Norma Lezana fichaba entrada todos los días en el hospital pediátrico más importante del país. El domingo se enteró, por una resolución oficial, de que ya no tiene lugar ahí. El Garrahan dice que no atendió pacientes en 2025; ella dice que es persecución sindical. El caso ahora lo define un juez.
Norma Lezana es nutricionista y hace años trabaja en el Hospital Garrahan, en Parque Patricios. También es secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT), uno de los gremios más activos del hospital. El domingo 31 de agosto se conoció que la institución resolvió desvincularla.
La decisión surgió de un sumario administrativo. Según el hospital, ningún trabajador entrevistado declaró haberla visto atendiendo pacientes durante 2025, y ni siquiera sus superiores pudieron precisar dónde cumplía tareas. La conclusión oficial fue que Lezana fichaba entrada pero dedicaba la jornada completa a la actividad gremial, muy por encima de las 10 horas mensuales que el convenio sectorial permite para ese fin a quienes tienen protección sindical.
Lezana y su gremio dan otra versión. Ella calificó el proceso como «una operación política que busca disciplinar» a quienes se movilizaron en defensa del hospital, y cuestionó que los trabajadores quedaran expuestos públicamente «con una suerte de sentencia previa» antes de poder ejercer su defensa. Otros dirigentes gremiales, como Alejandro Lipcovich (ATE) y Gerardo Oroz, hablaron de una medida «100% política» y de «revanchismo antiobrero».
Un dato alimenta esa lectura: el anuncio de la desvinculación circuló desde el Gobierno antes de que se notificara formalmente a la propia Lezana, algo que el gremio señala como una irregularidad.
Como Lezana tiene tutela sindical —la protección legal que impide despedir sin más trámite a un delegado gremial—, la salida no es automática. El hospital ya presentó el pedido de desafuero ante la Justicia, y ella sigue yendo a trabajar hasta que un juez resuelva.
Este episodio no aparece aislado. En febrero de 2026, el Gobierno ya había dispuesto la cesantía de once empleados del Garrahan —diez de ellos gremialistas— después de que un grupo de trabajadores ocupara la oficina de la Dirección Médica en reclamo de mejoras salariales. El propio hospital contabilizó más de 40 medidas de fuerza a lo largo de 2025, en un año atravesado por la disputa salarial bajo la conducción del interventor Mariano Pirozzo, designado en julio de 2025.
La tensión gremial convive, además, con otro frente que ccomusoc ya viene cubriendo: el reclamo del hospital para que el Gobierno aplique la ley de emergencia en salud pediátrica, que en agosto motivó un paro de 48 horas y una movilización por el 39° aniversario de la institución. Son conflictos distintos —uno es salarial y gremial, el otro es por el financiamiento de la atención pediátrica— pero ambos exponen la misma fricción de fondo entre la conducción del hospital y los trabajadores que lo sostienen día a día.
Por ahora, el desenlace del caso de Lezana queda en manos de la Justicia. Mientras tanto, el conflicto entre la conducción del Garrahan y sus gremios, lejos de cerrarse, suma un capítulo más.
Glosario
- Tutela sindical: protección legal que impide despedir sin autorización judicial previa a una persona que ocupa un cargo gremial, para que pueda representar a sus compañeros sin miedo a represalias.
- Sumario administrativo: investigación interna que hace un organismo público para determinar si un empleado cometió una falta y qué sanción corresponde.
- Desafuero: trámite judicial necesario para poder despedir o sancionar a alguien que tiene tutela sindical, ya que sin ese permiso del juez la protección sigue vigente.
- Interventor: funcionario designado por el Gobierno para conducir de forma directa un organismo, reemplazando temporalmente a sus autoridades habituales.