A 21 años del convenio que le dio a los zapateros argentinos un día pago, en la industria que hoy pierde miles de empleos

En enero de 2025, la fábrica de zapatillas que Grupo Dass tenía en Coronel Suárez dejó a 360 trabajadores en la calle. Ese mismo gremio, el del calzado, tiene desde 2005 un día que no le regaló ningún gobierno: se lo ganó en una paritaria. Hoy, 21 años después, la crisis del sector pone en jaque lo que esa conquista significa.

El 2 de enero de 2025, la multinacional Grupo Dass empezó a notificar a los casi 360 operarios de su planta en Coronel Suárez, en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, que la fábrica cerraba. Ahí se producía calzado deportivo para marcas como Adidas, Umbro, Asics y Fila. Para esa ciudad, Dass era el segundo empleador más grande después del propio municipio.

La escena se repitió en distintos puntos del país durante los dos años siguientes: plantas que cerraban, telegramas de despido, líneas de producción que se detenían. La industria del calzado argentina atraviesa una de sus crisis más profundas en décadas. Y sin embargo, ese mismo sector tiene, desde hace 21 años, algo que ningún otro gremio le regaló: un día propio, con el jornal pagado.

Cada 13 de septiembre se conmemora en la Argentina el Día del Trabajador del Calzado. La fecha no salió de un decreto ni de un almanaque patrio. La fijó el artículo 21 del Convenio Colectivo de Trabajo 423, firmado en 2005 entre la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA) y la Federación Argentina de la Industria del Calzado y Afines (FAICA). El acuerdo estableció que cada 13 de septiembre —o el segundo lunes de ese mes, si la fecha no cae lunes— los trabajadores del rubro tienen asueto con goce de sueldo. Este 2026 se cumplen 21 años de aquel convenio.

Esa fecha tiene una raíz mucho más vieja que el papel firmado en 2005. En 1857 se fundó en Buenos Aires la Sociedad de Zapateros San Crispín, una de las primeras organizaciones obreras del país, todavía de carácter mutual y no gremial en el sentido moderno. Casi tres décadas después, en 1885, llegó a Buenos Aires el anarquista italiano Enrico Malatesta, que ayudó a organizar el sindicato de los zapateros junto con el de los panaderos. Según registran los historiadores del movimiento obrero argentino, los estatutos que redactó para esos dos gremios sirvieron de modelo para buena parte de los sindicatos que se fundaron en el país en las dos décadas siguientes.

CCOMUSOC ya contó, hace pocos días, la historia de esos panaderos: cómo treinta años de huelgas anarquistas terminaron, en 1926, en la ley que los sacó del trabajo nocturno. Los zapateros caminaron un camino paralelo, con distintas conquistas, pero con la misma matriz de organización gremial de fines del siglo XIX. El convenio de 2005 es, en ese sentido, un eslabón más reciente de esa cadena: no una huelga ni una ley del Congreso, sino un derecho ganado en la mesa de negociación colectiva entre un sindicato y una cámara empresaria.

Ese camino, sin embargo, hoy está en riesgo. Según datos difundidos por cámaras del sector y organizaciones sindicales, en los últimos dos años cerraron más de 100 fábricas de calzado en el país y se perdieron cerca de 10.000 puestos de trabajo. La producción nacional pasó de 120 millones de pares en 2023 a 100 millones en 2024, con proyecciones de apenas 80 millones para 2025. Solo entre noviembre de 2024 y febrero de 2025, empresas como Dass, Bicontinentar, Puma y Topper sumaron más de 500 despidos y el cierre de varias plantas.

Buena parte del sector atribuye la caída a la eliminación, en julio de 2024, del control aduanero sobre el etiquetado del calzado importado, una medida que facilitó el ingreso de productos del exterior: las importaciones crecieron un 50% mientras la producción local cayó un 15%, de acuerdo a cifras citadas por medios especializados del rubro.

El feriado que los trabajadores del calzado ganaron en 2005 sigue vigente en el papel. Pero un asueto pago tiene otro peso cuando la pregunta que se hacen miles de familias del sector no es cómo festejar su día, sino si van a conservar el trabajo.

Glosario

  • Convenio Colectivo de Trabajo (CCT): acuerdo que negocian un sindicato y una cámara empresaria de un mismo rubro, y que fija condiciones laborales —salarios, licencias, feriados— para todos los trabajadores de ese sector.
  • Paritaria: mesa de negociación donde representantes de los trabajadores y de los empleadores discuten y acuerdan condiciones de trabajo.
  • Asueto: día libre otorgado a los trabajadores, en este caso con el sueldo pagado igual.
  • Anarco-sindicalismo: corriente del movimiento obrero de fines del siglo XIX que impulsaba la organización de sindicatos con métodos como la huelga y la acción directa, por fuera de los partidos políticos.

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