Un rabino y unas 30 personas rezaban dentro del templo de Helguera 270 cuando la policía llegó para desalojarlos. Acordaron esperar a que terminara la oración. Es el final de un conflicto que empezó con la venta del edificio y que un grupo de fieles denuncia como fraudulenta.
Eran las 9.35 de la mañana de este lunes cuando cuatro patrulleros de la Policía de la Ciudad cortaron la calle Helguera, en el barrio porteño de Flores. Adentro de la sinagoga ubicada en el número 270, un rabino y cerca de 30 fieles seguían rezando. Afuera, un oficial de Justicia esperaba con la orden de desalojo en la mano. Acordaron algo simple: dejarlos terminar de orar antes de hacer cumplir el fallo.
El hecho ocurrió hoy, 31 de agosto de 2026, en Helguera 270, Flores, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La orden la dictó el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N° 99, a cargo del juez Camilo Jorge Almeida Pons, en el expediente 65521/2026. El desalojo se resolvió sin incidentes ni forcejeos, según coincidieron los medios que cubrieron el operativo.
El conflicto tiene un origen concreto: en junio de 2025, el inmueble fue vendido a la firma Kal Nidre S.A. La parte vendedora —que se presenta legalmente como Comunidad Israelita Ortodoxa— había pactado un comodato para desocupar el edificio de forma gradual y trasladar sus pertenencias a una nueva sede, en Luis Viale 2643, con plazo hasta este 31 de agosto.
Pero un grupo de fieles, encabezado por un rabino, se negó a dejar el templo. Sostienen que sus propias familias lo compraron hace 70 años —hacia 1956— y que la venta fue irregular. «Es un templo de 70 años que fue comprado, y está escrito en los Diez Mandamientos que un templo nunca se puede demoler o vender», declaró el presidente del templo ocupante, según reprodujo Infobae. También denunció ante una inmobiliaria que la operación se habría hecho «con un título de propiedad adulterado». Esa acusación es, por ahora, solo un reclamo de una de las partes: ningún tribunal se expidió sobre una eventual falsificación, y la Justicia civil, en el fallo que habilitó el desalojo, le dio la razón a quienes vendieron el inmueble.
Flores es, junto con Once, Belgrano y Villa Crespo, uno de los barrios porteños con mayor presencia de comunidad judía: en la Ciudad viven cerca de 160.000 judíos, según relevamientos citados por medios especializados. La colectividad sefaradí de Flores tiene raíces en inmigrantes llegados de Damasco y Alepo desde inicios del siglo XX, que construyeron templos propios en la zona, como el de la avenida Avellaneda. El templo de Helguera se inscribe en esa misma trama de sinagogas familiares, sostenidas durante décadas por generaciones de una misma comunidad.
Según la Comunidad Israelita Ortodoxa, la ocupación prolongada del edificio ponía en riesgo objetos litúrgicos y libros sagrados de valor histórico, además de comprometer el cumplimiento del contrato de venta, que exigía entregar el inmueble completamente desocupado. Ese fue el argumento con el que se pidió la intervención judicial.
El desenlace de este lunes no cierra necesariamente el conflicto de fondo. La denuncia por presunta adulteración del título de propiedad, planteada por el grupo desalojado, queda como un reclamo abierto que —de avanzar por otra vía judicial— podría dar lugar a una nueva instancia. Por ahora, la orden de desalojo se cumplió y el templo quedó en manos de quienes ganaron el juicio civil.
Glosario
- Comodato: acuerdo legal por el cual alguien puede usar temporalmente un inmueble ajeno, con un plazo y condiciones pactadas, sin pagar por eso.
- Oficial de Justicia: funcionario judicial encargado de hacer cumplir en persona las órdenes de un juez, como un desalojo.
- Expediente judicial: conjunto de documentos que reúne todo lo actuado en un juicio, identificado con un número.
- Sinagoga: templo donde la comunidad judía se reúne para rezar y realizar actividades religiosas y comunitarias.