La guardia del Hospital Bonaparte, en Parque Patricios, no cierra nunca: por ahí pasa buena parte de las cerca de 25.000 personas que cada año recurren a la única institución de salud mental que depende en forma directa del Estado nacional en toda el Área Metropolitana de Buenos Aires. Desde este 11 de agosto, si quien llega no tiene residencia permanente en el país, puede tener que pagar la atención no urgente.
El Ministerio de Salud reglamentó el cobro a extranjeros no residentes en los hospitales que administra de manera directa, y el Bonaparte —ubicado en Combate de los Pozos al 2100, en el barrio porteño de Parque Patricios— es uno de los nombrados. La Resolución 1066/2026, firmada por el ministro de Salud, Mario Lugones, se publicó este 11 de agosto en el Boletín Oficial y entra en vigencia desde el día siguiente.
La norma reglamenta un cambio anunciado desde 2025: los extranjeros sin residencia permanente en Argentina deberán pagar —con seguro médico o de su bolsillo— por las consultas, estudios o tratamientos que no sean urgentes en los hospitales que el Estado nacional administra en forma directa.
El mecanismo distingue tres situaciones. Los extranjeros con residencia permanente siguen accediendo en igualdad de condiciones que cualquier argentino, con el DNI vigente. Los que no tienen residencia pero cuentan con seguro de salud pueden seguir atendiéndose: el hospital le factura a la aseguradora dentro de las 24 horas y esta tiene 45 días para pagar. Los que no tienen seguro deben abonar el arancel por adelantado antes de una atención programada. La única excepción, en los tres casos, es la urgencia: ninguna persona puede quedar sin atención inmediata ante un riesgo real para su vida, sin importar su situación migratoria ni si puede pagar.
El Bonaparte no es un hospital cualquiera. Empezó a funcionar como Hospital Militar en 1889. En 1940 pasó a tratar tuberculosis y en 1973 se convirtió en el CENARESO, el primer centro público del país especializado en el tratamiento de adicciones. En 2016 el Congreso le dio su nombre actual en homenaje a Laura Bonaparte, psicóloga y una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, que perdió a siete familiares por la desaparición forzada durante la última dictadura. Hoy es el único hospital de salud mental que depende en forma directa del Estado nacional en toda el AMBA: en 2024 atendió más de 100.000 consultas ambulatorias y su línea gratuita de orientación, que funciona las 24 horas, recibió unos 1.800 llamados por mes.
La resolución no alcanza a todos los hospitales de la Ciudad. El Garrahan, el hospital pediátrico que funciona a pocas cuadras del Bonaparte, tiene una administración compartida entre la Nación y la Ciudad, así que su Consejo de Administración deberá aprobar su propio procedimiento antes de aplicar algo similar. Tampoco es la primera vez que aparece esta discusión en Buenos Aires: según recordó el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, al cuestionar la medida nacional, la Ciudad ya había intentado antes esquemas propios de cobro a no residentes. Salta fue la pionera a nivel provincial: cobra desde febrero de 2024, y sus propias cifras muestran una caída de más del 99% en las atenciones a extranjeros, de 31.561 en 2023 a apenas 10 en los primeros siete meses de este año.
El texto de la resolución explica el motivo oficial: sostiene que, «producto de las problemáticas que exhiben las políticas sanitarias en algunos países vecinos», se volvió una práctica habitual que personas de esos países viajen a la Argentina «con el único propósito de acceder al sistema de salud público de forma gratuita». Kreplak salió a discutir esa lectura con datos propios: dijo que en los hospitales bonaerenses los extranjeros sin residencia representan apenas el 0,4% de las guardias y el 0,5% de las internaciones, y que el sistema de salud «está sobrecargado por falta de recursos, no por extranjeros».
Qué tan lejos llegará la medida en un hospital dedicado a salud mental y adicciones es, por ahora, una incógnita: ni la resolución ni el Bonaparte difundieron datos propios sobre cuántos de sus pacientes son extranjeros sin residencia. La experiencia de Salta, la provincia que lleva más tiempo con un esquema similar, muestra que el efecto puede ser drástico: sus atenciones a extranjeros pasaron de más de 31.000 en un año a apenas diez en lo que va de este.
Glosario
- DNU: sigla de Decreto de Necesidad y Urgencia, una norma que firma el Presidente sin pasar primero por el Congreso, pensada para situaciones urgentes.
- Boletín Oficial: el diario donde el Estado argentino publica las leyes, decretos y resoluciones para que empiecen a regir.
- Residencia permanente: el estatus legal que permite a una persona extranjera vivir en la Argentina de forma indefinida, con los mismos derechos que un ciudadano argentino para acceder a la salud pública.
- Hospital administrado en forma directa por el Estado nacional: un hospital público que depende y se financia directamente del gobierno nacional, a diferencia de los que dependen de una provincia o de la Ciudad.
- Arancel: el monto de dinero que hay que pagar por un servicio, en este caso, por una consulta o un tratamiento médico.