En Estrella del Norte, un club de la ciudad de Neuquén, conviven chicos que entrenan gracias a una beca y vecinos que alquilan el salón para un cumpleaños. Esa mezcla de deporte y vida de barrio es la que el gobierno provincial decidió sostener con plata concreta: ya invirtió 6.000 millones de pesos en 104 clubes.
La provincia de Neuquén informó esta semana que el Programa Clubes Sociales ya acompaña a 104 instituciones deportivas de todo su territorio, con una inversión acumulada de 6.000 millones de pesos. Cada club puede recibir hasta 50 millones de pesos en aportes no reintegrables —plata que no hay que devolver— para hacer obras de infraestructura o comprar equipamiento. A cambio, se compromete a dar becas sociales y a abrir sus instalaciones para actividades comunitarias, no solo para sus socios.
Manuel Balmaceda fundó el club Estrella del Norte, en la ciudad de Neuquén, y hoy lo dirige como secretario. Ahí conviven dos cosas que a simple vista no tienen que ver entre sí: chicos que entrenan gracias a una beca porque su familia no puede pagar la cuota, y vecinos que alquilan el salón del club para festejar un cumpleaños. Esa mezcla —deporte, contención social y vida de barrio bajo el mismo techo— es la que el gobierno decidió sostener con este programa.
Lo confirmaron la ministra de Juventud, Deportes y Cultura, Josefina Codermatz, y la secretaria de Deportes, María Fernanda Villone, quien resumió el criterio del programa: «el deporte es una política pública que se construye en equipo». El otro caso que citó la provincia es el Instituto Movente, en Centenario, impulsado por la Fundación Stábile con un aporte de 50 millones de pesos: además de canchas, sumó un laboratorio de desarrollo cognitivo, algo que no tenía ninguna otra institución deportiva de Neuquén.
El programa no arrancó esta semana: viene desplegándose por etapas desde mayo de este año, cuando la provincia ya había anunciado una ampliación de fondos. Lo nuevo es el corte de gestión difundido ahora, con el número total de clubes alcanzados y el monto acumulado.
El respaldo estatal a los clubes de barrio no es una idea nueva en el país. Desde 2015 existe la Ley nacional 27.098, que reconoce a los clubes de barrio y de pueblo como asociaciones civiles sin fines de lucro clave para la inclusión social, y creó un Registro Nacional para identificarlos y asistirlos. Según la encuesta más reciente citada por medios nacionales, hoy hay más de doce mil clubes registrados en el país, a los que se suman sociedades de fomento y clubes que ni siquiera están formalizados.
Ese trasfondo conecta con otra discusión que ccomusoc viene siguiendo: mientras en el Congreso avanza un proyecto de ley para que los clubes de barrio puedan ser dueños legales de la tierra donde funcionan —muchos hoy ocupan terrenos fiscales o de terceros sin título propio—, en Neuquén el Estado provincial ya gira fondos directos para que esos mismos clubes puedan construir o equipar sus sedes, más allá de a quién pertenezca el terreno.
Para los clubes, la lógica del programa es clara: la plata no es un regalo sin condiciones. Villone lo planteó como una herramienta de prevención y contención, en un momento en que buena parte de los clubes de barrio del país atraviesa dificultades económicas para sostenerse solo con la cuota de sus socios. Que el Estado ponga infraestructura a cambio de que el club se abra al barrio —con becas para quien no puede pagar y espacios disponibles para toda la comunidad— es la apuesta detrás de los 6.000 millones de pesos ya invertidos.
Glosario
- Aporte no reintegrable: plata que el Estado le da a una institución para un fin específico (obra o equipamiento) y que esa institución no tiene que devolver, a diferencia de un préstamo.
- Asociación civil sin fines de lucro: una organización formada por vecinos que no reparte ganancias entre sus miembros; todo lo que recauda se reinvierte en la propia institución.
- Ley 27.098: ley nacional de 2015 que reconoce a los clubes de barrio y de pueblo como espacios clave de inclusión social y crea un registro nacional para asistirlos.
- Contraprestación social: lo que un club se compromete a dar a cambio de recibir fondos públicos, en este caso becas para familias con dificultades económicas y apertura de sus instalaciones a la comunidad.