Con la cuota del club de barrio en $23.000 promedio, el Día de las Infancias mostró la otra cara del acceso al deporte en CABA

El domingo pasado, miles de chicos y chicas festejaron el Día de las Infancias jugando en su club de barrio. Pero un relevamiento difundido apenas dos días antes puso números a un problema que muchas familias porteñas ya sentían en el bolsillo: sostener esa cuota mensual se volvió, para varias, un esfuerzo cada vez más difícil de sostener.

El domingo 16 de agosto se celebró en Argentina el Día de las Infancias. En la Ciudad de Buenos Aires, como todos los años, muchos de esos festejos ocurrieron en el lugar de siempre: la cancha, el gimnasio o el patio de algún club de barrio, donde chicos y chicas juegan, entrenan y se encuentran con amigos que no son del colegio.

Dos días antes, el 14 de agosto, un informe elaborado con datos de la plataforma de gestión CuotaQ había puesto cifras a ese escenario. Según ese relevamiento, la cuota social promedio de un club de barrio en Argentina hoy ronda los $23.000 mensuales, con un rango que va desde $2.000 hasta más de $80.000 según la actividad y la institución. Entre los clientes que usa la plataforma para cobrar esas cuotas está el Club Deportivo Paraguayo, con sede en la Ciudad de Buenos Aires.

Están involucrados los más de 3.100 clubes de barrio que, según estimaciones del Observatorio del Deporte Metropolitano (UMET), funcionan en el Área Metropolitana de Buenos Aires —más de 3.000 solo dentro de los límites de CABA—, las familias que pagan esas cuotas y las plataformas de gestión que ahora los ayudan a cobrarlas.

Un relevamiento nacional (RENACED, hecho por la Universidad Nacional de San Martín junto a la Federación del Deporte Universitario Argentino) contabilizó 11.870 clubes y entidades deportivas en el país, con 4,93 millones de participantes activos. El 81% de esas instituciones son clubes de barrio o de pueblo, y siete de cada diez no está afiliado a ninguna federación deportiva, es decir, funcionan por fuera del circuito competitivo formal.

El informe de CuotaQ se difundió el 14 de agosto, y el dato de RENACED sobre el total nacional de clubes data de agosto de 2023, aunque sigue siendo la referencia oficial más citada hasta hoy.

El fenómeno es nacional, pero se concentra con fuerza en CABA y el conurbano bonaerense, donde vive más de un tercio de los clubes del país.

Los clubes de barrio dependen en gran medida de las cuotas que pagan las familias socias —en algunos relevamientos, más de la mitad de sus ingresos viene de ahí— y no de subsidios estatales sostenidos en el tiempo.

Los clubes de barrio tienen respaldo legal desde 2015, cuando se sancionó la Ley 27.098, que los reconoce como espacios clave para la inclusión social y la contención comunitaria, más allá del deporte. Esa ley es la misma que da marco al debate legislativo actual sobre si estos clubes pueden ser dueños legales de la tierra donde funcionan, un proyecto que impulsan varios diputados y que ccomusoc ya cubrió a comienzos de agosto. Pero mientras esa discusión sobre la propiedad de los predios avanza en el Congreso, el desafío inmediato de la mayoría de estos clubes es más básico: llegar a fin de mes con la cuota que cobran.

Ese desafío se agravó, según reportes de la Agencia Noticias Argentinas, con la discontinuación del programa nacional «Clubes en Obra», que hasta la gestión anterior otorgaba subsidios de hasta cinco millones de pesos para infraestructura y que dejó de estar activo con el cambio de gobierno. Sin ese apoyo, muchos clubes dependen todavía más de lo que puedan cobrar de manera directa a los socios.

Ahí aparece la morosidad como otro problema estructural: distintos relevamientos ubican el atraso en el pago de cuotas cerca del 45% en algunos clubes, un nivel que compromete la sostenibilidad de instituciones que, según sus propios dirigentes, funcionan como «un espacio de encuentro, socialización y pertenencia para chicos y adolescentes», en palabras citadas por Nota al Pie a referentes del sector.

Frente a ese cuadro, algunos clubes empezaron a digitalizar el cobro de cuotas para reducir la morosidad. Según datos de CuotaQ, las instituciones que adoptaron herramientas digitales de gestión lograron un aumento promedio del 30% en su recaudación, una mejora que no resuelve el problema de fondo —cuánto puede pagar cada familia— pero sí ayuda a que el club cobre lo que ya le corresponde.

Glosario

  • CuotaQ: plataforma argentina de gestión digital que ayuda a clubes y entidades sin fines de lucro a cobrar cuotas sociales y llevar el registro de sus socios.
  • RENACED: Relevamiento Nacional de Clubes y Entidades Deportivas, un censo oficial que cuenta cuántos clubes hay en el país y cuántas personas participan en ellos.
  • Ley 27.098: norma nacional sancionada en 2015 que reconoce a los clubes de barrio y de pueblo como instituciones clave para la inclusión social y el desarrollo comunitario.
  • Clubes en Obra: programa nacional de subsidios para infraestructura de clubes de barrio, discontinuado con el cambio de gestión de gobierno.
  • Morosidad: porcentaje de socios que no paga la cuota en el plazo correspondiente.
  • AMBA: sigla de Área Metropolitana de Buenos Aires, la región que integra la Ciudad de Buenos Aires y los partidos del conurbano bonaerense.

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