es más antiguo: arrancó en 2012 en Villa Crespo, cuando Gonzalo Ades Posse y Luciano Arrighi empezaron a comprar y revender ropa usada con un préstamo familiar. Hoy tiene seis locales en distintos barrios porteños —Palermo, Belgrano, Recoleta, Almagro, Urquiza y Cañitas— y está certificado como Empresa B, un sello internacional para compañías que además de ganar dinero miden su impacto social y ambiental. Según la empresa, desde su fundación hizo circular más de dos millones de prendas que, de otro modo, habrían terminado como residuo textil.

La ropa y el plástico de un solo uso son dos de los principales generadores de basura en las grandes ciudades. Producir menos residuos y darles una segunda vida a los objetos es, para estos dos emprendimientos porteños, una forma de hacer negocio sin sumarse a esa lógica de descarte permanente.

Glosario

  • Economía circular: un modelo de producción y consumo que busca reutilizar, reparar o reciclar productos y materiales, en vez de fabricar, usar y tirar.
  • Declaración de interés (legislativo): un reconocimiento simbólico que otorga la Legislatura a una persona, organización o proyecto por su aporte a la Ciudad; no incluye dinero ni subsidios.
  • Empresa B: una certificación internacional para empresas que, además de buscar ganancias, se comprometen a medir y mejorar su impacto social y ambiental.
  • Huella de carbono: la cantidad de gases de efecto invernadero que genera una persona, empresa o producto a lo largo de su actividad.

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